La Diputació de Girona entrega el segell Girona Excel·lent en una edición histórica
Gastronomía
El sello de calidad agroalimentaria de la Diputació de Girona premia a 137 productos de 83 empresas en una edición que bate todos los récords desde su creación en 2014

Los productos premiados podrán usar el sello Girona Excel·lent durante dos años y acceder a acciones de promoción, formación y proyección internacional
Cuando la tradición, la innovación y el compromiso con el territorio se unen, los resultados hablan por sí solos. La sexta edición del distintivo Girona Excel·lent, impulsado por la Diputació de Girona, ha alcanzado cifras sin precedentes: 540 productos presentados, 137 galardonados y 83 empresas reconocidas por su excelencia en la elaboración agroalimentaria. Un hito que no solo refleja el dinamismo del sector, sino también su firme apuesta por la calidad y la identidad local.
El acto de entrega tuvo lugar en el Mas Solà de Santa Coloma de Farners, en una jornada cargada de emoción, orgullo y reconocimiento. Conducido por los humoristas Fel Faixedas y Carles Xuriguera, el evento contó con la participación del presidente de la Diputació, Miquel Noguer; la alcaldesa del municipio anfitrión, Carme Salamaña, y el reconocido chef de El Celler de Can Roca, Joan Roca, además de numerosas personalidades del ámbito político, gastronómico y social.
Un sello que impulsa el talento del territorio
Más que un galardón, Girona Excel·lent se ha consolidado como una herramienta de impulso para las empresas agroalimentarias de la provincia. Los productos premiados no solo obtienen visibilidad y prestigio: durante los dos próximos años podrán usar el distintivo de forma gratuita y se beneficiarán de acciones de promoción, formación, participación en ferias especializadas tanto nacionales como internacionales, y oportunidades de trabajo en red con otros profesionales del sector.

Como subrayó el presidente Miquel Noguer, “esta consolidación no habría sido posible sin la colaboración directa con el propio sector, uno de los grandes motores de nuestra economía. Escuchar sus necesidades nos ha permitido evolucionar, como demuestra la inclusión de los productos de cuarta y quinta gama en esta edición”.
Cifras récord y una evolución constante
Desde su nacimiento en 2014, el proyecto Girona Excel·lent ha vivido un crecimiento progresivo y sostenido. Estos son algunos de los hitos que marcan esta sexta edición:
- 540 productos presentados (un 13 % más que en la edición anterior)
- 137 productos galardonados, frente a los 117 de hace dos años
- 83 empresas reconocidas, el mayor número hasta la fecha
Además, se han evaluado productos en 17 categorías distintas, tres más que en 2023, con un total de 142 subcategorías, que reflejan la riqueza, la diversidad y el nivel técnico del ecosistema agroalimentario gerundense.
Selección rigurosa y enfoque sensorial
La calidad se mide con los sentidos. Por eso, el proceso de evaluación se basa en catas a ciegas, realizadas por 40 expertos procedentes del mundo gastronómico, la restauración y el ámbito agroalimentario. Todos los productos fueron analizados objetivamente en función de su aspecto, aroma, sabor y armonía, sin etiquetas ni elementos gráficos que condicionaran la decisión.
Este año, además, se incorporó un criterio adicional: el vínculo local, que refuerza la conexión entre el producto y su territorio de origen. Las catas se desarrollaron en el mes de mayo en el FoodLab - Centro de Innovación Gastronómica e Industrial de Riudellots de la Selva, bajo la coordinación de Pep Nogué, Jordi Àvila y Salvador Garcia-Arbós.
Todas las regiones de la demarcación han tenido presencia en esta edición
El sello Girona Excel·lent habla con acento de comarca. Todas las regiones de la demarcación han tenido presencia en esta edición, aunque destacan especialmente el Alt Empordà, con 39 productos premiados; el Baix Empordà, con 32, y el Gironès, con 21. También han sido reconocidas elaboraciones de la Garrotxa (16), la Selva (14), el Pla de l’Estany (8), la Cerdanya (3), el Ripollès y Osona (Viladrau), con 2 cada una.
Los productos no solo llevan una etiqueta de calidad: llevan una historia, una manera de hacer, un compromiso con el entorno. El sello es un puente entre productores y consumidores, entre tradición y futuro. Y hoy, más que nunca, se consolida como un motor para el sector agroalimentario y una garantía para quien busca autenticidad y excelencia.
