Iván De La Torre, pastelero: “España no se convirtió en una de las mejores gastronomías del mundo por una hamburguesa de Lotus. Estamos perdiendo la cocina tradicional”
Cocina
El pastelero ha expresado su cansancio ante lo que considera una homogeneización del dulce contemporáneo basada en salsas de productos ultraprocesados

Iván De La Torre, pastelero

Estas Navidades no solo han sabido a turrón y a panettone, sino también a todas las salsas y complementos que los han acompañado. La creatividad en el mundo de la repostería parece no tener límites. La variedad de ingredientes y combinaciones que hoy se incorporan al chocolate y a los postres es prácticamente infinita. Sin embargo, si hay un ingrediente que se ha consolidado como el gran protagonista del último año, ese es el pistacho, un fruto seco que ya venía ganando terreno y que en los últimos meses ha terminado por colonizar vitrinas y cartas.
Helados, bombones, tartas de queso, cruasanes o bizcochos: el pistacho aparece en casi cualquier elaboración dulce, apreciado por su característico sabor agridulce y su color reconocible. Su popularidad ha generado una auténtica legión de seguidores, pero también ha abierto el debate sobre si su uso responde a una verdadera búsqueda gastronómica o, simplemente, a una moda difícil de esquivar.

Esta reflexión ha sido planteada recientemente por el chef y pastelero Iván De La Torre, que trabaja en un hotel de cinco estrellas y que, a través de uno de sus últimos vídeos en redes sociales, ha expresado su cansancio ante lo que considera una homogeneización del dulce contemporáneo basada en salsas hechas a partir de productos ultraprocesados. “Estoy cansado del Lotus, la Oreo, el pistacho, la salsa de lima ácida… No es que no me guste el dulce, al contrario, me encanta, pero creo que con todo esto hemos perdido un poco la cocina tradicional”, afirma.
No es que no me guste el dulce, al contrario, me encanta, pero creo que con todo esto hemos perdido un poco la cocina tradicional
El joven pastelero recuerda que España es uno de los países con mayor reconocimiento gastronómico a nivel internacional. Platos como la tortilla de patatas, los arroces y paellas, las croquetas o el jamón serrano siguen siendo algunos de los grandes reclamos para los turistas que visitan el país.
En este contexto, De La Torre subraya que la identidad culinaria española no se ha construido a base de “hamburguesas con crema de Lotus” o “panettones rellenos de Kinder Bueno”, sino gracias a recetas transmitidas de generación en generación, muchas de ellas conservadas todavía en cuadernos escritos a mano en muchos hogares.
Como respuesta a esta tendencia, el chef utiliza sus redes sociales para dar visibilidad a la cocina tradicional. En ellas comparte platos y postres que elabora tanto en su entorno profesional como en reuniones de amigos y familiares, mostrando procesos, recetas y técnicas. Entre sus publicaciones destacan arroces, pasteles clásicos y elaboraciones que reivindican el valor del producto, la técnica y la memoria gastronómica frente a las modas pasajeras.

