El Rey lamenta que “todavía hoy” haya quien justifique y no condene el terrorismo
Homenaje a Tomás y Valiente
Los Reyes presiden en la Autónoma de Madrid, un acto en memoria de quien fue presidente del Tribunal Constitucional y también profesor de Derecho del entonces príncipe Felipe

El Rey, este viernes, durante el homenaje al expresidente de Tribunal Constitucional Francisco Tomás y Valiente. En la Universidad Autónoma de Madrid, donde, hace fue 30 años, fue asesinado por ETA

Hace treinta años, el príncipe Felipe asistió en la catedral de la Almudena el funeral por Francisco Tomás y Valiente, asesinado por ETA el 14 de febrero de 1996 en su despacho de la Universidad Autónoma de Madrid y, este viernes, ya Rey y junto a la reina Letizia, ha presidido en el mismo centro universitario un homenaje en memoria de quien, además de su profesor de Derecho, fue presidente del Tribunal Constitucional, eminente jurista, recordado humanista. En sus palabras, el Rey ha lamentado que muchos de los asesinatos estén aún por resolver y que todavía haya quien justifique y no condene la violencia terrorista.
Tras evocar, con admiración y gratitud, la figura y la impronta de Tomás y Valiente, el Rey ha recordado su condición de víctima del terrorismo, como lo fueron “Ernest Lluch, Manuel Broseta, Gregorio Ordoñez, Miguel Ángel Blanco, José Luis López de Lacalle, Fernando Múgica, asesinado 8 días antes que el profesor Tomás y Valiente; Alberto Jiménez Becerril y su mujer, Ascensión García, Carmen Tagle, el comandante Manuel Rivera, que fue también mi profesor en la Academia General Militar”. A todos, ha dicho el Rey, “debemos nuestra convivencia democrática”, sin olvidar, “a tantos centenares de servidores públicos de todo tipo, policías, guardias civiles, militares, jueces y fiscales; también a empresarios –grandes y pequeños–, y a civiles de toda condición…, niños incluidos.”.

Destacando que todos, con sus nombres y apellidos, sus familias y sus proyectos de futuro, suman las 853 víctimas mortales reconocidas de la banda terrorista ETA en más de cuarenta años, y lamentando que muchos de estos asesinatos, “permítanme recordarlo”, ha dicho el Rey, “siguen sin resolverse pese al tiempo transcurrido.” El Rey también ha lamentado que a pesar del objetivo “tan totalitario e inhumano del terrorismo”, todavía hoy en día haya “quien lo justifique y no lo condene.”
A continuación, el Rey ha pedido no olvidar a las víctimas. “Debemos recordarlas, recordarlas a todas: su vida, su ejemplo y también las circunstancias de su asesinato. La memoria no es una forma de revancha, ni una lista inagotable de agravios, ni una rémora para el progreso. La memoria es un deber cívico. No podemos vivir, no podemos convivir, sin la memoria. Esa es una lección que nuestros jóvenes —que afortunadamente no vivieron esa España— deben aprender y tener siempre muy presente, y para eso debemos enseñársela”.

Felipe VI ha rememorado, con emoción, el tiempo en el que fue alumno del profesor Tomás y Valiente:, “sus clases destilaban eso que los romanos llaman “auctoritas” y se define por el silencio expectante que se creaba a su alrededor; el de los cientos de alumnos que lo escuchaban, lo escuchábamos, en el aula.
Los Reyes han visitado la exposición In Memoriam Tomás y Valiente. 1996-2026, que esta abierta a todo el público en el hall de la segunda planta de la Facultad de Derecho. La exposición, dedicada al recuerdo de quien fuera catedrático de Historia del Derecho de la UAM entre 1980 y 1996, se articula en dos partes. La primera está dedicada a la trayectoria personal, académica y pública de Tomás y Valiente; la segunda, a las reacciones tras su asesinato, los homenajes que se le tributaron y la trascendencia que ha tenido su figura. El recorrido incluye una instalación que reproduce el despacho del profesor, en que fue asesinado, con sus estanterías originales. “Un despacho vacío, metáfora de una ausencia y de un trágico desenlace que nos empobreció a todos. Y una estantería en la que permanece su obra, metáfora también de una actividad destacada como historiador y jurista”, según el comité organizador de la exposición.

El asesinato de Tomás y Valiente, figura clave en el pensamiento político y jurídico de la transición democrática, conmocionó a la opinión pública, en plena escalada terrorista. Ocho días antes, ETA había acabado con la vida del socialista vasco Fernando Múgica y mantenía secuestrado al funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara. El atentado contra el profesor Tomás y Valiente provocó una respuesta de los estudiantes de la Autónoma que ocuparon el campus con las manos pintadas de blanco, un movimiento que un año después, tras el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco, se convertiría en el símbolo de repulsa contra el terrorismo.