Desconozco si el profesor Sánchez-Cuenca ha leído mi libro Spain is not different , pero su artículo “La (a)normalidad de España” (Opinión, 7/II/2026) parece indicar que no. No comparto su visión de que España ha sido diferente hasta la “normalización (parcial)” del país a partir de 1975. ¿Acaso el colapso de la Segunda República demuestra una incapacidad excepcional de los españoles para la convivencia cuando otras nueve repúblicas fracasaron también en el periodo de entreguerras? ¿Acaso la trayectoria de España del siglo XX es más “tortuosa” y “turbulenta” que la de los países que sufrieron la destrucción masiva de las dos guerras mundiales, revoluciones y/o guerras civiles, como Alemania, Grecia, Hungría o Rusia?
Uno de los temas que más preocupan a Sánchez-Cuenca es la representación de la transición como paradigmática. Mi libro no afirma eso. Al contrario, subraya su singularidad, haciendo hincapié en la extensa violencia política entre 1975 y 1982, citando por cierto datos suyos y de la profesora Paloma Aguilar.
Nigel Townson
Madrid