Noelia Tomé, dueña de una pastelería: “Pasé de tener 15 trabajadores a estar yo sola y ganar el doble”
NEGOCIOS
Tomé confiesa que durante la pandemia del covid se dio cuenta de que podía facturar más sola y cambiando el modelo de negocio que tenía pensado

Noelia Tomé, pastelera (@bakerybynoelia)

Ser emprendedor no es una tarea fácil, para muchos es una mezcla de vocación, valentía y resistencia. Detrás de cada pequeño negocio hay una historia personal marcada por la ilusión inicial, pero también por los trámites, la incertidumbre económica y la presión de dirigir a un grupo de trabajadores. En algunos casos, la ansiedad que provoca toda esta gestión no sale a cuenta. Es el caso de Noelia Tomé, una pastelera que tenía el sueño de tener su propio negocio e incluso de montar franquicias por toda España, pero acabó traspasando su negocio.
Tomé creció entre harina y hornos, ya que sus padres regentaron durante años una panadería-pastelería en Barcelona. En una entrevista en el pódcast de Eric Ponce, explica que tras ocho años trabajando en una pastelería, decidió emprender y fundar su propio negocio. “Lo que he buscado siempre es que el negocio no me dominé a mí, y que sea capaz de orientar el negocio hacia el estilo de vida que quiero tener”, cuenta.

Con solo 24 años, decidió lanzarse y nació Noelia Bakery, una cafetería-pastelería en Viladecans. “Hacíamos todo allí, era todo artesanal”. El éxito fue rápido y tuvo que empezar a contratar más gente. Una de las claves del éxito del negocio es que empezaron a crear contenido en redes sociales desde el principio “éramos conscientes de que era una herramienta muy poderosa”. Del 2016 hasta el 2020 el negocio fue creciendo y eran 6 personas trabajando.
La llegada de la pandemia del covid lo cambió todo y fue cuando empezaron a trabajar con pedidos online “empezamos también a vender desayunos a domicilio con productos artesanos y lo petamos, con 40 o 50 desayunos”. Este aumento del trabajo conllevó contratar a más personal, en este período había hasta 5 pasteleros, y necesitaba un obrador más grande.
Empecé mal porque ya no tenía control de lo que estaba pasando en los dos locales
“El obrador se nos quedó pequeño y vi este local y lo compré”, explica. Según cuenta Noelia, ese fue uno de los principales fallos, ya que aunque estaba cerca, no estaba en la pastelería. “Empecé mal porque ya no tenía control de lo que estaba pasando en los dos locales”. Y reconoce que no supo gestionar este crecimiento “se me quedó grande”.
“Empezaron a haber muchos problemas. Igual tenía 50 desayunos y por la mañana el pastelero me llamaba diciendo que estaba malo, que no pasa nada, es normal, pero me levantaba todos los días a las 5 de la mañana para ver quién no venía hoy”, relata. “Esto me generaba mucha ansiedad y me hacía estar mal”, reconoce Noelia. “El último año que estuvimos aquí facturamos 500.000 euros. Estábamos moviendo mucho dinero, pero al final, de beneficio quedaban 15.000 o 20.000 euros porque tenía muchos trabajadores, había que comprar la materia prima. El problema de hacerlo todo es que necesitas muchas manos”.
El último año facturamos 500.000 euros, pero de beneficio quedaban 15.000 o 20.000 euros
Pese a mover mucho dinero, el beneficio final “era poco” y no compensaba la ansiedad que le generaba. “Fue uno de los motivos, veía que movía dinero, pero que no estaba ganando dinero de verdad”. Este estrés fue uno de los principales motivos que le llevaron a tomar la decisión de traspasar el negocio.
Durante el covid, Noelia se familiarizó con las redes sociales y empezó a grabar contenido y a crear su propia comunidad. “Empecé a ver que todo lo online funcionaba muy bien y necesitaba menos gente. No hacía falta tener un punto físico con una persona que espera a los clientes, sino que yo era capaz de buscar a los clientes, poder enseñar mi producto y venderlo. Al final, es muy cómodo”. Cuando vendió la cafetería tuvo que cambiar el modelo de negocio. “Dejé de hacer desayunos. Me quedé sola con un chico y hacíamos lo que podíamos, hasta donde se llegaba. Tenía claro que seguiríamos con las tartas personalizadas porque da bastante beneficio”, detalla.
El covid y las redes sociales cambiaron el modelo de negocio de bakerybynoelia
Al cerrar el negocio, Noelia vio que en redes sociales era capaz de generar dinero. “Pensé que podía hacer para ganar dinero siendo yo sola: cursos, publicidades, una cantidad de pasteles concreta”. Este gran éxito en redes le llevó a poder hacer su propio libro Oh, my cookie. “Diversifiqué mucho lo que hacía y fui viendo diferentes líneas de negocio”.
Conocida en redes como @bakerybynoelia, Noelia intenta ser “supercercana y transmitir siempre toda mi buena energía. Subo contenido de valor: mis recetas, trucos, mi día a día”. Cuando vienen campañas señaladas como San Valentín, Navidad o el Día de la Madre, lanza la campaña a través de las redes “la gente que compra ya sabe que hay que pedirlo cuando sale porque luego se acaban”.
Diversifiqué mucho lo que hacía y fui viendo diferentes líneas de negocio
La experiencia le ha dado a Noelia la posibilidad de organizar mejor su negocio ahora. Según explica, para estas campañas que suponen un pico más alto de trabajo, contrata gente durante ese tiempo, en concreto para sacar adelante los pedidos.
La decisión de Noelia de cambiar su modelo de negocio la ha llevado a ganar más dinero, pero sobre todo a estar más tranquila y a disfrutar de su pasión, que siempre ha sido la repostería.