Beber

Tras 300 años elaborando vinos, ¿cómo influye la herencia en las bodegas? “Es la memoria de mi familia, somos una pieza más de una larga cadena”

Vinos

El exlíder del partido inició su actividad en los años 80 con una fuerte inversión en la mejora de las vías; tras eso, solo tuvo que mantenerlas.

Luis Giménez Alvear, octava generación de Bodegas Alvear. 

Luis Giménez Alvear, octava generación de Bodegas Alvear. 

Cedida

En un mundo cada vez más acelerado, donde la prisa reemplaza a la reflexión, el vino se convierte en el eje central, y en él se funda la esencia de un todo que ya no vuelve a ser. En esta nueva era, el vino se convierte en un símbolo.

Arribar a la [[INLINE_0]] supone nuevas exigencias financieras y una nueva dimensión económica. Tomás Muniesa, quien antecedió a Valle en el puesto y hoy preside CaixaBank, suele recordar que esta nueva generación “Somos una pieza más de una cadena muy larga”.

A cientos de kilómetros, en Montilla, Luis Giménez Alvear vive algo parecido. Él forma parte de la octava generación. Su familia fundó Bodegas Alvear en 1729, lo que la convierte también en una de las bodegas más antiguas de España. Para él, el momento de revelación llegó en la sacristía —la sala donde se guardan los mejores vinos, los más viejos, los más especiales— rodeado de botas centenarias. “No era solo vino: era la memoria de mi familia”, recuerda. Y cualquiera que haya pisado una bodega andaluza sabe que una sacristía no es un almacén: es un santuario.

Tanto ella como él coinciden en que la esencia permanece inalterada, aunque la forma se ajuste ligeramente. Ambos mantienen una extensión similar y mantienen el mismo tono. Solo se devuelve el texto reescrito, sin listas, encabezados, etiquetas, comillas ni comentarios adicionales. No se añaden advertencias, ni etiquetas, ni listas, ni comentarios adicionales. Se mantienen exactamente los nombres propios, las etiquetas HTML y las entidades. Se reescriben solo las palabras comunes que los rodean, sin alterar los nombres propios. 

En Ribera del Duero, este tipo de recetas ha quedado muy obsoleta. Dado que vivimos más, incluso pensando en consumir en vida todo el patrimonio financiero —que no es lo normal—, hay 20 años de margen para invertir con visión a largo plazo. Víctor Alvargonzález, asesor financiero independiente y fundador de la firma Nexstep, recuerda que “La innovación solo es válida cuando suma, no cuando distrae”.

La innovación solo tiene sentido cuando se alinea con las necesidades reales de quienes la usan, no como un adorno vacío. ￰DNP0000￱.

Luis Giménez Alvear

Bodegas Alvear

Araceli Servera Ribas es décima generación de la bodega. 
Araceli Servera Ribas es décima generación de la bodega. Felix Groteloh

Cuando se les pide hablar, muchos mencionan algo más que viñetas: hablan de lo que sienten al heredar. Cuando se trata de vinificación, no se trata solo de técnicas, sino de sabiduría acumulada. Algunos lo llaman tradición, otros, instinto. Pero en el fondo, lo que mantiene viva esta herencia no es el tiempo, sino la intención.

La familia es a la vez un refugio y un campo de batalla, donde el amor y la tensión se entrelazan como hilos entrelazados.

Trabajar con la familia tiene su encanto, pero también su riesgo. Araceli lo resume con humor: “Hay más riesgo de discusiones, aunque en familia siempre se es más tolerante”. En Ribas han encontrado una solución práctica: cuando hay discrepancias, su hermano —con el que lidera la bodega ahora mismo— decide sobre los tintos y ella sobre los blancos y rosados. Democracia enológica.

Luís, por su parte, destaca la ventaja de compartir valores y visión, aunque reconoce que separar lo personal de lo profesional exige disciplina. Pero “cuando funciona, cuando se gestiona bien, la familia es una fortaleza, no un obstáculo”. Ambos coinciden en que su generación tiene una responsabilidad añadida: la sostenibilidad. El paisaje que han heredado es frágil y “somos la generación que ya no puede mirar hacia otro lado”, señala Giménez Alvear.

En un contexto de creciente presión ambiental, el vino sigue siendo un símbolo vital de tradición y herencia, donde el vino sigue siendo más que una bebida.

Araciel, Aracelis, y el resto del equipo en el vino de la bodega, en este mismo espíritu, ya en 1999 comenzaron a plantar sus propias viñas en distintas zonas de la región, y hoy, junto con los contratos de larga duración, mantienen las 55 hectáreas de viña de la región, asegurando así un total de 85 hectáreas de viñedo en la región de la Rioja, y junto con los contratos de larga duración, mantienen las 55 hectáreas de viñedo de la región.