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Un par de generaciones, una única compañía: la historia de una estirpe en Coca-Cola.

En Catalunya

Valentín, Óscar y Verónica Soto encarnan una trayectoria de sesenta años que une a un linaje catalán con una empresa desarrollada junto a la sociedad local, la cual a lo largo de 2024 aportó una cifra superior a 1.000 millones de euros a la riqueza de Catalunya.

Valentín Soto (en el centro) y sus hijos Óscar (izq.) y Verónica (dcha.) representan dos generaciones que han crecido con Coca-Cola Europacific Partners

Valentín Soto (en el centro) y su descendencia, Óscar (izq.) Y Verónica (der.), representan dos fases generacionales que han crecido de la mano de Coca-Cola Europacific Partners.

Coca-Cola

Valentín Soto se incorporó a Coca-Cola Europacific Partners durante 1963. Contaba con solo veinte años y perseguía seguridad en una Barcelona que empezaba a resurgir. Lo que halló superó con creces un simple trabajo: halló un sitio en el cual forjar su existencia. “Era una época completamente distinta: todo se hacía a mano, las rutas se aprendían calle por calle y el trato con los clientes era absolutamente directo”, rememora. “Elegí Coca-Cola porque era una compañía que ya entonces transmitía seriedad y futuro. Pero, con el tiempo, descubrí que había elegido mucho más que un empleo: había elegido un lugar donde echar raíces”.

Transcurridas seis décadas y dos años, el relato de Valentín ha pasado a ser la crónica de todo su núcleo familiar. Su descendiente Óscar entró en la firma durante el año 2000, mientras que su hija Verónica lo hizo en 2003. Del mismo modo, tanto su hermano como su cuñado integraron la plantilla del negocio. Se trata de dos etapas generacionales que se han desarrollado junto a Coca-Cola Europacific Partners, simbolizando a escala reducida el fuerte vínculo existente entre dicha organización y Catalunya.

Coca-Cola, la botella inicial en Barcelona hace más de 70 años.

El trayecto de Coca-Cola en Catalunya se inició en 1953, fecha en la que se manufacturó en Barcelona el primer envase de Coca-Cola en España. A partir de entonces, la empresa ha conservado una actividad ininterrumpida en la región, mediante un centro de fabricación ubicado entre Martorelles y Montornès del Vallès que, actualmente, destaca como una de las infraestructuras industriales de mayor peso para el grupo en el espacio europeo.

De acuerdo con el Estudio de Impacto Socioeconómico 2024 realizado por la firma Steward Redqueen, las operaciones locales de Coca-Cola produjeron 1.003 millones de euros en valor agregado para la economía catalana, lo que supone el 0,33% del PIB regional. De esa cantidad, 104 millones pertenecen al valor añadido directo, mientras que 899 millones surgen de forma indirecta mediante su cadena de valor: proveedores, distribuidores y más de 45.000 establecimientos de venta localizados por toda Catalunya.

Según el 'Estudio de Impacto Socioeconómico 2024', la actividad local de Coca-Cola generó 1.003 millones de euros de valor añadido a la economía catalana
Según el 'Estudio de Impacto Socioeconómico 2024', la actividad regional de Coca-Cola generó 1.003 millones de euros de valor añadido para la economía de Cataluña.Coca-Cola

No obstante, más allá de los datos, lo que verdaderamente distingue la huella de Coca-Cola en el área es la relación humana. La de linajes como los Soto, que han consagrado su actividad laboral a la entidad. La de modestos comercios que suman décadas comercializando su oferta. La de entornos sociales que han presenciado el avance de la corporación conforme prosperaban sus barriadas y aldeas.

Partiendo de los cajones de madera rumbo a la inteligencia artificial

Valentín rememora con claridad sus comienzos en la compañía. “Las cajas eran de madera, de color amarillo, y se repartían en camiones con capacidad de 6 palets. El reparto era totalmente manual, utilizando carretillas con capacidad de 5 cajas”, comenta. La vestimenta consistía en overoles de gabardina, los trayectos se registraban manualmente y se identificaba a cada usuario por su apelativo. “Éramos casi una parte más del barrio”, agrega.

Óscar, quien entró a la compañía casi cuarenta años después que su progenitor, ha presenciado un cambio que él define como “enorme”. “Cuando empecé en el 2000, todo era más manual, más tradicional. Hemos vivido una evolución constante: digitalización, sostenibilidad, innovación, nuevas formas de trabajar y de relacionarnos con los clientes”, comenta. A lo largo de 16 años desempeñó labores en el depósito de promoción y actos especiales, colaborando en la planificación de numerosos eventos. En la actualidad ejerce como gestor comercial, una función que le facilita el contacto directo con los usuarios y la comprensión de sus requerimientos.

Coca-Cola sobresale gracias a una mezcla excepcional entre su alcance mundial y su enfoque regional.

Verónica Soto

Verónica, titulada en Ciencias Empresariales, ejerce desde hace más de 20 años en distintos departamentos de Supply Chain. “Cuando empecé, éramos COBEGA, con presencia en Catalunya, Aragón, Baleares y Canarias. Hoy formamos parte de Coca-Cola Europacific Partners, el mayor embotellador mundial con miles de empleados en Europa, Asia y Oceanía”, aclara. Al comienzo de su carrera, las gestiones eran considerablemente más manuales y el software disponible proporcionaba opciones escasas. “Actualmente trabajamos con herramientas que incorporan inteligencia artificial, simplifican tareas y optimizan el tiempo. Esta evolución ha transformado la forma de trabajar, haciéndola más ágil, precisa y eficiente”.

Una empresa global con esencia regional

El vínculo entre las vivencias de Valentín, Óscar y Verónica radica en una visión común: Coca-Cola ha logrado conservar su esencia regional aunque pertenezca a una corporación internacional. “Lo que la hace especial es la cultura de equipo, la confianza que transmite y la posibilidad de desarrollarte profesionalmente”, señala Óscar. “Aunque es una empresa global, mantiene un carácter muy local: conoce la comunidad, colabora en infinidad de eventos en la zona y se involucra en proyectos que tienen un impacto real aquí”.

Coca-Cola colabora en infinidad de eventos de Catalunya, participando en iniciativas y proyectos locales con un impacto real
Coca-Cola participa en diversos eventos de Catalunya, colaborando en iniciativas y proyectos del territorio con un impacto real.Coca-Cola

Verónica destaca “la combinación única entre lo global y lo local. Es una empresa con presencia mundial, con origen aquí, que sigue manteniendo una presencia y conexión muy fuerte con el territorio y con las personas”. Valentín añade que “la empresa sigue presente en eventos locales, en actividades sociales y en iniciativas que hacen sentir que forma parte de la comunidad”.

Este compromiso territorial se manifiesta a través de las alianzas de la empresa con organismos y asociaciones de índole cultural, social y medioambiental de Catalunya.

Empleo y desarrollo económico

La relevancia de Coca-Cola Europacific Partners trasciende el plano cultural. Conforme al análisis de Steward Redqueen, las operaciones territoriales de la firma originan puestos de trabajo directos y externos para 15.660 personas en Catalunya. De esa cifra, 780 constituyen empleos directos y 14.880 indirectos mediante su cadena de suministro. Estos valores demuestran que, por cada plaza directa establecida, se fomentan 19 empleos indirectos.

El centro de Barcelona, localizado entre Martorelles y Montornès del Vallès, constituye uno de los centros fabriles más destacados de la organización. Disponiendo de 11 cadenas de fabricación y 500.000 metros cuadrados de extensión, tiene capacidad para recibir a 285 camiones por jornada. El volumen fabricado cada día alcanza los 7 millones de envases de firmas como Coca-Cola, Fanta, Sprite o Aquarius. A partir de 2019, la empresa ha destinado una cifra superior a los 59 millones de euros a este complejo.

Planta de Coca-Cola en Barcelona, situada entre Martorelles y Montornès
Planta de Coca-Cola en Barcelona, situada entre Martorelles y MontornèsCoca-Cola

Aparte de la instalación de fabricación, la firma dispone de un almacén logístico y cinco delegaciones de ventas distribuidas por el territorio catalán, lo cual facilita el acceso tanto a importantes zonas urbanas como a localidades rurales de menor tamaño.

Compromiso con la sostenibilidad.

La evolución de Coca-Cola Europacific Partners se manifiesta igualmente a través de su responsabilidad social y ecológica. La empresa promueve en Catalunya proyectos como Hostelería #PorElClima,, el cual activa y respalda al gremio hostelero en el combate frente al calentamiento global. Al concluir 2024, este programa sumaba 4.294 locales vinculados en Catalunya, lo que representó más del cincuenta por ciento de las incorporaciones totales en España durante dicho ejercicio.

Mares Circulares, que figura entre sus proyectos más representativos, ha colaborado en la retirada de más de 4 toneladas de basura de las costas y zonas acuáticas de Catalunya desde 2018, contando con el apoyo de más de 3.000 voluntarios locales. Asimismo, la iniciativa ha instruido a más de 5.600 ciudadanos sobre reciclaje y economía circular.

El programa de Coca-Cola 'Mares Circulares' ha formado a más de 5.600 personas en reciclaje y economía circular
El programa 'Mares Circulares' de Coca-Cola ha capacitado a más de 5.600 personas en materia de reciclaje y economía circular.Coca-Cola

En la esfera social, la plataforma GIRA ha llegado a más de 1.600 emprendedoras de Cataluña mediante GIRA Mujeres, mientras que GIRA Jóvenes ha favorecido a más de 500 jóvenes de la región con planes de formación y optimización de la inserción laboral.

Las festividades de Coca-Cola, una tradición de los hogares.

En el caso de los Soto, Coca-Cola Europacific Partners representa bastante más que una simple compañía. “Es parte de nuestra historia, casi de nuestra identidad”, señala Valentín. “Mi hermano y yo iniciamos un camino que luego continuaron mis hijos, y eso es algo que nos une de una forma muy especial. La empresa no ha sido solo un lugar de trabajo: ha sido estabilidad, aprendizaje y un vínculo que ha pasado de generación en generación”.

Óscar coincide con esa sensación: “Mi padre, mi tío, mi hermana y yo hemos pasado gran parte de nuestra vida profesional aquí, y eso ha creado un vínculo muy especial. Para cada uno de nosotros, la compañía ha significado crecimiento, estabilidad y la oportunidad de construir un futuro”.

Más allá de una compañía, Coca-Cola ha formado parte del relato de nuestra familia.

Óscar Soto

Verónica evoca con gran nostalgia ciertos episodios de su niñez: “Cuando era niña y competía en carreras de cross, en los avituallamientos siempre había Coca-Cola, y muchas veces coincidía con mi padre trabajando allí. Para mí, era un orgullo”. Transcurridos los años, ella también labora en la firma, asistiendo a actos institucionales con su hermano, tales como el otorgamiento de distinciones por su antigüedad.

Las costumbres igualmente integran este relato común. Tanto Óscar como Verónica rememoran con gran ilusión la visita de los Reyes Magos a las instalaciones durante su infancia. “Era un momento mágico”, señala Óscar. Tiempo después, él participó personalmente en la organización del evento. “Es bonito ver cómo las tradiciones se mantienen y cómo, de alguna manera, ahora soy yo quien ayuda a crear esa ilusión para los hijos de otros compañeros”, agrega.

Una historia que continúa

Valentín se encuentra retirado actualmente, aunque permanece pendiente del desarrollo de la firma en la cual trabajó durante 43 años de su existencia. Óscar y Verónica prosiguen con su trayectoria, integrados hoy en una organización bastante más extensa y sofisticada que la entidad a la que se incorporó su progenitor en 1963, no obstante, de acuerdo con su visión, conserva gran parte de los principios que la caracterizaron desde sus inicios.

“Lo que me llena de orgullo es ver que mis hijos continúan mi camino”, comenta Valentín. Según Óscar, “más que una empresa, ha sido parte de nuestra historia familiar”. Verónica lo sintetiza de este modo: “Más que una empresa, es un espacio que impulsa el desarrollo y fomenta la colaboración, creando un entorno cercano donde los logros se comparten y se valoran”.

Dos épocas distintas y tres visiones diversas respecto a una única entidad. No obstante, coinciden en algo: Coca-Cola trasciende el concepto de fabricante de refrescos. Se integra profundamente en el entramado social y financiero de Catalunya, siendo una corporación que ha prosperado conservando su identidad y que ha progresado sin desatender su procedencia.

Una compañía vinculada al pasado de numerosas estirpes en Cataluña, al igual que la familia Soto.