La era del turismo azul
VIAJAR. FITUR
Las actividades respetuosas con el entorno marítimo y el aumento de la sostenibilidad de los cruceros reflejan la conciencia medioambiental de los viajeros

El sector de los cruceros está inmerso en una importante transformación para hacer compatible la sostenibilidad ambiental con la actividad económica. En la imagen, Santorini
Tras el confinamiento pandémico, muchas personas quisieron retomar la actividad turística incorporando criterios de sostenibilidad. La sensación de encierro derivado de aquel periodo hacía especialmente atractivo disfrutar del mar abierto, pero esto conllevaba el riesgo de afectar a una serie de entornos naturales esenciales para la pervivencia de nuestro planeta.
El incremento del interés por el “turismo azul” es un reflejo de la toma de conciencia medioambiental de turistas y viajeros, ya que busca conciliar el placer de la navegación con la protección de los ecosistemas marítimos y costeros, el respeto a la biodiversidad marina y el beneficio a las comunidades locales. Esto permite realizar una amplia gama de actividades, siempre de forma controlada, como la visita a parques marinos y áreas protegidas, el buceo, los deportes náuticos, la pesca deportiva o el avistamiento de cetáceos.
Cruceros más sostenibles
Al mismo tiempo, el sector de los cruceros ha empezado una transformación drástica para hacer compatible la sostenibilidad ambiental con la generación de actividad económica, trabajando por reducir las emisiones y la disminución de la congestión turística de ciertos entornos. Algunas de las medidas adoptadas en este sentido incluyen el uso de combustibles más lim- Las actividades respetuosas con el entorno marítimo y el aumento de la sostenibilidad de los cruceros reflejan la conciencia medioambiental de los viajeros Texto: Enric Ros pios, como el gas natural licuado; o la implementación de sistemas de depuración de gases de escape, así como de tecnologías avanzadas para tratar las aguas residuales.
Según el último informe de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA), en 2024, 34,6 millones de personas en todo el mundo eligieron esta modalidad turística para disfrutar de sus vacaciones. La CLIA estima que aproximadamente un 60% de las nuevas embarcaciones que se pondrán en funcionamiento hasta el 2028 estarán ya equipadas con sistemas de almacenamiento de baterías y células de combustible para generar energía híbrida. Un ejemplo de este tipo de avances es el crucero AIDAcosma, con capacidad para más de 5.000 pasajeros, que incorpora ya muchas de las principales medidas para garantizar una navegación sostenible; o el Costa Smeralda, alimentado con gas licuado.
Al servicio del medio ambiente
Entre los factores indispensables para facilitar la transformación del sector crucerista podemos destacar, en primer lugar, el uso de combustibles más limpios, que sirven para reducir significativamente los óxidos de nitrógeno, el azufre y diversas partículas. También son fundamentales las conexiones eléctricas a tierra, que permiten que los barcos apaguen sus motores una vez llegan a puerto, para conectarse a la red eléctrica local. Así mismo, cada vez más cruceros cuentan con baterías híbridas y paneles solares integrados para generar energía.
Otro aspecto importante a tener en cuenta es la gestión de residuos mediante la correcta clasificación, compactación y reciclaje de los materiales, así como la reducción de los plásticos de un solo uso. Los sistemas avanzados de tratamiento de las aguas residuales garantizan que la depuración cumpla los estándares ambientales. Además, algunos cruceros disponen de formas de transformar los desechos no reciclables en energía. Gracias a todas estas medidas, es posible concebir una nueva era en el ámbito de los cruceros y el turismo azul, que más que nunca pone el foco en preservar los mares y océanos que nutren de vida nuestro planeta.
Un sinfín de actividades de turismo azul
CATALUNYA Y EL CONJUNTO de España ofrecen la posibilidad de disfrutar de una serie de experiencias respetuosas con el entorno marítimo como:
• Las actividades de snorkel, kayak, vela y
otros deportes náuticos
• Las playas con bandera azul
• Los senderos azules que recorren la costa, como el Camí de Ronda en el litoral catalán
• Las actividades relacionadas con el cuidado de la naturaleza marina, como la colaboración en las tareas de custodia de los nidos registrados de las tortugas marinas reintroducidas en la playa de la Savinossa, en Tarragona