Víctor Amat, psicólogo: “Etiquetamos como problemas de salud mental cosas que son problemas sociales; hay gente que tiene ansiedad porque no puede pagar el alquiler”
Salud mental
El psicólogo Víctor Amat cuestiona el uso excesivo de diagnósticos en salud mental y alerta de que muchos malestares tienen un origen social y económico.

Uno de los ejemplos más claros que pone tiene que ver con la ansiedad.

Hablar de salud mental es hoy más habitual que nunca. Ansiedad, estrés o depresión forman parte del lenguaje cotidiano y ocupan espacio en medios, redes sociales y conversaciones privadas. Sin embargo, no todos los expertos están de acuerdo en cómo se está abordando este fenómeno. Uno de ellos es Víctor Amat, que ha reflexionado de forma crítica sobre esta tendencia en una reciente intervención en el programa La Renaixença de 3Cat.
Cuando lo social se convierte en diagnóstico
Amat considera que se ha ido demasiado lejos a la hora de medicalizar determinados malestares. “Estamos convirtiendo en problemas de salud mental problemas que son sociales absolutamente”, explica. Para el psicólogo, no todo sufrimiento emocional debería etiquetarse automáticamente como un trastorno.

Uno de los ejemplos más claros que pone tiene que ver con la ansiedad. “Mucha gente tiene ansiedad, pero en el fondo lo que no puede es pagarse un alquiler”, señala, apuntando directamente al contexto económico y a las condiciones de vida como factores clave del malestar psicológico actual.
Ansiedad como respuesta “saludable”
Lejos de negar la existencia de los problemas de salud mental, Víctor Amat propone una lectura más amplia. En su opinión, hay situaciones en las que la ansiedad no es un fallo individual, sino una reacción lógica. “Si tú tienes ansiedad porque convives con una persona con la cual no quieres vivir, en el fondo esa ansiedad es una respuesta saludable”, afirma.

Desde esta perspectiva, lo extraño no sería sentirse mal, sino todo lo contrario. “Extraño sería estar viviendo o trabajando con alguien que no soportas y estar estupendo”, añade, subrayando que el malestar puede ser una señal de que algo en el entorno no funciona.
El riesgo de poner etiquetas
El psicólogo advierte de que etiquetar como trastorno lo que en realidad es una consecuencia de problemas estructurales puede tener efectos negativos. Según Amat, este enfoque desplaza el foco del problema: en lugar de cuestionar las condiciones laborales, el acceso a la vivienda o la precariedad, se responsabiliza al individuo de su sufrimiento.

“Etiquetamos problemas de salud mental que no lo son”, concluye, invitando a repensar cómo hablamos de bienestar psicológico y a diferenciar entre trastornos clínicos y respuestas humanas normales ante situaciones difíciles.
Un debate necesario
Las palabras de Víctor Amat abren un debate cada vez más presente en la psicología contemporánea: hasta qué punto estamos medicalizando la vida cotidiana. En un contexto marcado por la precariedad, la incertidumbre y la presión social, su reflexión apunta a la necesidad de mirar más allá del diagnóstico y entender el malestar también como una consecuencia del entorno.