Josep Gordi, profesor de geografía física: “La montaña es muchas cosas, pero también puede ser un espacio de mejora, un espacio de transformación de la persona”
Reconectar con la naturaleza
El geógrafo y divulgador defiende que el silencio, el cansancio físico y la contemplación en la naturaleza ayudan a recuperar la calma mental y a aprender a “estar”

Josep Gordi, profesor de geografía física: “La montaña es muchas cosas, pero también puede ser un espacio de mejora, un espacio de transformación de la persona”
La montaña no es solo una postal de fin de semana. Para Josep Gordi, profesor de Geografía Física y autor de “Els valors de la muntanya” (Tushita Edicions), es también un espacio donde algo cambia por dentro. “La montaña es muchas cosas, pero entre otras también puede ser un espacio de mejora, un espacio de transformación de la persona que, evidentemente, necesita perseverancia”, explica en “L’ofici de viure” (Catalunya Ràdio).
En este programa centrado en bienestar y crecimiento personal, argumenta que el valor principal que ofrece la montaña no se mide en metros ni en cimas alcanzadas, sino en cómo el camino afecta a quien lo recorre. Para él, el cambio personal no aparece de golpe: requiere repetir el gesto de salir, caminar, cansarse, adaptarse y volver.
La montaña no es solo llegar, es aguantar el proceso
Una de las ideas que más subraya es que ir a la montaña no debería reducirse a “hacer cim”. De hecho, en su libro menciona que cada persona puede elegir su manera de vivirla, desde el fondo del valle hasta los bosques o las zonas más altas. No hay un único modelo válido. Aun así, sostiene que el camino es lo que convierte la experiencia en algo transformador.
En su etapa como docente, durante casi treinta años en la Universitat de Girona, Gordi llevó a alumnos a la montaña con un propósito que iba más allá de la explicación científica del relieve. Con el tiempo, dice, fue consciente de que lo importante no era solo enseñar glaciares, bosques o pendientes: también estaba pasando algo más difícil de evaluar, pero más duradero. Lo intangible.
El silencio es la mejor técnica
Uno de los recursos que utilizaba en las salidas era caminar en silencio durante la primera parte del recorrido. No como regla rígida, sino como forma de facilitar un cambio de ritmo y de atención. “El cansamiento físico ayuda a concentrarnos”, afirma. Según su experiencia, cuando el cuerpo se adapta al esfuerzo y la pendiente obliga a regular la respiración, disminuye la necesidad de conversación constante. Y ahí aparece el silencio, no como imposición, sino como un estado natural.
Ese momento, sostiene, abre una percepción distinta del entorno: se afina la escucha, se mira con más calma, se pisa con más atención. La montaña deja de ser un escenario por el que se transita y se convierte en un lugar con el que se establece relación. En sus palabras, la montaña es percepción, y en ella importa tanto lo que es, como lo que provoca.
Aprender a decidir
Gordi enlaza esa experiencia con aprender a tomar decisiones. La montaña, recuerda, está llena de bifurcaciones y cada paso implica dejar otro camino atrás. Y esa renuncia es parte del aprendizaje, porque obliga a asumir que no todo se puede hacer a la vez y que no siempre se controla lo que ocurre.
En la conversación también destaca la importancia de contar con una buena preparación: subir no es improvisar, sino respetar el entorno y las condiciones cambiantes. La montaña puede ser amable, pero también exige atención. Por eso, en su visión, el proceso de mejora personal no se basa en hazañas, sino en constancia.
El verbo catalán que ayuda a entender la montaña
Gordi recupera un verbo en catalán que, en su opinión, describe bien esa relación con la montaña: “badar”. Encantarse. Mirar sin prisa. Salir sin convertir la caminata en una tarea. Lo define casi como un gesto poco común hoy: caminar con calma y permitir que el entorno haga su trabajo.
Esa actitud, explica, ayuda a desconectar de la tendencia a analizarlo todo, a juzgar o a convertir cada momento en rendimiento. Y ahí, de nuevo, vuelve el hilo central de su propuesta, la montaña te transforma cuando se le da tiempo.

