Sofía Suescun ha roto su silencio después de meses de ausencia mediática y lo ha hecho para dejar claro que este año ha sido una montaña complicada de escalar. En su reaparición televisiva compartió que estos meses de reflexión no han sido fáciles, marcados por un proceso de distanciamiento con su madre Maite Galdeano. Sin embargo, Sofía aseguró que está en un momento de renacimiento personal y profesional: “Estamos felices, en nuestro mejor momento”.
La relación con su progenitora sigue siendo el punto más delicado de su vida. En su intervención en ¡De Viernes!, recordó que el distanciamiento no fue una decisión sencilla, pero sí necesaria para su bienestar. “Yo estaba viviendo una pesadilla y solo quedaba pensar en mí. O acaba con ello, o acababa conmigo”, confesó Sofía, dejando entrever la magnitud del conflicto que las separa.
Desde entonces, su vida ha dado un giro importante, logrando una sensación de libertad que antes parecía imposible. “Ha habido un cambio respecto a sentirme liberada”, admitió la infleuncer con honestidad.
Prioridades claras
Sofía Suescun cierra un año de altibajos
Las fiestas navideñas, con su evidente carga de reuniones familiares, se han hecho notar para Sofía, que admitió sentirse extraña ante la falta de comunicación con su madre durante estas fechas. “Tenemos la vía de contacto cortada. Yo creo que se acuerda de mí y me quiere”, comentó con cierta nostalgia, aunque también dejó claro que su prioridad ahora es mantener la distancia para protegerse.
El relato de Sofía incluyó también críticas a la actitud de Maite. “No deberían darle voz porque está mal. Su cerebro no rige como el de una persona normal”, afirmó sobre las apariciones de su madre en redes sociales y televisión. Además, lamentó que las promesas de Maite, como buscar ayuda psicológica, no se hayan materializado. “Su cerebro no rige”, lamentó.
A pesar de la tensión, la joven, que negó estar embarazada o estar buscándolo, decidió retirar la denuncia que había interpuesto contra su madre, un gesto que los colaboradores del programa, como Ángela Portero, no tardaron en destacar: “Vengativa no eres, le has retirado la denuncia”. Sofía justificó su decisión explicando que el proceso judicial había sido demasiado agotador: “Lo pasé muy mal. Me supuso un estrés emocional muy grande”.
Con una vida más estable junto a Kiko y una distancia emocional que le ha devuelto la tranquilidad, Sofía Suescun cierra el año con la esperanza de seguir adelante. Aunque el lazo con su madre esté roto por ahora, su determinación por priorizarse a sí misma es, sin duda, su mayor fortaleza.

