Ana Marina Lasso, española viviendo en Suiza, revela cuánto gana como limpiadora: “Cobro más que un ingeniero en España”
Sueldos extranjeros
Su testimonio pone el foco en la gran brecha salarial entre empleos cualificados en España y trabajos considerados de baja cualificación en Suiza
P ablo Casas, español afincado en Suiza: “De lavaplatos en Suiza estaba cobrando lo mismo que un piloto comercial en aerolíneas regionales en España”

Las limpiadoras del hogar en Suiza están muy bien pagadas
Desde su nuevo hogar en Suiza, Ana Marina Lasso no sólo barre suelos, también barre tópicos. Española, residente en el país alpino, ha compartido en redes sociales una realidad que no ha dejado indiferente a nadie: “Cobro más que un ingeniero en España”. Su testimonio que ilustra las enormes diferencias salariales entre dos países con culturas muy distintas.
La brecha que deja en evidencia a dos modelos laborales
Ana Marina trabaja como limpiadora en una empresa de servicios y asegura ganar entre 3.500 y 4.000 francos suizos al mes, lo que equivale a unos 3.700 – 4.180 euros mensuales. Una cifra que, efectivamente, supera el salario medio de muchos profesionales con formación universitaria en España. “No me avergüenzo de lo que hago. Estoy orgullosa. Aquí te valoran por tu trabajo, no por tu título”, declara Lasso.
En España, según datos del INE, un ingeniero recién graduado puede empezar ganando entre 1.500 y 2.000 euros brutos al mes, y rara vez supera los 3.000 euros tras años de experiencia. Esto deja en evidencia un desajuste que va más allá de cifras: interpela al modelo económico, la percepción del empleo y el valor que se otorga a distintas profesiones.
La experiencia de Ana Marina no es un caso aislado. En Suiza, incluso los trabajos catalogados como “no cualificados” gozan de condiciones laborales que serían impensables en muchas partes de España. Los empleados del sector servicios (como camareros, jardineros o personal de limpieza) ganan entre 3.500 y 4.500 francos suizos al mes. Esto incluye también a los trabajadores de limpieza, quienes, como en el caso de Ana Marina, cobran una media mensual de 3.700 a 4.180 euros. En cambio, en España, estos profesionales perciben habitualmente entre 1.000 y 1.300 euros mensuales. Una brecha tan pronunciada no sólo afecta al poder adquisitivo, sino también a la percepción social del empleo: “En Suiza ser limpiadora no está mal visto, no tienes que esconderlo ni justificarlo”, explica Ana Marina.
La diferencia no reside únicamente en el salario. También el entorno laboral, los derechos laborales y la estabilidad influyen. En Suiza, el contrato medio para estos puestos incluye seguros médicos, días de vacaciones pagadas y regulación estricta del horario. Ana Marina ha abierto una conversación incómoda pero necesaria. No se trata de idealizar la emigración, pero sí de reflexionar sobre por qué en un país con titulaciones altamente valoradas, los sueldos no están a la altura. “Aquí siento que mi esfuerzo vale algo. Y eso no me lo daba España”, remata.

