La chica que leía los labios para la policía
Estreno
Filmin estrena una serie policiaca que encuentra el elemento diferenciador en la sordera de su protagonista y actriz principal, una estupenda Rose Ayling-Ellis

Rose Eylling-Ellis, vista en 'Reunion', está estupenda.

Alison trabaja en la cafetería de la comisaría. También tiene otros trabajos de camarera para ayudar a su madre a pagar los gastos: ambas son sordas y, con los problemas que tiene la madre para encontrar empleo, podrían perder el piso por culpa de la gentrificación del barrio. Esta rutina por la supervivencia económica de Allison se convierte en una lucha por la supervivencia literal cuando la policía la recluta para leer los labios de una banda de peligrosos atracadores.
Al principio, solo tiene que ver grabaciones de las cámaras para intentar averiguar los detalles del próximo golpe. Pero la curiosidad y las ganas de ser útil llevan a Allison a acercarse a Liam, el miembro más joven y más atractivo de la banda, cuya sonrisa es cualquier cosa menos criminal.

En el Reino Unido parecen haber encontrado un filón creativo en la discapacidad auditiva para ampliar la ficción policíaca y criminal. Si hace unas semanas se estrenaba Reunion, en la que un hombre sordo interpretado por Matthew Gurney salía de prisión con sed de venganza, ahora es el turno de Rose Ayling-Ellis en Código de silencio, que precisamente había aparecido en Reunion en un papel secundario y que ilumina la pantalla como Alison.
Su personaje, que el espectador podrá conocer a partir del martes en Filmin, es prácticamente una paradoja. Su sordera marca todos los aspectos de su vida: cómo se comunica, cómo flirtea, cómo es menospreciada en el mercado laboral, cómo se asume que debe resignarse a su realidad por las limitaciones físicas o, mejor dicho, por una sociedad excluyente. Pero, al mismo tiempo, el guion de Catherine Moulton la retrata más allá de su discapacidad a partir de la ilusión, la impulsividad, la determinación y la atracción que siente por un delincuente interpretado por Kieron Moore, visto en la injustamente cancelada Reclutas.

Y, si bien Código de silencio es convencional en el desarrollo de la investigación y de las situaciones, tiene los ingredientes para ser un drama policial correcto. Tiene una protagonista memorable, una química irresistible entre los protagonistas y detalles originales que ayudan a que destaque en un género tan explotado. Atención a los subtítulos cambiantes que permiten entender cómo Alison lee los labios, todo un acierto. Además, tiene un buen cierre que deja la puerta abierta a continuar conociendo a la protagonista.