España enfrenta un problema que requiere urgencia: la soledad no deseada ya afecta a uno de cada tres mayores
INFORME “DESOLEDAD 2025”
Un estudio de Fundación Verisure señala que el edadismo, la brecha digital y la crisis de cuidados agravan la soledad no deseada e insta a cambiar la mirada social hacia los mayores

La soledad no deseada crecerá por el envejecimiento de la población
Fundación Verisure ha presentado en Madrid el proyecto Desoledad, una iniciativa que busca comprender y combatir la soledad no deseada entre las personas mayores en España. El estudio, titulado Desoledad 2025, alerta de que uno de cada tres mayores se siente solo y propone un enfoque integral desde la prevención para hacer frente a un fenómeno que ya representa un problema estructural. Con el envejecimiento acelerado de la población y la previsión de que más del 25 % de los españoles sean mayores de 65 años en 2030, el informe plantea una llamada urgente a la acción social e institucional.
El informe ha sido desarrollado con la colaboración de expertos, organizaciones sociales y testimonios directos de personas afectadas. En él se identifican los principales factores de riesgo que favorecen el aislamiento no deseado: el edadismo, la brecha digital, la ruptura de la identidad tras la jubilación, la ruralidad o la crisis de los cuidados. Desoledad no solo visibiliza un problema creciente, sino que apuesta por una respuesta sostenida, sostenible y transversal para prevenir su cronificación.

Según el estudio, la soledad no deseada adopta formas diversas —física, emocional, relacional, social o colectiva— y responde a múltiples causas. El informe defiende que la prevención debe situarse en el centro de cualquier estrategia, e incluye tres pilares para ello: la sensibilización social, la detección proactiva desde los servicios de proximidad y una comunicación estratégica que permita transformar la percepción sobre la vejez. Además, se destaca la necesidad de fomentar espacios públicos accesibles y promover modelos de convivencia que eviten el aislamiento estructural.
Durante el acto de presentación, Teresa Cabezón Rodríguez, responsable de Fundación Verisure, subrayó que Desoledad aspira a ser “un espacio vivo de colaboración y acción, en el que el conocimiento se transforme en compromiso y el compromiso en soluciones compartidas”. En los próximos meses, la fundación pondrá en marcha un Comité de Expertos para profundizar en nuevas propuestas que puedan escalarse y adaptarse a distintos contextos.

El evento también acogió una mesa redonda moderada por Marta González-Moro, CEO de 21gramos, en la que participaron representantes del sector social, empresarial y académico. Los ponentes coincidieron en la necesidad de repensar los actuales modelos de cuidado, apostando por el protagonismo activo de las personas mayores. “Cuando escuchamos de verdad, damos protagonismo a las personas mayores”, afirmó Albert Quiles, director de Relaciones Institucionales de Fundación Amigos de los Mayores. Paula Oviedo, CEO de Cruzando Caminos, añadió: “La clave está en la calidad del vínculo, no en la cantidad”.
Desoledad 2025 concluye que mitigar el aislamiento pasa también por innovar en los enfoques de acompañamiento. El informe destaca tres líneas de intervención: el acompañamiento emocional con propósito, que favorece vínculos significativos; actividades adaptadas a cada perfil para fomentar la participación social; y el uso de tecnología con sentido, que permita superar la brecha digital sin sustituir el contacto humano. Fundación Verisure reafirma así su compromiso con la protección de los colectivos más vulnerables y propone un modelo de sociedad más conectado, donde las personas mayores sean escuchadas, valoradas y acompañadas.