Televisión

El surrealista debut de Roberto Leal en televisión en 1992, con solo 13 años y junto a Jesús Vázquez tras conseguir un insólito récord

Al natural

Un atracón de brevas por una apuesta juvenil y la naturalidad de un niño de pueblo marcaron la primera vez ante las cámaras de la hoy estrella de la pequeña pantalla

Roberto Leal, en una imagen de archivo.

Roberto Leal, en una imagen de archivo.

Patricia J Garcinuno

Además de colarse en los hogares de los televidentes cada tarde como conductor de Pasapalabra, los viernes vuelven a ser territorio de Roberto Leal. El periodista andaluz se pone esta noche nuevamente al frente de las pruebas extremas en una nueva entrega de El desafío, el formato de Atresmedia que exige pulso de hierro y nervios de acero. Sin embargo, este presente de máxima audiencia no es producto del azar, sino el resultado de un largo camino en los medios que comenzó de una forma mucho más azarosa y pintoresca.

Nacido en la localidad de Alcalá de Guadaíra en 1979, el sevillano es hoy uno de los rostros más polifacéticos del panorama nacional. Licenciado en Periodismo, su nombre ha pasado por redacciones de informativos, reportajes a pie de calle en España Directo y la dirección de grandes galas como Operación Triunfo. Pero mucho antes de liderar prime times o fundar su propia productora, Blondloyal, este “animal televisivo” tuvo una toma de contacto con las cámaras que poco tenía que ver con el rigor informativo.

“El que las comiera era el más chulo

El día que Leal reconoció un récord 'gástrico' frente a España entera

Era 1992 y un jovencísimo Jesús Vázquez presentaba en Telecinco Hablando se entiende la basca. Por aquel plató desfilaban adolescentes con historias singulares, y fue allí donde un Roberto de apenas 13 años apareció para narrar una hazaña de barrio. “Se apostó un día con sus amigos que él era el chico de su pueblo que más brevas era capaz de comerse”, anunciaba Vázquez para introducir a aquel invitado desconocido que llegaba desde Sevilla con un acento cerrado y una naturalidad que ya entonces traspasaba la pantalla.

Roberto apareció en televisión por primera vez en el programa de Telecinco 'Hablando se entiende la basca', presentado por Jesús Vázquez.
Roberto apareció en televisión por primera vez en el programa de Telecinco 'Hablando se entiende la basca', presentado por Jesús Vázquez.Telecinco

La anécdota, que hoy forma parte del archivo más surrealista de la televisión, situaba a Leal en el campo de su tía junto a su pandilla. “Estábamos contando anécdotas, chistes, tonterías, hasta que al más 'espabilaíllo' se le ocurrió comer las brevas. Que el que las comiera era el más chulo y el más todo”, explicaba el joven Roberto ante el público. La competición terminó con el hoy presentador ingiriendo una cifra cercana a las 50 unidades de este fruto.

Sin embargo, aquel triunfo popular tuvo una factura inmediata que el propio Leal no dudó en confesar con total espontaneidad en el programa. “Los siguientes días tuve que estar todo el rato en el servicio de la diarrea que tenía, desde la mañana a la tarde”, relataba el adolescente entre las carcajadas de los asistentes. Una primera gran lección ante los focos: la fama, a veces, tiene efectos secundarios inesperados, y la gallardía ante los amigos puede terminar en una visita urgente al baño.

“Los siguientes días tuve que estar todo el rato en el servicio de la diarrea que tenía”, contó Roberto desvergonzado sobre su particular récord de comer brevas.
“Los siguientes días tuve que estar todo el rato en el servicio de la diarrea que tenía”, contó Roberto desvergonzado sobre su particular récord de comer brevas.Telecinco

Sin pretensiones

De querer ser médico y futbolista a convertirse en el rey del entretenimiento

En aquella entrevista de principios de los noventa, el joven sevillano ni siquiera soñaba con ser periodista. Sus planes vitales apuntaban en direcciones opuestas: quería estudiar medicina y jugar en las filas del Sevilla Fútbol Club. Afortunadamente para la audiencia, el destino le tenía guardado un micrófono en lugar de un fonendoscopio. Jesús Vázquez lo despidió aquella tarde como “el gran comedor de brevas”, sin sospechar que ese niño terminaría siendo su compañero de profesión en la élite mediática.

Desde aquel debut, la evolución de Leal ha sido constante, pasando por casi todas las cadenas nacionales y autonómicas. Su vida personal también se entrelazó con la profesional al conocer a su esposa, Sara Rubio, en el plató de Espejo Público. Ahora aquel chico que comía brevas por orgullo es un padre de familia, runner y chirigotero que ha sabido transformar su frescura natural en su mejor herramienta de trabajo. Y esta noche, en El desafío, volverá a demostrar que, aunque ya no necesite comer brevas para ser el más valiente, su espíritu de superación sigue intacto.