Política

Las sanguijuelas del Guadiana

El nuevo ciclo electoral

El voto rural ha evitado una mayor derrota de los socialistas en Extremadura

El cerro de Masatrigo, ubicado en el término municipal de Esparragosa de Lares, en la provincia de Badajoz. 

El cerro de Masatrigo, ubicado en el término municipal de Esparragosa de Lares, en la provincia de Badajoz. 

Turismo de Extremadura

Las madres de la Siberia extremeña advertían a sus hijos que fueran con cuidado con las sanguijuelas cuando iban a bañarse en las Hoces del Guadiana. La Siberia es el nombre de una comarca situada en el noreste de la provincia de Badajoz, bautizada con ese nombre en el siglo XIX por ser un lugar perdido, lejano, propicio para los destierros. Los periódicos de la época hablaban de la Siberia rusa, lugar de deportaciones y penalidades, y así fue bautizada una de las comarcas más recónditas de Extremadura, a unos doscientos kilómetros de la ciudad de Badajoz. Blas Infante, padre del andalucismo, fue desterrado a la Siberia extremeña durante la dictadura del general Primo de Rivera, junto con su amigo Pedro Vallina, médico anarquista. La Siberia figura hoy en el catálogo de los paisajes más bellos de España. Dehesa, agua y roca. Gracias a sus cinco embalses es uno de los lugares de la península con más costa de agua dulce.

Portada del álbum 'Revolá' del grupo Sanguijuelas del Guadiana. 
Portada del álbum 'Revolá' del grupo Sanguijuelas del Guadiana. 

“¡Cuidado con las sanguijuelas!”, decían las madres a sus hijos. Con el recuerdo de esa advertencia nació hace un par de años un joven grupo musical llamado Sanguijuelas del Guadiana, revelación del 2025 con el álbum Revolá. Carlos Candela, Juan Grande y Víctor Arroba, hijos de Casas de Don Pedro, son los integrantes de esa banda musical que reivindica la España vaciada, la España rural, con letras que describen el desasosiego de los jóvenes que el domingo por la tarde abandonan el pueblo para marchar a la capital. “Suerte la tuya de poder vivir donde naces…” Son una reivindicación de lo local en una España cada vez más desconfiada de las grandes proclamas políticas. Otra artista originaria de La Siberia, Paloma Muñoz, acaba de estrenar en Barcelona un espectáculo de danza inspirado en aquella tierra que se titula La Quijá. Los Estopa, José y David Muñoz, nacidos en Cornellà del Llobregat, también tienen sus raíces familiares en La Siberia extremeña.

En Casas de Don Pedro este pasado domingo ganó el PSOE con el 43,5%, frente al 35,8% del Partido Popular. Vox consiguió el 15%. Veamos qué ha pasado en ese microcosmos siberiano. Los socialistas han obtenido 366 votos frente a los 507 de las anteriores elecciones autonómicas (mayo del 2023). Los populares ha sumado 302 papeletas frente a las 453 de hace dos años y medio. Los dos partidos principales han perdido, por tanto, unos trescientos votos, casi a partes iguales. Vox ha pasado de 52 a 130 papeletas, multiplicando casi por tres. Unidas por Extremadura se ha quedado quieta: de 24 a 31. En el municipio que ejerce como capital de comarca, Herrera del Duque, también ha ganado el PSOE, no así en otras localidades de la zona como Siruela, Puebla de Alcocer o Talarrubias, donde se ha impuesto el PP. La Siberia extremeña, lugar de bellísimos paisajes, antigua comarca de destierros, nos muestra como el voto socialista extremeño ha resistido mejor en los pequeños municipios que en los grandes núcleos urbanos. En las ciudades, el desastre del PSOE ha sido enorme. Aquí hay anatomía de un instante.

En la ciudad de Badajoz, por ejemplo, el Partido Socialista (16,6%) ha quedado en tercer lugar, por detrás de Vox (20%), muy lejos del Partido Popular (42%). En Badajoz, las dos derechas han sumado más del 60%. En Cáceres, el PSOE también ha bajado a la cota del 16%, con un Vox menor (14%), frente a un PP que alcanza el 50%. En Mérida, donde se halla la sede de la Asamblea de Extremadura, el PP ha alcanzado el 42%, frente al 21% del PSOE y el 18% de Vox. En Plasencia los resultados son similares. Los municipios rurales han ayudado a que el Partido Socialista se mantenga por encima del 25% en el cómputo regional, perdiendo quince puntos en relación con las elecciones locales y autonómicas de mayo del 2023. El PSOE ha perdido 106.000 votos. El Partido Popular ha bajado 8.000. Vox ha ganado 40.000. Unidas por Extremadura ha ganado 18.000. Y 320.292 electores se han quedado en casa, el 37,2% del censo. ¿A quién votarán esos abstencionistas el día que muchos de ellos decidan regresar a las urnas?

María Guardiola en su comparecencia tras conocer los resultados electorales extremeños. 
María Guardiola en su comparecencia tras conocer los resultados electorales extremeños. EFE

Los grandes núcleos urbanos han dictado sentencia. Las ciudades se han escorado mucho a la derecha. Ya lo venían haciendo y en esta ocasión el vuelco ha sido muy fuerte, favorecido por la abstención. En las dos capitales de provincia, el Partido Popular ha conseguido retener los votos obtenidos en 2023, pese a la subida de Vox. Todo apunta a un significativo corrimiento: del PSOE al PP y del PP a Vox. El sociólogo electoral Narciso Michavila (GAD3) apuntaba este lunes que las principales transferencias de voto han sido las siguientes: del PSOE a la abstención, del PP a Vox, del PSOE al PP, y del PSOE a Unidas por Extremadura.

La humillante derrota socialista no puede ser adjudicada exclusivamente a la flojera e inoportunidad de su candidato, el desconocido Miguel Ángel Gallardo, que acaba de presentar su dimisión como secretario general del PSOE regional. La anatomía del instante extremeño nos dice que una fuerte onda antigubernamental recorre España y que en el sur esa onda es fuerte en las capitales de provincia, allí donde existen centros de decisión relevantes, con antenas directamente conectadas con la olla a presión del Madrid DF. Los cambios de ciclo político suelen empezar en las ciudades.

Las próximas elecciones autonómicas en Aragón (8 de febrero) nos dirán como están las cosas por encima de la línea del Ebro. En Aragón, la candidatura del PSOE parece más competitiva. Si sufren un desastre como el de Extremadura, si los socialistas bajan al 16% en Zaragoza, los malos resultados ya no se podrán adjudicar a un candidato equivocado. La candidata aragonesa, la exministra Pilar Alegría, ha sido escogida personalmente por Pedro Sánchez.

El CIS de Félix Tezanos acertó. Se ha escrito tanto contra Tezanos que es de justicia reconocer sus aciertos. Los resultados de este domingo encajan con las horquillas dadas a conocer por el Centro de Investigaciones Sociológicas el pasado 28 de noviembre. Algunos institutos de opinión privados se han vuelto a equivocar al dar por segura una mayoría absoluta del PP. Si toda Extremadura tuviese el mismo pálpito que Cáceres y Badajoz habrían acertado, pero todavía no es así.

A finales de la pasada semana, los trackings (sondeos diarios) del Partido Popular situaban a María Guardiola a un escaño de la mayoría absoluta. Alguien decidió que había que dar un estirón final y el Partido Popular cometió el error de magnificar un robo en una oficina de Correos en la que desapareció una caja fuerte en cuyo interior había dinero y 124 votos en sus respectivos sobres. ¡Pucherazo! Guardiola en persona salió a denunciar que la democracia estaba en peligro en Extremadura. Al día siguiente la Guardia Civil localizó la caja fuerte, sin dinero y con los votos en su interior, calcinados. Un delito común, concluyeron los investigadores. Ese mismo día, jueves, Guardiola se negó a participar en el debate electoral organizado por TVE. Insólita actitud. El miércoles se denuncia que la democracia está en peligro y el jueves no se acude a un debate en la televisión pública. Con un comportamiento más atinado, la candidata del PP quizás habría logrado mejorar sus resultados en la recta final. Las campañas electorales están enloqueciendo. Los manuales trumpistas están haciendo estragos. ¿Todo vale? No todo vale. Lo acabamos de comprobar en Extremadura.

Gallardo presenta su dimisión como secretario general de los socialistas extremeños. 
Gallardo presenta su dimisión como secretario general de los socialistas extremeños. EFE

Una onda destituyente recorre España y su vector es Vox. El viraje lo expande Vox. El factor disruptivo es Vox, partido que en estos momentos cuenta con el apoyo explícito del Gobierno de los Estados Unidos, según dicta la nueva Estrategia de Seguridad Nacional. Washington, señala ese documento, apoyará a los “partidos patrióticos” europeos contrarios al poder de Bruselas. Esas “fuerzas patrióticas” están llamadas a desencuadernar la actual Unión Europea, a la cual la presidencia de Donald Trump ha puesto la proa.

No nos pongamos estupendos. No nos pongamos geopolíticos, la gran tentación de Penínsulas. La gran mayoría de los votantes extremeños seguramente no ha leído el texto alumbrado por el vicepresidente JD Vance, pero se les ha caído el alma a los pies con los escándalos que, con gran trompetería, estos días se adjudican al PSOE.

Alberto Núñez Feijóo ha conseguido su primer objetivo y ha fallado en el segundo, como escribía el lunes el director de Guyana Guardian, Jordi Juan, en su boletín semanal. Ha conseguido humillar al PSOE en Extremadura, pero no ha podido coronar el triunfo con una mayoría absoluta. Vox se le ha cruzado en el camino. Si María Guardiola hubiese conseguido la mayoría absoluta, con el PSOE en el 16% en Cáceres y Badajoz, en estos momentos estarían dando la extremaunción a Pedro Sánchez. Feijóo ha convocado cuatro elecciones autonómicas consecutivas para abrasar al Partido Socialista y en la primera de ellas el premio es para Vox. Este lunes, Santiago Abascal ya anunciaba que habrá “duras condiciones” para la nueva investidura de Guardiola. Vox está capturando estratégicamente al PP. Feijóo ha dispuesto cuatro elecciones en línea, como si fuesen los barcos de la armada franco-española en la batalla de Trafalgar, y en la primera refriega, Vox ya se ha apoderado del timón de la fragata Extremadura. Veremos qué pasa en Aragón (8 de febrero), Castilla y León (15 de marzo) y Andalucía (junio).

El PSOE puede tener un problema todavía mayor si en Aragón se confirma que no todo ha sido culpa del inepto Gallardo. El voto socialista en las grandes ciudades corre el riesgo de desintegrarse.

Apunten una fecha clave en el calendario del año que viene. Abril del 2026. Ese mes, si no hay retrasos, debe comenzar el juicio por el caso Kitchen, que sentará en el banquillo de los acusados al exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, al ex secretario de Estado de Interior, Francisco Martínez, al ex comisario José Manuel Villarejo, y a distintos ex altos mandos del Cuerpo Nacional de Policía. Once personas en total. Todos ellos están acusados de haber propiciado un dispositivo policial clandestino que tenía como misión entorpecer la investigación judicial del caso Gürtel, el principal escándalo de corrupción hasta ahora registrado en la política española.

No es difícil imaginar por qué el cruce de vías de abril puede ser decisivo. Si no hay aplazamiento.

¿Quién controla el tiempo político hoy en España? Esta es la gran pregunta. Mientras le damos una vuelta, les recomiendo que escuchen a Sanguijuelas del Guadiana.

Enric Juliana Ricart

Enric Juliana Ricart

Adjunto al director

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Adjunto al director de Guyana Guardian. Al frente de la redacción en Madrid desde 2004. Anteriormente, corresponsal en Roma y redactor jefe de Información Local. Su último libro: ‘España, el pacto y la furia’ (2024)

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