Primer tratamiento preventivo contra la migraña en niños y adolescentes
Avance médico
Un ensayo internacional con participación de Vall d'Hebron prueba la eficacia y seguridad del fremanezumab

No es solo cosa de adultos: el 11% de la población infantil y juvenil padece migraña

Un estudio internacional de fase 3 en el que ha participado el hospital Vall d’Hebron de Barcelona ha demostrado por primera vez la eficacia de un tratamiento preventivo contra la migraña para niños y adolescentes. “Es un avance importante que abre la puerta a un cambio de paradigma en el manejo de la migraña, una enfermedad muy olvidada en edades tempranas”, afirma Patricia Pozo-Rosich jefa del servicio de Neurología y de la unidad de Cefalea del centro.
Aunque no existe esta percepción, la migraña no afecta únicamente a la población adulta, sino que un 11% de niños y adolescentes también sufren esta enfermedad neurológica altamente discapacitante. Pero las opciones de tratamiento preventivo en edad pediátrica han sido muy limitadas tradicionalmente.
Es un hito importante, porque la incidencia típica de la migraña empieza a los 13-14 años”
Pero, a la vista de los resultados del estudio, los especialistas esperan la inminente aprobación de la primera terapia específicamente eficaz para las edades tempranas. “Es un hito importante, porque la incidencia típica de la migraña empieza a los 13-14 años y tienes muy poca cosa que ofrecer. Los pacientes te llegan a la edad adulta con cuatro o cinco años de enfermedad no controlada, cuando, como ocurre con todas las enfermedades del cerebro, tenemos que tratar y prevenir lo antes posible”, apunta Pozo-Rosich.
Los resultados del estudio, publicados en The New England Journal of Medicine (NEJM), muestran que el fármaco fremanezumab, comercializado bajo la marca Ajovy, es eficaz y seguro para reducir la frecuencia de la migraña en niños y adolescentes. Hasta ahora, como suele ser habitual, este medicamento no está específicamente diseñado ni aprobado para esta franja de edad. La Comisión Europea lo aprobó en abril del 2019 pero solo para adultos.

Las pruebas realizadas en 230 personas de entre 6 y 17 años de diversos países, con el objetivo de evaluar la reducción del número de días de migraña al mes, así como la respuesta clínica y la seguridad del tratamiento, demuestran que es apto para recibir la luz verde de la CE. De hecho, el regulador de medicamentos de Estados Unidos, la FDA, ya ha dado el plácet.
El fármaco se dirige a pacientes con migraña episódica, caracterizada por menos de 15 días de dolor de cabeza al mes, con episodios que pueden variar en intensidad y duración. Los tratados experimentaron una reducción media de 2,5 días de migraña al mes, mientras en el grupo placebo fue de 1,4 días. El 47% de los pacientes tratados consiguieron una reducción de al menos el 50% de los días de migraña.
Fremanezumab es un anticuerpo monoclonal que se administra una vez al mes mediante una inyección
“Quiero pensar que en los niños, si controlas la enfermedad pronto, probablemente no debas hacer tratamientos de por vida. Es muy diferente encontrar una persona que lleva diez años de migraña no controlada que una persona que acaba de empezar”, especula la neuróloga.
Fremanezumab es un anticuerpo monoclonal diseñado específicamente para actuar sobre el péptido relacionado con el gen de la calcitonina, una molécula clave en el desarrollo de los ataques de migraña. Considerado medicación hospitalaria de dispensación ambulatoria, se administra mediante una inyección mensual (en torno a 500 euros en adultos).
En general, aunque va en función del desarrollo de cada persona, en adolescentes (12 a 17 años) se administra la misma dosis que en los adultos, en tanto los niños (6 a 11) reciben la mitad. A los 3-6 meses se va evaluando la eficacia del tratamiento, una de cuyas grandes ventajas es la ausencia de efectos secundarios significativos.
“A la gente que denominamos respondedores de este fármaco les cambia la vida”, afirma la doctora, que reivindica atención al impacto de la migraña en edades tempranas. “Se considera la enfermedad más discapacitante en la edad adolescente y no teníamos ningún tratamiento modulador. Es un hito disponer de una herramienta terapéutica para que no lleguen a la edad adulta con años de enfermedad no controlada”.


