Salud

Resfriado o alergia: los puntos fundamentales para conseguir diferenciarlos de forma correcta.

ALERGIA

Síntomas como la fiebre, el picor

La diferencia fundamental entre el resfriado y la alergia estacional radica en su origen. 

La distinción básica entre el resfriado y la alergia estacional reside en su procedencia. 

Karola G / Europa Press

En el transcurso de frío, resulta frecuente confundir los resfriados con la alergia estacional. Las señales de estas dos afecciones –obstrucción, estornudos o secreción nasal– guardan gran parecido y pueden inducir a error. Tal como indica el doctor Joan Barta, responsable del Servicio de Alergología del Hospital Clínic Barcelona, “muchos pacientes que creen sufrir cuadros de resfriado repetitivos pueden estar afectados por una alergia respiratoria que da lugar a síntomas muy parecidos a los que aparecen con un resfriado”.

Para diferenciar un cuadro del otro, conviene entender qué es exactamente un resfriado y qué es una alergia. El resfriado común es una de las infecciones respiratorias más frecuentes, especialmente durante los meses de frío. Está causado por distintos tipos de virus que afectan a la nariz, la garganta y, a veces, a los bronquios. Se transmite fácilmente a través de las pequeñas gotas que se expulsan al toser, estornudar o mantener un contacto cercano con otras personas. Sus síntomas habituales, que suelen aparecer de manera progresiva, son estornudos, dolor de garganta, congestión nasal y, en ocasiones, tos leve. Por lo general, el constipado común remite en pocos días con reposo y una adecuada hidratación.

Por su parte, la alergia estacional o rinitis alérgica es una reacción del sistema inmunitario ante los alérgenos ambientales (como el polen, los ácaros del polvo o las partículas de pelo y piel de gatos y perros), sustancias habitualmente inofensivas que el organismo identifica como una amenaza. Al entrar en contacto con estos alérgenos, la persona alérgica puede experimentar picor y goteo nasal, estornudos repetidos y picor o hinchazón en los ojos. La exposición a estos elementos desencadena una respuesta inflamatoria.

Diferencias principales entre resfriado y alergia estacional

La distinción esencial entre el catarro y la alergia de temporada se halla en su origen: el primero es causado por una infección viral; la segunda, por la reacción ante alérgenos del medio ambiente. Respecto a la sintomatología, el doctor Barta señala que “no hay ningún síntoma único y exclusivo de una reacción alérgica”. No obstante, expertos del Hospital Clínic Barcelona resaltan tres disparidades principales que permiten guiar la evaluación médica y separar ambas condiciones.

1. Fiebre. Al padecer un catarro resulta bastante común manifestar febrícula o fiebre leve, especialmente en las jornadas iniciales, al ser una reacción del cuerpo ante la presencia vírica. Por el contrario, en los cuadros de alergia estacional no surge fiebre, debido a que no hay un proceso infeccioso que ponga en marcha dicha respuesta de defensa.

2. Tos y dolor de garganta. Los contagios por virus logran alterar los conductos respiratorios y causar inflamación faríngea, generando malestar y dificultad durante la deglución. Durante las alergias de temporada, el fastidio de garganta tiende a ser bastante menor y se origina, generalmente, por la sensibilidad que produce la secreción nasal. Quienes padecen cuadros alérgicos raramente experimentan una dolencia faríngea aguda o accesos de tos constantes.

3. Picor e hinchazón en los ojos. Es común que la rinitis alérgica provoque escozor, irritación e hinchazón en la zona ocular, además de sombras oscuras bajo los ojos por la congestión. Por el contrario, en los cuadros de resfriados, estas manifestaciones son bastante inusuales.

Más allá de las diferencias orientativas, especialistas del Hospital Clínic Barcelona subrayan la importancia de acudir a un profesional sanitario cuando los síntomas se prolongan más de dos semanas, se repiten anualmente o se intensifican en determinadas épocas del año. Un diagnóstico correcto es esencial para establecer el tratamiento más adecuado y mejorar la calidad de vida del paciente.