Sociedad

Limpiar la sangre no sirve para combatir la covid persistente

Ensayo clínico

La técnica de la plasmaféresis no supone ningún beneficio perceptible para el enfermo, según un estudio realizado en el Hospital Germans Trias i Pujol

Anna y Olga, ambas aquejadas de la patología, participaron en el ensayo clínico 

Anna y Olga, ambas aquejadas de la patología, participaron en el ensayo clínico 

LV / Àlex Garcia

Las personas con covid persistente llevan muchos años enfermas. Una gran mayoría, hasta cinco, desde el inicio de la pandemia. No obstante, todavía no existe un tratamiento para combatir la patología. Su desesperación por encontrarse mejor hace que recurran a tratamientos que no tienen base científica. Con esta intención, la de generar conocimiento, en septiembre del 2022 la unidad de covid persistente del hospital Germans Trias i Pujol (Can Ruti) inició un estudio para testar uno de estos tratamientos, la plasmaféresis, sobre el que no había literatura científica relacionada con la covid persistente. Algo más de dos años después, ya tienen los resultados de su ensayo clínico, que han publicado en la revista Nature Communications: la técnica de la plasmaféresis (limpiar la sangre de sustancias inflamatorias), aún siendo segura, no genera ninguna mejora perceptible en los enfermos de covid persistente.

“Los resultados del ensayo son importantes para dar respuesta a los pacientes, que están desesperados por hallar un tratamiento y lo intentan todo. Encontrar una evidencia científica de que esta técnica no funciona para la covid persistente es significativo en este caso”, explica a Guyana Guardian la doctora Lourdes Mateu, coordinadora de la unidad de covid persistente de Can Ruti.

Hemos visto que la sintomatología no cambia”

Lourdes Mateu

Coordinadora de la unidad de covid persistente de Can Ruti

Los investigadores desconocen el porqué la plasmaféresis no ha resultado eficaz. “Sabemos que la covid produce una respuesta inflamatoria, pero desconocemos si los síntomas son secundarios a esta respuesta o son los daños que ha provocado esta reacción inflamatoria”, apunta Mateu. “Limpiando la sangre de los pacientes con covid persistente de sustancias inflamatorias hemos visto que la sintomatología no cambia”, añade.

El ensayo –financiado en gran parte por la farmacéutica Grifols- se inició en septiembre del 2022 y se alargó hasta junio del 2023. Cincuenta enfermos de covid persistente (en su mayoría mujeres, que son las que padecen más esta patología) formaron parte de él. A una mitad se le dio el tratamiento y a la otra, placebo. Fueron en total seis sesiones, dos por semana, con un seguimiento de los participantes de 90 días.

“Les hicimos un seguimiento de la sintomatología. Queríamos ver si, en el caso de haber algún paciente que hubiera mejorado, constatar si la mejora se mantenía a los tres meses de haber parado el tratamiento”, arguye Mateu.

Ni el paciente ni el investigador, para no estar condicionados, sabían si a la persona se le estaba administrando el tratamiento o no. Solo cuando tuvieron todos los resultados, los investigadores compararon, para hacer el estudio, los que recibieron el placebo con los que, efectivamente, fueron tratados con la plasmaféresis.

Los investigadores quisieron dirimir la seguridad del tratamiento y su eficacia. Para evaluar este último concepto, midieron los cambios en el estado funcional del paciente, sus síntomas, fatiga, calidad de vida, rendimiento neurocognitivo, quejas subjetivas de memoria cotidiana y síntomas de ansiedad y depresión.

Recientemente, la unidad coordinada por la doctora Mateu ha iniciado otro ensayo clínico, financiado por PharmaMar e impulsado por la Fundació Lluita contra les Infeccions de Can Ruti. En este caso, con Plitidepsina, un fármaco con efecto contra el SARS-CoV-2, antiherpes y un cierto efecto antiinflamatorio, “que son tres de las hipótesis de la persistencia de los síntomas”, arguye la doctora. Este medicamento no se ha probado en covid persistente, sí en covid agudo.

Hay que hallar un tratamiento que actúe sobre la causa, que todavía desconocemos"

Lourdes Mateu

Coordinadora de la unidad de covid persistente de Can Ruti

Hoy, hay tres grandes líneas de investigación, explica Mateu. Una es, todavía, la caracterización de la enfermedad: ver qué pacientes desarrollarán un covid persistente y cuáles no y conocer los factores de riesgo; otra es la fisiopatología: el por qué de la enfermedad, encontrar las causas: ya sea la hipótesis de la persistencia viral, la alteración de la inmunidad, de la microcirculación u otras alteraciones metabólicas; y, la tercera rama, serían los tratamientos. “Ahora sólo tenemos para los síntomas, pero hay que ir más allá y hallar un tratamiento que actúe sobre la causa, que todavía desconocemos”, recuerda la doctora.

El estudio que están llevando a cabo en Can Ruti es doble ciego (ni participantes ni investigadores conocen el tratamiento que recibe cada uno de los pacientes hasta que termina el ensayo) y cuenta con 90 participantes divididos en tres grupos de 30. Uno de los grupos recibirá todo el tratamiento, que se administra vía endovenosa en cuatro sesiones, una por semana (con una semana de descanso entre sesión); otro grupo recibirá dos sesiones y dos semanas de placebo; y el último no recibirá nada del tratamiento. Los investigadores esperan tener los resultados para mediados del 2026.