Vida

Júlia Martí, psicóloga: ''Dejar de compararte es imposible. Debes aprender a que la envidia no predomine y sea la admiración la que te impulse a conseguir lo que quieres''

Una profunda reflexión

Júlia Martí, psicóloga

Júlia Martí, psicóloga

Fuentes propias

¿Alguna vez te has sentido inferior a los demás? Actualmente, vivimos en una sociedad donde la presión estética está a la orden del día. Millones de personas en todo el mundo se comparan constantemente con los demás y se juzgan a sí mismas por no cumplir con ciertos estándares de belleza, altura, peso o nivel de vida. 

El auge de las redes sociales ha intensificado la sensación de insuficiencia. Ahora tenemos acceso inmediato a imágenes cuidadosamente seleccionadas, que muchas veces no reflejan la realidad.

Mujer reflexionando en una ventana.
Mujer reflexionando en una ventana.Pexels

Este constante bombardeo de estímulos y de expectativas que nos generamos a nosotros mismos puede derivar en problemas de inseguridad, autoestima e incluso ansiedad. Para ofrecer herramientas a la población y fomentar buenos hábitos, algunas psicólogas como Júlia Martí abordan el tema en sus publicaciones.

Algunos estudios, como Predictors of Acceptance of Cosmetic Surgery: Instagram Images‑Based Activities, Appearance Comparison and Body Dissatisfaction Among Women, Self‑esteem and its influence on the inclination toward esthetic dental treatments: a cross‑sectional study To Inject or to Reject? The Body Image Perception among Aesthetic Dermatology Patients,  confirman que se trata de un tema serio y que la presión estética impulsa a muchas personas a buscar tratamientos para mejorar su imagen, lo que incluye prácticas invasivas. 

Tres consejos para aprender a compararnos bien

La comparación es inevitable. En un post reciente que compartió en Instagram, Martí explicó que está acostumbrada a escuchar que ''no debemos compararnos'', algo que, según su criterio, es imposible. ''La comparación la llevamos en nuestro ADN. Lo importante es trabajar en 'cómo nos comparamos'. Aprender a compararse bien es posible'', señaló la experta antes de profundizar en diferentes tipos de comparaciones.

¿En qué áreas te comparas? En su reflexión, la terapeuta señaló que, muchas veces, nos comparamos en cosas que ni siquiera nos apetecen. Un ejemplo de esto es compararse con una familia que hace muchos planes en la montaña cuando a ti no te gustan ese tipo de planes. ''Fíjate en qué cosas te motivan y compárate en aquello que te guste o sea tu propósito'', apuntó.

No idealices. En segundo lugar, la escritora animó a su audiencia a mirar la globalidad: ''No cojas un elemento de una persona e idealices todo lo demás. Que sea buena deportista no significa que sea buena pareja o trabajadora''.

Usarla en tu favor. Por último, la especialista añadió que se puede utilizar esa comparación como brújula para lograr lo que quieres: ''Si algo te genera envidia, quizás también es la señal de que es por ahí el camino que debes recorrer. Despierta una nueva manera de relacionarte con los demás en la que no predomine la envidia, sino la admiración y la acción que te lleva a conseguir lo que quieres''.