Así se ha tenido que apretar el cinturón 'Chicago Fire' para no ser cancelada
Recortes
Tanto ‘Chicago Fire’ como ‘Chicago PD’ y ‘Chicago Med’ han sido renovadas pero tras un intensa negociación para reducir costes

Taylor Kinney se ha salvado de los recortes.

Cuantas más temporadas lleva una serie en antena, más cara suele ser la producción de nuevos episodios. Si tiene éxito, las nóminas de los actores suben debido a la veteranía pero también debido a las negociaciones de contratos, donde las estrellas intentan hacer valer su popularidad. Detrás de las cámaras, también hay incrementos entre el equipo técnico y creativo por su antigüedad. Pero, pasado un tiempo, llega el momento de aplicar recortes porque se convierten en insostenibles bajo esas condiciones. Este es el punto en el que se encuentran Chicago Fire, Chicago PD y Chicago Med en Estados Unidos: nadie cuestiona que son pilares fundamentales de la televisión en abierto pero, si querían continuar en emisión, les tocaba apretarse el cinturón una vez más.
Ha disminuido el número de episodios en el que aparecerán los actores protagonsitas
Las tres series que conforman el universo de ficción One Chicago, que conste, han sido renovadas. En el caso de los bomberos encabezados por Taylor Kinney, por una temporada 14; los policías, por la 13; y, finalmente, los médicos, que fueron los últimos en llegar, tienen asegurado rodar la temporada 11. Pero para llegar a este acuerdo entre Universal, que produce la serie, el canal NBC, que la emite, y Dick Wolf, que ha creado las tres series y también las produce, se han necesitado más concesiones que de costumbre. Para empezar, Chicago Fire ha tenido que prescindir de dos actores, como ya se informó: Daniel Kyri y Jake Lockett, con quienes la audiencia se había familiarizado, han tenido que abandonar el parque de bomberos.
Otra de las concesiones es que, como se ha vuelto una costumbre entre las series veteranas de la televisión americana, los actores no participarán en la totalidad de la temporada. Esta es una medida de este último lustro. Como negociar con los actores una rebaja de sueldo es prácticamente imposible, lo que se acuerda con los elegidos es que se ausentarán en algún episodio, por el que no recibirán ninguna compensación. Así, en vez de negociar una bajada de sueldo por la misma carga de trabajo, se mantiene el salario aunque se reduce esta carga de trabajo.

Hasta ahora, lo normal es que los actores afectados por esta medida, que también se aplica en series longevas como Anatomía de Grey, no participaran dos episodios por temporada. Esta vez, para los miembros de las tres series de Chicago, podría ser mayor la ausencia: Deadline informa que algunos actores podrían ausentarse en tres o cuatro capítulos. ¿De qué depende? De si tienen residencia en Illinois, el Estado al que pertenece Chicago, o si solamente van allí para rodar. Por lo tanto, los actores que no planteen tantos problemas de logística o de costes relacionados con sus desplazamientos saldrán en más capítulos.
De momento, además, se desconoce si los repartos quedarán intactos, a excepción de las marchas de Kyri y Lockett. A Taylor Kinney, la figura más conocida como Kelly Severide, esta primavera se le ha acabado el contrato que le ataba a Chicago Fire y ahora mismo se encuentra en negociaciones para continuar en la serie. Sobre la mesa podría estar el número de capítulos en los que participa, ahora que se están aplicando recortes más severos que en las anteriores renovaciones. Si tenemos en cuenta que las temporadas tienen 22 episodios, ausentarse en cuatro de ellos implica no estar presente en un 18% de la temporada.
Y, como todavía no se ha aclarado si NBC pedirá temporadas de 22 episodios con esta última renovación o si rebajará el pedido, para ahorrar un poco más, esta ausencia podría ser proporcionalmente mayor.
