El robot que siempre esperamos
NEWSLETTER 'ARTIFICIAL'
Los androides domésticos, una promesa de la inteligencia artificial cada vez más cerca de la realidad

Un robot en tareas domésticas, como el cuidado de niños

Concierto del cantante chino-estadounidense Wang Leehom en la ciudad china de Chengdu el pasado viernes. Cuando el artista y su grupo de baile se disponen a interpretar el tema Open Fire aparecen seis robots humanoides G1 de la compañía Unitree que durante la canción dan vueltas, piruetas y movimientos por el escenario igual o mejor que bailarines humanos. La coreografía robótica es perfecta. Cada año del último decenio iba a ser el año en el que se popularizarían los robots humanoides, aunque nunca acabaron de llegar. Pero el paso del tiempo no nos ha hecho perder la fe en esa nueva era. Elon Musk quiere comenzar la colonización de Marte con primeros viajes sin tripulación a partir del 2026, así que la línea, con previsibles retrasos hasta que los vuelos del supercohete Starship sean más fiables, cada vez aparece más corta.
El multimillonario propietario de la red social X asegura que su compañía SpaceX enviará al robot Optimus de Tesla, también suya, al planeta rojo en las primeras misiones no tripuladas que deben preparar la llegada de los seres humanos. En la Tierra, ese y otros proyectos avanzan impulsados por la ingeniería y la inteligencia artificial, aunque poner un humanoide de propósito general en cada hogar, que haga lo mismo que cualquier persona, no va a ser tan fácil como introducir un Roomba. Los precios son elevados para los primeros modelos en el mercado y las prestaciones demasiado escasas por lo que se paga, pero son una de las aplicaciones de la inteligencia artificial que más interés nos suscita.
Desde hace siglos, la posibilidad de crear criaturas mecánicas que hagan nuestras tareas ha despertado la imaginación de la humanidad. Nunca como ahora en la historia hemos estado tan cerca de los albores de la era de los humanoides. En la película El hombre bicentenario se mostraba cómo podía ser una sociedad en la que cualquiera podía comprarse un sofisticado robot y le llegaba a casa en una caja, presto para activarlo, como el que adquiere una aspiradora o un altavoz inteligente. Hasta no hace mucho, este tipo de robots parecía algo perteneciente sólo a la ficción, como el emocional protagonista de Inteligencia Artificial de Steven Spielberg. Ahora ya se pueden comprar algunos modelos algo limitados, lo que no socava nuestra creencia de que llegarán a ser lo que siempre esperamos de ellos. Según una encuesta del CIS publicada ayer, en opinión de los españoles, los robots son la nueva tecnología que más se va a desarrollar. El 54,8% cree tendrá mucha expansión, mientras que otro 34,6% considera que será bastante. En total, nueve de cada diez lo ve muy factible.

La certeza sobre la viabilidad de un mundo en el que los robots nos asistan en cualquier tarea doméstica es incluso mayor entre las grandes tecnológicas. Nvidia, la principal compañía del mundo en capitalización bursátil gracias a sus chips especializados para la IA, es una de las grandes promotoras, con una plataforma robótica que pone a disposición de las empresas, pero también con sus propios prototipos. En la lista están todas las grandes tecnológicas estadounidenses. Musk quiere poner en el mercado un millón de Optimus en los próximos diez años. Google, Amazon, Meta, Microsoft, Intel e incluso Apple tienen sus planes en el área robótica. Según Bloomberg, la compañía de la manzana prepara para el 2027 un primer robot en forma de lámpara flexo al estilo de la mascota de Pixar. Sería un primer paso para explorar mayores complejidades a partir de un producto de mercado. Estados Unidos reúne además a compañías estrictamente dedicadas al desarrollo de robots, como Boston Dynamics, Figure AI y 1X entre otras.
China, en primera línea en la investigación de inteligencia artificial, está volcada como país con el desarrollo de robots humanoides, con directivas oficiales del gobierno y fuertes inversiones. Hace 12 años que es el primer productor mundial de robots y el principal mercado de aplicaciones industriales. El gigante asiático no sólo tiene empresas que crean prototipos de vanguardia, sino que está probando ya robots humanoides en puestos de trabajo que resultan especialmente duros, en factorías como las de los coches eléctricos de BYD. El pasado verano se celebraron en el país los primeros Juegos Mundiales de Robots Humanoides, en los que participaron 500 robots de 280 equipos procedentes de 16 países. Las competiciones fueron en disciplinas como atletismo, fútbol y danza.
Una competición de ese tipo revela que los humanoides quizás están todavía lejos de actuar como humanos, pero por algo se empieza. Anotemos que el ganador de la carrera de 1.500 metros fijó su récord en un tiempo de 6 minutos y 34 segundos, lejos del mejor tiempo de un humano, en manos del marroquí Hicham El Guerrouj, con 3 minutos y 24 segundos. Aunque el robot ya supera a muchos humanos, su progreso irá siempre recortando segundos al atleta. Algún día una máquina irá más rápido. En cualquier caso, una competición de este tipo, que puede ser vista como una anécdota, es un escenario real de prueba. Corregir lo que salió mal en la competición de este año permitirá ver nuevos avances el próximo verano.

Al precio que están hoy algunos de los modelos, entre 12.000 y 20.000 euros, parece difícil que los robots humanoides empiecen a poblar nuestros hogares para limpiar, planchar, cocinar y cuidarnos en general. Pero la situación puede ser más propicia en años venideros. Es una cuestión de economía de escala, como empieza a ocurrir con los coches eléctricos. ¿Quién no pagaría una cantidad razonable por tener un asistente en casa que haga todas las tareas, trabaje las 24 horas del día, no cobre y ni siquiera se queje? Es un sueño capitalista, sin duda, aunque muchos de los avances los estén adelantando en un régimen dirigido por un partido comunista. Paradojas de la historia.
. Imágenes de ChatGPT, creación y edición avanzadas. OpenAI ha lanzado en la última semana sun nuevo modelo de generación y edición de imágenes llamado precisamente así, Imágenes. Se trata de un modelo de gran calidad, capaz de trabajar con fotografías con gran precisión y que supone la respuesta de la compañía de San Altman al modelo Nano Banana de Google, que llevaba unos meses muy por delante.
. Una IA acelera el diagnóstico en cáncer de riñón. Un estudio de la Universidad de Tartu, en Estonia, publicado por la revista Nature muestra que una herramienta llamada BMVIsion desarrollada la startup de IA Better Medicine reduce el tiempo de informe de los radiólogos en un promedio del 33 % al 52 %. La herramienta mejora la sensibilidad para detectar lesiones renales benignas (del 79,9% al 86,3 %) y conduce a un aumento significativo en la concordancia entre radiólogos.
. Contra los miedos sobre la IA y el empleo. Un informe global de la consultora Vanguard estima que el crecimiento anualizado del empleo en las profesiones más expuestas a ser sustituídas por la IA experimentó un aumento del 1,7 % anual desde el 2019, mientras que los salarios registraron una tasa de crecimiento del 3,8 %. Este informe concluye que la IA no ha llegado a sustituir a los trabajadores de momento y que los sistemas de inteligencia artificial están mejorando su productividad, lo que les permite acceder a trabajos más valorados.

