Restaurantes de cine: 7 establecimientos que la gran pantalla inmortalizó
Gastronomía en pantalla
Aquellos establecimientos permanecen grabados en el recuerdo común mediante imágenes que perduran con el transcurrir de los años.
Bar Vitelli, el escenario eterno de ‘El Padrino’ en Sicilia

Els 4 Gats en 'Vicky Cristina Barcelona'

El séptimo arte se evoca no únicamente mediante sus tramas o protagonistas, sino además a través de los escenarios que les otorgan realismo. Dentro de estos sitios, los establecimientos gastronómicos poseen una relevancia especial: entornos comunes que, tras ser filmados, se convierten en emblemas de un tiempo y una urbe específicos. Partiendo de cafeterías artísticas visitadas por literatos hasta recintos de gran opulencia, dichos comercios permanecen inmortalizados en el recuerdo social debido a secuencias que trascienden el propio filme.

'Midnight in Paris' (2011)
Polidor
“Si tienes la suerte de haber vivido en París cuando eras joven, entonces vayas donde vayas el resto de tu vida, París irá contigo, porque París es una fiesta móvil”, redactó Ernest Hemingway en París era una fiesta (1964). Durante la década de 1920, París constituía el núcleo del auge cultural: literatos, artistas plásticos y bohemios frecuentaban las cafeterías y tabernas del Barrio Latino. Entre estos sitios destacaba Polidor, un establecimiento humilde y modesto en el cual Hemingway acostumbraba almorzar y redactar sus obras. En ese lugar el novelista relata sus épocas de escasez imaginativa, rodeado solamente de pan, vino y anhelos por las letras.
Resulta lógico que Woody Allen seleccionara este establecimiento para uno de los momentos más icónicos de Midnight in Paris. En dicha secuencia, un Hemingway vehemente y entregado, encarnado por Corey Stoll, charla acerca de la valentía, el temor y el arte de escribir con Gil Pender, el rol de Owen Wilson. Polidor, situado en el 41 rue Monsieur-le-Prince, funciona de este modo como un enlace entre la París auténtica y la imaginada.

Vicky Cristina Barcelona del 2008
Els 4 Gats
Ubicado en el núcleo del barrio gótico de Barcelona, Els 4 Gats destaca como un local modernista que funcionó como espacio de tertulia para figuras como Picasso y Ramon Casas. En Vicky Cristina Barcelona, Woody Allen lo presenta como un emblema de la atmósfera bohemia y pasional de la metrópoli. Es en este rincón donde Scarlett Johansson, bajo el papel de Cristina, se cruza con el pintor Juan Antonio, a quien da vida Javier Bardem.
Rodeados de vino y charlas impregnadas de carga emotiva, el local potencia la noción de Barcelona como un sitio donde la expresión artística, la pasión y lo imprevisto se mezclan.

'Madres paralelas' (2021)
Café Moderno
Pedro Almodóvar destaca como un cineasta íntimamente conectado con los entornos habituales de Madrid. Dentro de Madres paralelas, el Café Moderno, situado en las proximidades de la Puerta del Sol, funciona como el marco de reuniones fortuitas y diálogos fundamentales entre los papeles interpretados por Penélope Cruz y Milena Smit.
Gracias a su estilo antiguo, el mobiliario de mármol y su ambiente de café de siempre, el establecimiento potencia la sensación de recogimiento dentro del ajetreo de la ciudad. Al igual que sucede en gran parte de las películas de Almodóvar, los hechos fundamentales se desarrollan en sitios en apariencia ordinarios: un diálogo ante una taza de café es suficiente para destapar confidencias, conflictos y determinaciones que definirán el destino de las protagonistas.

'Amélie' (2001)
Café des Deux Moulins
Escasas cafeterías son tan emblemáticas como el Café des Deux Moulins, en Montmartre. En ese establecimiento ejerce su oficio Amélie Poulain, personificada por Audrey Tautou, contemplando a la clientela mientras planea gestos mínimos para favorecer sus vidas.
A raíz del triunfo de la cinta, la cafetería pasó a ser un sitio de visita obligada para entusiastas del cine de todo el planeta. Su magia proviene de haber preservado el ambiente entrañable y familiar que Jean-Pierre Jeunet plasmó de forma permanente en la pantalla.

'American Psycho' (2000)
Smith & Wollensky
Dentro de American Psycho, los establecimientos gastronómicos exclusivos representan el prestigio, la autoridad y la carencia de ética. Smith & Wollensky destaca como una de las parrilladas más icónicas de Nueva York. Inaugurado en 1977 y distinguido por su estilo tradicional, sus muros de madera sombría y sus cortes cárnicos de excelencia, este sitio personifica idealmente la fijación con la imagen y la prosperidad financiera que caracteriza a Patrick Bateman y sus allegados. En este entorno, la cocina refinada no busca el deleite, sino que constituye una exhibición de fuerza: una ceremonia gélida y automatizada que evidencia la vacuidad absoluta y la pérdida de humanidad que el filme proyecta de forma exagerada.

La película 'Cuando Harry conoció a Sally' (1989)
Katz’s Delicatessen
“Tomaré lo mismo que ella”. Dicha sentencia transformó a Katz’s Delicatessen en una leyenda. La secuencia del orgasmo fingido de Meg Ryan, frente a la expresión perpleja de Billy Crystal, se grabó en este deli neoyorquino creado en 1888. En el presente, un letrero señala con exactitud el sitio donde se capturó la toma de la película Cuando Harry encontró a Sally.

La película Érase una vez en Hollywood
Musso & Frank Grill
Inaugurado en 1919, Musso & Frank constituye un emblema de Hollywood. Quentin Tarantino lo emplea en Érase una vez en... Hollywood para rescatar el antiguo encanto del sector del cine.
Visitado tradicionalmente por literatos y figuras de la gran pantalla, este establecimiento actúa como un refugio temporal en el cual la esencia del Hollywood de antaño perdura rodeada de martinis y una iluminación suave. Situado en Hollywood Boulevard, sirvió por muchos años como sitio de reunión para autores de libretos, cineastas y celebridades de la época dorada, incluyendo a Charlie Chaplin y Marilyn Monroe, además de F. Scott Fitzgerald o Orson Welles.

