‘Doctor algoritmo’: el autodiagnóstico y la automedicación digital se disparan
Hábitos sociales y salud
Cada vez más pacientes van al médico solo para validar un tratamiento que han decidido por recomendación de la IA o de TikTok

Un joven muestra al farmacéutico un vídeo de TikTok con el nombre del medicamento (finasterida) que quiere comprar

El fenómeno del autodiagnóstico y la automedicación ha experimentado un cambio radical. El doctor algoritmo ha desplazado al doctor Google y médicos y farmacéuticos aseguran que ello se manifiesta principalmente en que un número muy elevado de personas toma decisiones sobre su salud previas a cualquier consulta con un profesional sanitario.
Actualmente, solo el 36,5% de los ciudadanos afirma no haber seguido nunca recomendaciones de salud de influencers o famosos, un porcentaje que superaba el 57% cuatro años antes, según los informes sobre salud y estilo de vida de la aseguradora Aegon.
Solo el 36,5% de los ciudadanos afirma no haber seguido nunca recomendaciones de salud de influencers
La cifra da idea de que el fenómeno del autodiagnóstico y la automedicación a través de redes sociales ya no se circunscribe a los más jóvenes sino que ha calado en personas de todas las edades, que llegan a farmacias y centros de salud con un pantallazo de TikTok o una respuesta de ChatGPT pidiendo productos o la validación de un tratamiento que ya han decidido consumir.
“Hace dos semanas, en una econsulta, el paciente me dijo que necesitaba receta para una pomada concreta, que había subido una foto de la irritación que tenía en la piel y ChatGPT le había dicho que era ezcema y le había recomendado la pomada más adecuada para tratarlo”, ejemplifica Jordi Mestres, vocal de la Societat Catalana de Medicina Familiar i Comunitària (Camfic).
Hay quienes te muestran directamente el pantallazo de TikTok para pedirte el tratamiento
“Cada vez nos llega más gente con una idea muy clara de lo que quiere, que solicitan una medicación para una dolencia concreta como si supieran perfectamente qué les ocurre y qué han de tomar, y a veces detectas que ese diagnóstico y tratamiento se lo ha dado la IA porque te dicen el principio activo en inglés o con una marca que no coincide con la que se comercializa en España”, coincide Gerino García-Zárate, farmacéutico de Villaverde (Madrid).
A eso se suman, dice, “quienes te muestran directamente el pantallazo de Tiktok para pedirte el tratamiento para el dolor de garganta, el magnesio o la crema que recomienda este o aquel microinfluencer”. Y remarca que esos pantallazos de TikTok los llevan a la farmacia tantos jóvenes como personas de 55-65 años.
El perfil
Desde adolescentes hasta sexagenarios
“El perfil es muy variado en edad y capas sociales, porque las redes sociales llegan a todo el mundo: desde chicos de 16-17 años que te piden no sé que proteína que han oído que van bien para el gimnasio hasta el sexagenario que te pide el complejo vitamínico que un influencer dice que va bien para el cabello o para la musculatura”, ejemplifica Amelia Garcia-Miranda, farmacéutica comunitaria y vocal del Col·legi de Framacèutics de Barcelona (COFB).
La doctora Julia Vargas Díez, secretaria del grupo de comunicación clínica de Semergen, observa que el uso del doctor algoritmo difiere según la edad. “Los jóvenes consultan síntomas y dudas sobre experiencias de salud emocional o sexual porque las plataformas de IA no les juzgan; las personas mayores buscan confirmar un diagnóstico, una segunda opinión médica y ampliar información”, resume. Pero unos y otros “llegan a la consulta con un autodiagnóstico y una decisión ya tomada sobre su tratamiento sin haber hablado con ningún profesional”.
De la crema facial a la finasterida
La automedicación digital es objeto de modas, y médicos y farmacéuticos detectan rápido cuál triunfa o comienza en cada momento. “Notas picos; de repente, en pocos días llegan varias personas queriendo comprar prednisona (que requiere receta) para unas molestias de garganta; o preguntando por ‘una pasta de dientes que es negra’ y de la que no has oído hablar; o adolescentes que quieren agua oxigenada... E indagas y ves que en TikTok corren vídeos que dicen que esa pasta blanquea los dientes y que un influencer aconseja agua oxigenada para aclarar el vello”, explican los farmacéuticos consultados.
En todo caso, las que más calan son las recomendaciones relacionadas con la imagen corporal –desde cremas para el acné hasta la finasterida para el pelo o productos milagro para adelgazar–, los suplementos vitamínicos, los remedios antigripales o “el magnesio que todo lo cura”.
Médicos y farmacéuticos admiten que ahora atienden a pacientes y clientes más y mejor informados, pero con ideas tan interiorizadas de lo que necesitan que a veces tienen dificultades para hacerles entender que quizá no es así porque ni el influencer ni la IA conocen su clínico completo. “Si tú no corroboras lo que dice el influencer, se van a comprobarlo en ChatGPT; tengo la sensación de que los sanitarios estamos perdiendo posicionamiento y confianza sin haber hecho nada para merecerlo”, indica García-Zarate.
La doctora Vargas, en cambio, cree que es una buena noticia que los pacientes, aunque hayan tomado una decisión previa, acudan a la consulta del médico para validar el tratamiento.
“No competimos con la IA ni con las redes, que están disponibles 24 horas para resolver dudas, sino contra la incertidumbre, que es lo que lleva a las personas a buscar información fiable, y que vengan a consulta nos da la oportunidad de escuchar, resolver dudas y aconsejar para una toma de decisiones compartida que deje satisfecho al paciente”, afirma.
También Garcia-Miranda cree que, más que dispararse la automedicación, lo que se ha disparado es la información sobre medicamentos, suplementos, tratamientos... Que le llega a la gente. “Pero médicos y farmacéuticos también estamos más concienciados y si les explicas por qué sí o por qué no deben tomarlo lo entienden y te hacen caso”, concluye.

