Cristina Pérez, víctima del último método de fraude digital: “Usaron mi cuenta de WhatsApp para estafar 3.000 euros”
'Y ahora Sonsoles'
La vecina de Cádiz advirtió sobre este sistema, el cual requiere una clave de validación remitida vía SMS.
Establecen contacto contigo mediante Whatsapp y supervisan tus movimientos en el terminal: “Esta estafa que se hace pasar por tu banco es la más peligrosa”

Cristina Pérez, víctima del último método de fraude digital: “Usaron mi cuenta de WhatsApp para estafar 3.000 euros”
De acuerdo con el Ministerio del Interior, durante 2024 se registraron 464.801 delitos informáticos, representando los fraudes digitales el 88,8% de dicha cifra. Tales sucesos tienden a concentrarse en la época de Navidad, debido a que relajamos nuestra vigilancia por el ambiente de celebración y las múltiples tareas pendientes. “Cuidado con los cupones, sorteos y premios navideños que recibas por email, SMS y apps de mensajería, durante estas fechas proliferan mensajes fraudulentos. No piques, es una técnica usada por los ciberdelincuentes para obtener datos personales y financieros”, señalaba la Guardia Civil en el transcurso de las recientes festividades.
No obstante, siempre resulta útil estar prevenidos durante todo el calendario, principalmente para esquivar incidentes como el relatado en Y ahora Sonsoles, el programa vespertino de Antena 3 liderado por Sonsoles Ónega. El espacio televisivo ha mostrado una de las tácticas más frecuentes del momento: el hackeo del acceso a WhatsApp usando un código de validación. Cristina Pérez, perjudicada por esta técnica, ha narrado su vivencia en la emisión para prevenir al público y señalar estos fraudes.
“Hola, somos del equipo de soporte de WhatsApp. Estamos haciendo una verificación de seguridad en tu cuenta. En breve recibirás un SMS con un código. Por favor, respóndenos con ese número para confirmar que eres el titular”, indica la notificación habitual. Tras facilitar esa clave, el perfil de la herramienta se transfería a un terminal distinto, bloqueando la entrada desde el teléfono inicial y permitiendo a los delincuentes un control total sobre: biografía, agenda, chats, imágenes, grabaciones y el resto de archivos multimedia.
Mediante este procedimiento, es factible usurpar la identidad de la víctima para solicitar fondos simulando una emergencia. Con escasos mensajes, se puede requerir un Bizum que se transferirá a la cuenta del delincuente en pocos instantes. Para cuando los perjudicados lo advierten, el contacto con el timador ya se ha cortado. En la situación de Cristina, o específicamente de sus parientes, la suma excedía los 2.000 euros. Uno de los testimonios ofrecidos fue el de su cuñado, a quien le arrebataron 800 euros tras pedir dos envíos por Bizum en un intervalo muy breve.

Ojoa avizor
En cuanto al modo en que fue víctima del fraude, Cristina fue timada al conversar con un extraño que suplantaba a una allegada dentro de un chat grupal. Otro de los perjudicados allí presentes, Alejandro Hermoso, tomó medidas urgentes al sustituir su línea móvil. Aunque las sumas reclamadas en su nombre eran reducidas, consiguió reportar el hecho velozmente por las alertas de sus conocidos, quienes intentaron verificar los requerimientos.
Javier Sanz, el especialista en seguridad informática del espacio, sugería habilitar la autenticación en dos pasos de WhatsApp con el fin de impedir que este escenario nos perjudique más adelante. Dicho método facilita el resguardo de la entrada a la herramienta a través de una clave secundaria, establecida por el propio usuario. El integrante del equipo subrayaba que resultaría bastante inusual que los presuntos empleados de asistencia técnica solicitaran este código extra mediante una comunicación telefónica o un recado de texto.

