Alerta por leche infantil: Francia investiga dos muertes de bebés por posible contaminación
Seguridad alimentaria
La Justicia analiza el fallecimiento de recién nacidos en las localidades de Pessac y Angers tras ingerir fórmulas posteriormente retiradas del mercado
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Leche en polvo para bebés
La Justicia francesa ha abierto dos investigaciones para esclarecer si la muerte de dos bebés en las últimas semanas está relacionada con el consumo de leche infantil de fórmula retirada del mercado por una posible contaminación con cereulida, una toxina bacteriana que puede provocar graves trastornos intestinales.
Además de la investigación penal abierta por la Fiscalía de Burdeos tras la muerte de un recién nacido en la localidad de Pessac, que había ingerido a comienzos de enero leche de fórmula de la marca Nestlé, la Justicia francesa ha iniciado una segunda investigación por el fallecimiento de otro bebé en Angers a finales de diciembre. Este segundo lactante, que también tuvo que ser hospitalizado, había consumido leche infantil Guigoz, una de las marcas del grupo suizo incluidas en la retirada preventiva ordenada por las autoridades.

Las pesquisas judiciales tratan de determinar si en las leches consumidas estaba presente la cereulida, una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus, resistente al calor y potencialmente peligrosa para los lactantes.
Como medida de precaución, las autoridades han retirado del mercado varias leches infantiles de Nestlé, entre ellas Nidal y Guigoz, así como fórmulas de Danone y del grupo Lactalis. Estos productos no pueden comercializarse en 18 países, incluidos España y varios de Latinoamérica.
España figura entre los 18 países donde se ha prohibido la venta de varias fórmulas infantiles por precaución
Una de las principales dificultades a las que se enfrentan los investigadores es la ausencia en Francia de un laboratorio nacional de referencia capaz de analizar leche infantil en polvo, así como de un centro especializado para estudiar muestras biológicas, como las heces de los bebés. Esta carencia impide, por el momento, establecer de forma concluyente un vínculo causal entre la toxina y los fallecimientos.
El Gobierno francés ha subrayado que, hasta ahora, no se ha demostrado oficialmente esa relación. En un comunicado conjunto, los ministerios de Sanidad y de Agricultura aseguraron que los servicios del Estado están “plenamente movilizados” para reforzar el seguimiento de la situación. Las investigaciones llevadas a cabo hasta ahora han permitido identificar un ingrediente como posible fuente de la contaminación: un aceite rico en ácido araquidónico, útil para el buen desarrollo de los bebés, producido por un proveedor chino.
Los investigadores han identificado un aceite rico en ácido araquidónico, procedente de un proveedor chino, como posible fuente de la contaminación
La ONG Foodwatch ha anunciado que presentará una denuncia para aclarar por qué esta leche infantil seguía a la venta. La organización asegura que la circulación de esta bacteria se conoce desde hace al menos dos meses y advierte de que hay “millones de lactantes en todo el mundo afectados”.
Por su parte, el responsable de Nestlé, Philipp Navratil, ha defendido que, “hasta el momento, ningún caso de enfermedad” relacionado con los productos de la compañía ha sido confirmado y recordó que la retirada de las leches de fórmula ha sido “una medida de precaución”. En todo caso, presentó sus “sinceras disculpas por la inquietud y las perturbaciones” que la situación haya podido causar a las familias.