Este personaje que controla la red social X causa una profunda preocupación por el daño social que va en aumento en el conjunto de la ciudadanía, y especialmente entre menores de 16 años. La plataforma se ha convertido en espacio de desinformación, donde los bulos circulan sin control ni verificación. Los menores de edad están expuestos de manera cotidiana a imágenes falsificadas mediante inteligencia artificial, discursos de odio, insultos..., todo sin barreras eficaces de protección ni una moderación acorde con el impacto psicológico y educativo que estos contenidos tienen.
Además, resulta alarmante el uso de X como herramienta de manipulación política, con una promoción interesada de narrativas falsas. Por todo ello estoy de acuerdo con la medida recién adoptada por el Gobierno. ¡Qué pobre en valores humanos es este multimillonario!
José Manuel Casasnovas Roldós
Suscriptor Barcelona