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El sangrado de las encías no resulta habitual y se conoce como: gingivitis

SALUD & VIDA

Es común asociar el sangrado gingival con una alta sensibilidad o con un modo de cepillarse demasiado fuerte. Pese a ello, en bastantes ocasiones esto sirve de aviso… podría tratarse de una señal de gingivitis.

Aspecto de una boca con las encías inflamadas 

Aspecto de una boca con las encías inflamadas 

La hemorragia de las encías representa uno de los problemas orales más habituales y aceptados socialmente. Habitualmente, sus señales acostumbran a ser ignoradas hasta que el malestar se vuelve excesivamente molesto y notorio. 

Consiste en una afección gingival que puede revertirse, originada por el depósito de placa bacteriana, un residuo que aparece en la dentadura tras ingerir alimentos. Al no retirar adecuadamente estos restos, aparece el sarro y el tejido gingival se irrita. Pese a que suele considerarse una molestia leve, resulta fundamental intervenir, puesto que, tal como señalan en Institutos Odontológicos, es posible afirmar que la gingivitis precede a la periodontitis, una patología de mayor severidad que, en situaciones críticas, derivaría en la caída de piezas dentales. 

Aparte de progresar hacia la periodontitis, que daña directamente el soporte óseo dental y los tejidos adyacentes, el sangrado frecuente de encías puede igualmente favorecer el desarrollo de patologías sistémicas en el cuerpo, tales como la diabetes y distintas variedades de enfermedades cardíacas. 

La gingivitis precede a la periodontitis, una afección de mayor severidad que es capaz de provocar la caída de los dientes.

Una cavidad oral saludable muestra encías con un tono rosáceo claro, consistentes y que se adhieren a las piezas dentales de forma espontánea. Al surgir la gingivitis, el tejido gingival sangra, se torna rojizo, se inflama y produce molestias intensas. Asimismo, el mal aliento constituye un síntoma que requiere atención inmediata.

Con el objetivo de luchar contra la gingivitis es fundamental someterse a controles frecuentes, aparte de seguir pautas de aseo apropiadas. Estas abarcan el lavado dental por lo menos dos veces cada jornada, durante aproximadamente dos minutos, el uso de seda interdental y el cuidado de la lengua. Ciertamente, una nutrición pobre y el hábito de fumar, entre diversas conductas nocivas, pueden incrementar la posibilidad de sufrir esta patología.

Si la gingivitis ya ha aparecido, resulta primordial visitar a un experto lo antes posible. Los procedimientos habitualmente consisten en retirar la placa y el sarro mediante limpiezas intensivas, las cuales remueven los cúmulos bacterianos tanto sobre el borde de las encías como bajo el mismo.

Lograr una sonrisa sana trasciende el simple hecho de lucir dientes alineados y claros, debido a que sin un soporte sólido la belleza no es posible. De este modo, el estado óptimo de las encías evidencia una boca en perfectas condiciones.

Institutos Odontológicos

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900 131 002
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