Siempre he admirado esas fotos de celebrities en las que el pelo parece impecable, pero nada forzado. Ese punto exacto entre estilizado y desenfadado, como si no hubiese habido esfuerzo detrás, aunque sepamos que sí. Un look que no es ni rizo ni liso, sino una melena con cuerpo, movimiento y capas bien definidas.
Inspirado en los años noventa, favorece casi a todo el mundo porque estiliza el rostro, da sensación de pelo sano y funciona tanto en el día a día como en ocasiones más especiales. Durante mucho tiempo pensé que era un peinado reservado a peluquerías... Después de varios intentos fallidos en casa, he llegado a una conclusión clara: hay dos métodos que realmente funcionan.
Los dos mejores métodos
1. El rizador de satén sin calor
Rizador sin calor que incluye la diadema de satén, un peine, una pinza y dos gomas.
No voy a mentir: la primera vez que vi esta cinta alargada pensé que era otro invento viral con más promesas que resultados. Aun así, una noche cualquiera decidí probarlo, sin demasiadas expectativas. Desde entonces, se ha convertido en uno de mis trucos favoritos.
Lo utilizo con el pelo ligeramente húmedo y la raya habitual. Coloco el rizador sobre la cabeza, lo sujeto con una pinza y enrollo los mechones hacia atrás, sin demasiada tensión, buscando volumen más que un rizo marcado. Aseguro las puntas y me voy a dormir. Por la mañana, lo retiro con cuidado y peino superficialmente. El resultado es una melena con movimiento, volumen en la raíz y un acabado natural.
Pros...
- No utiliza calor, por lo que daña menos el pelo a diferencia de las herramientas de calor.
- Es ideal para días sin tiempo (o sin paciencia) ya que solo tienes que ponértelo por la noche.
- El acabado es suave, natural y muy favorecedor.
Contras...
- El resultado no es tan pulido como con herramientas de aire y su duración puede ser menor ya que no se aplicada calor.
- Las primeras veces requiere un poco de práctica.
- No es la opción más cómoda para dormir y puede resultar algo incómodo al principio.
2. El secador moldeador de aire
Cecotec secador moldeador alisador con 14 cabezales
Cuando busco un blowout más definido, con brillo y ese efecto de melena trabajada, recurro al secador moldeador de aire. Es la opción más clásica y la que mejor recrea el acabado de peluquería en casa.
Con el pelo seco al 80 %, aplico protector térmico y trabajo por secciones, elevando el cabello desde la raíz y girando ligeramente el cepillo al llegar a las puntas. El resultado es una melena con volumen controlado, movimiento y un acabado que aguanta todo el día.
Utilizo el secador de aire, y voy mechón por mechón
Pros...
- El efecto es más duradero y permite controlar mas exactamente la forma y el volumen.
- La mayoría de estos secadores vienen con muchos accesorios con lo cual puedes experimentar con muchos peinados distintos.
- El acabado es ideal para eventos, reuniones importantes o días largos.
- Aunque pueda parecer lo contrario, existen muchísimos tutoriales y es fácil aprender a usarlo en casa.
- Hay opciones para todos los presupuestos, desde modelos más asequibles hasta versiones premium.
Contras...
- Utiliza calor, por lo que conviene no abusar y aplicar siempre protector térmico.
- Requiere algo más de tiempo y práctica que los métodos sin calor.
- La inversión inicial puede ser mayor, especialmente en los modelos más avanzados.
Mi conclusión
Después de probar ambos métodos, tengo claro que no se trata de elegir uno u otro, sino de saber en qué momento utilizar cada uno. El rizador sin calor funciona especialmente bien para el día a día y para quienes buscan un acabado natural sin esfuerzo.
El secador moldeador de aire, en cambio, es la mejor opción cuando apetece un look más definido y notable. Porque el 90’s blowout no va de perfección, sino de encontrar ese punto justo en el que el pelo se mueve, acompaña y suma estilo (sin parecer que lo has intentado demasiado, claro).




