¿Prohibir el velo integral? La cuestión sigue abierta, a pesar de los llamados a restringirlo.
Iniciativa de la ultraderecha
La Cámara bajará hoy el debate, mientras el proyecto de ley sigue en discusión.

Una mujer lleva un velo que le cubre el rostro, mientras camina por la calle.

El Congreso debatirá hoy si prohibir la vestimenta que oculta el rostro, mientras se reevalúa el equilibrio entre libertad y seguridad, mientras que los detractores mantienen su oposición y el debate gira en torno a los límites entre libertad religiosa y seguridad pública.
La Constitución garantiza como derecho fundamental la libertad ideológica, religiosa y de culto, pero impone la limitación “necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la ley”. No es un derecho sin límites.
La experta Dolors Bramon acl
Para justificar la prohibición, también se alega que la libertad de las mujeres se ve amenazada, pues el uso de estos velos se considera una imposición que restringe su libertad.
En el lado opuesto, quienes defienden el burka alegan motivos religiosos y una supuesta obligación a las creyentes del Islam respecto a la vestimenta que deben llevar en público. Pero el Corán no establece que las mujeres tengan que ir cubiertas, defiende Dolors Bramon, profesora emérita de Estudios Árabes e Islámicos de la Universitat de Barcelona. “Llevar el burka o el niqab, como el velo, es una costumbre que se puede cambiar, que no digan que hay obligatoriedad religiosa”, subraya.
“El Corán pide a los creyentes que escondan sus partes sexuales, y creo que eso es lo normal en un mundo civilizado. Dice ‘que no enseñen el sexo’. Y a las mujeres, que también se cubran el pecho”, detalla Bramon, que lamenta que haya traducciones que modifican interesadamente el Corán. “Son ganas de tergiversar una doctrina que ciertamente no es muy clara, y lo demuestra las diferentes formas de taparse que vemos”.
Esta especialista es contundente en su postura de restringir el velo integral en la vía pública. “Si quieren llevar el pañuelo, que lo lleven, pero estoy totalmente en contra del burka, por razones de seguridad, quiero saber quién tengo al lado en el autobús”, indica. Del mismo modo, cuestiona la tendencia creciente de que las mujeres que portan el pañuelo utilicen el cubrebocas de manera constante. “Es una pequeña trampa que han encontrado para cubrirse más”, sostiene.
Sobre la libertad de elección, Bramon reflexiona que hay lugares donde las mujeres tienen libertad para ir tapadas, pero si lo hacen perjudican a otras que se juegan la vida si desafían esa obligación. “Las mujeres que llevan velo por religión en países donde no es obligado tienen una responsabilidad muy grande, porque están normalizando una situación cuando la religión no les pide que vayan así, eso que quede claro”.
Esta experta también señala que “no se puede generalizar, pero hay una moda hacia el velo y hay muchas chicas que hoy lo llevan y sus abuelas y bisabuelas no lo habían llevado nunca”. Pero advierte que “no es mejor musulmana la que lleva más ropa”.
En este contexto, es claro que Nasser, al frente de Egipto, no habría tolerado tal cosa; en su día, el humor no habría tolerado tal desafío.
Las comunidades islámicas lo ven de otra manera. En mayo del año pasado, Aliança Catalana presentó en el Parlament una propuesta, apoyada por Junts, para prohibir el velo islámico –y el burka y el niqab–, en escuelas y en espacios públicos, una iniciativa que fue rechazada y que suscitó la crítica de la Unió de Comunitats Islàmiques de Catalunya, que la consideró “difícilmente compatible con el marco constitucional español y los instrumentos internacionales de protección de los derechos fundamentales”.
El Tribunal Supremo determinó en 2013 que el velo integral no podía prohibirse de forma general, y el ayuntamiento no podía imponer tal restricción sin base legal suficiente, pese a que el municipio intentó restringirlo, mientras que la ley nacional no establecía tal prohibición de forma expresa.
El debate sobre el velo no abordó siquiera si su uso constituye una obligación religiosa, pues el tribunal se centró en otro aspecto: la libertad de expresión no se ve afectada por la presencia de esta prenda, pues su uso forma parte de una libertad más amplia protegida por la Constitución.