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Fran Ortuño, futbolista de 23 años: “A los 16 años monté mi primera empresa y ahora facturan más de 60 millones entre todas”

Empresarios 

El joven defensa español compagina su carrera futbolística con un potente entramado empresarial que ya mueve decenas de millones de euros en distintos sectores.

Fran Ortuño durante el podcast

Fran Ortuño durante el podcast

Curvas Deportivas / YouTube

Con solo 23 años, Fran Ortuño se ha convertido en una rara avis dentro del fútbol profesional. Mientras muchos jugadores centran todos sus esfuerzos en consolidarse dentro del terreno de juego, él tomó una decisión poco habitual siendo todavía adolescente: convertir los negocios en una prioridad paralela a su carrera deportiva.

Su historia no responde al patrón clásico del futbolista que invierte cuando ya ha hecho fortuna, sino al de un joven que empezó a emprender antes incluso de firmar contratos relevantes. “A los 16 monté la primera empresa y a los 18 la vendí”, recuerda en el podcast Curvas Deportivas, donde ha relatado cómo nació su faceta empresarial casi al mismo tiempo que su salto al fútbol semiprofesional.

Emprender antes de triunfar en el fútbol

Ortuño se formó en la cantera del Real Valladolid y pasó por equipos como el Linares o el Unionistas de Salamanca. Sin embargo, fue al dejar su casa con apenas 16 años cuando detectó una oportunidad fuera del césped. Sus contactos en el mundo del fútbol y la ayuda de un amigo diseñador gráfico le permitieron crear una empresa centrada en generar contenido para futbolistas en redes sociales, un mercado entonces incipiente.

Fran Ortuño con los colores vallisoletanos
Fran Ortuño con los colores vallisoletanosReal Valladolid

Aquella primera experiencia fue decisiva. Le permitió entender que su red de contactos tenía un valor económico real y que podía escalar ese modelo hacia otros sectores.

Un entramado empresarial internacional

Hoy, con solo 23 años, participa en empresas que operan en ámbitos muy diversos. Desde proyectos vinculados al fútbol (como academias deportivas en países emergentes o asesoramiento a clubes europeos y a un equipo de Gibraltar),  hasta inversiones inmobiliarias en República Dominicana, con activos en zonas como Samaná y Punta Cana.

A esto se suma su participación en una marca de aceite de oliva que exporta a mercados como China y Japón, además de una agencia de marketing que utiliza como soporte interno para sus propios proyectos. El resultado de todo este ecosistema es una cifra que llama la atención incluso fuera del deporte: las empresas en las que participa facturan “más de 60 millones de euros”.

Captura de vídeo
Captura de vídeoCurvas Deportivas / YouTube

El fútbol, en segundo plano económico

El contraste entre su realidad empresarial y su situación como jugador es notable. Su valor de mercado como futbolista ronda los 75.000 euros y sus ingresos deportivos están muy lejos de las cifras que maneja en los negocios. Él mismo lo resume con claridad: “El fútbol es mi hobby, es lo que me gusta, es mi pasión desde pequeño, pero lo que realmente da dinero es el mundo empresarial”.

Captura de vídeo
Captura de vídeoCurvas Deportivas / YouTube

Esa mentalidad se refleja también en su rutina diaria. Se levanta a las 5:30 de la mañana, entrena entre las 9:30 y la 13:00 y dedica el resto del día a reuniones y gestiones empresariales que se alargan hasta la noche.

Riesgo, formación y disciplina

Lejos de presentar el emprendimiento como un camino fácil, Ortuño insiste en la importancia de la formación y la gestión del riesgo. Reconoce que ha perdido dinero en algunas inversiones, pero subraya que las ganancias han compensado con creces los errores. “Mientras más riesgo, pues más beneficio tendrás”, afirma, defendiendo que el mayor obstáculo suele ser psicológico.

Sin apoyo directo de sus padres en los negocios, atribuye gran parte de su madurez financiera a haberse independizado tan joven. “Cuando sales fuera de casa es cuando realmente ves la realidad”, explica.

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