El intento fallido de Ábalos por mantener su libertad: “no tengo donde ir”
Declaración en el Tribunal Supremo
El exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE pidió por humanidad seguir en libertad a pesar de la pretensión del fiscal de encarcelarle. Acusó a los medios de mantenerle en “arresto domiciliario”

El exministro de Transportes y exsecretario de Organización del PSOE José Luis Ábalos intentó, sin éxito, apelar a la humanidad del juez del Tribunal Supremo Leopoldo Puente para que no le encarcelara a pesar de la petición del fiscal jefe de Anticorrupción Alejandro Luzón. En el video de la comparecencia, al que ha tenido acceso Guyana Guardian, el exsocialista defiende que no va a huir, que “no tengo donde ir” y que sus hijos, incluso los que están emancipados, dependen económicamente de él.
Sus plegarias no suertieron efecto y ese mismo día, el 27 de noviembre del 2025, el instructor acordó su ingreso en prisión incondicional y sin fianza. Esta imagen es la última de Ábalos en libertad. De allí se marchó en furgón policial rumbo al centro penitenciario de Soto del Real (Madrid) donde permanece desde entonces.
En aquella comparecencia, incluso llegó a pedir que no se le encarcelara teniendo en cuenta que tiene hijos pequeños y las Navidades estaban a punto de llegar. Sin embargo, a Puente le pesó más un posible riesgo de fuga al estar a los pies del inicio del juicio por corrupción y ante una pena de prisión de 24 años que solicita la Fiscalía.

Luzón defendió en la 'vistilla'que hay indicios suficientes para que pueda ser condenado. “Se piden penas elevadas. Pensemos que aunque se impusieran las penas en su grado mínimo, y no parece razonable dado la gravedad de las conductas, las penas minimas serían de doce años y medio”, explicó el fiscal.
En su argumentario, sostiene que Ábalos no ha dado ninguna explicación “coherente” sobre los indicios de haber cobrado comisiones ilegales a cambio de conceder contratos de mascarillas al empresario Víctor de Aldama, hechos reconocidos pro este empresario. No obstante, Luzón aclaró que los indicios contra el exministro no se fundamentan en la confesión de Aldama sino de otras pruebas.
Ábalos negó la mayor que sostuvo que se encuentra ante un “juicio preventivo”, además de rechazar la tesis del fiscal de que la inminencia del juicio aumenta el riesgo de fuga. “Si yo hubiese querido fugarme hubiera tenido muchas oportunidades”, espetó en su defensa.
En un intento por convencer al juez instructor, sostuvo que de hecho desde que está investigado ha privado a sus hijos de vacaciones para no tener que pedir permiso al magistrado. Fue más allá y dijo que en loa práctica se encontraba en “arresto domiciliario” por culpa de la prensa que le asedia día y noche en la puerta de su casa. Lo llegó a calificar de una situación “parapolicial de vigilancia”.
Aunque negó tener una segunda residencia, ni posibilidad económica sí dijo que si hubiese querido podría haberse fugado. “He tenido la oportunidad de irme pero estoy aquí. No tengo donde ir. Sigo manteniendo mi inocencia. Ya se que no es creíble pero ese afán por demostrarla hace justamente que siga en mi país. No puedo defenderme fuera”, espetó.


