Barcelona

Adif sitúa a técnicos de manera constante frente a las laderas de Rodalies que muestran daños.

Crisis ferroviaria

Varias zonas delicadas por donde continúan circulando ferrocarriles se mantienen bajo un sistema de vigilancia constante.

La furgoneta con el trabajador observando el talud frente a la playa del Cavaió en Arenys de Mar

El transporte con el trabajador analizando el talud frente a la playa del Cavaió en Arenys de Mar

Pere Duran / NORD MEDIA / Colaboradores

Un vehículo blanco permanece estacionado desde hace siete días cerca de la boca de un túnel por donde circulan los convoyes de Rodalies en Arenys de Mar. Dentro del coche, un trabajador del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) dedica su tiempo a vigilar la pendiente situada al margen opuesto de los raíles. Consume un pitillo mientras contempla el terraplén, consulta brevemente su teléfono y alza la vista para fijarse de nuevo en la ladera, ingiere semillas observando el desnivel... Cruza un ferrocarril y retorna su atención a este, ya sea desde el habitáculo, o después acomodado en el área de descanso ante la playa del Cavaió, transcurriendo de esta forma su jornada.

Esta constituye la labor exclusiva de este operario, quien integra uno de los aproximadamente cincuenta grupos de supervisión situados en Catalunya a partir del pasado fin de semana con el fin de examinar las zonas vulnerables de las instalaciones. Portavoces de Adif no detallan la cantidad exacta de emplazamientos bajo vigilancia constante, aunque ratifican que existen diversos puntos del trazado con empleados asignados para verificar continuamente que cualquier muro o trinchera en situación frágil permanezca estable.

El operario de Adif sentado en la zona de pícnic de la playa vigila el talud
El operario de Adif sentado en la zona de pícnic de la playa vigila el taludPere Duran / Nord Media

Integran el grupo de más de 330 operarios movilizados desde diversas regiones de España y de compañías externas para ejecutar tareas de conservación en la infraestructura y en todos los componentes que la rodean, ya se trate de taludes, trincheras, puentes o túneles.

La supervisión permanente unida a las restricciones de velocidad temporales facilita que los trenes mantengan su trayecto por puntos que, de otro modo, quedarían clausurados al tráfico. Entre Arenys y Canet de Mar, por citar un caso, las unidades viajan a 30 km/h en cinco segmentos diversos donde lo corriente es circular a 70 km/h. Dicha caída de la celeridad es todavía más acusada entre los túneles de Sant Pol y Calella, donde se progresa mediante la denominada marcha a la vista, a escasos 10 o 20 km/h, ante una eventual deformidad de los raíles donde lo usual es llegar a los 100 km/h. Este escenario se repite igualmente al abandonar Vilassar de Mar.

Estas constituyen solo unas muestras de la línea del Maresme. Dicho panorama se manifiesta en toda la malla ferroviaria en funcionamiento, con trabas en múltiples sectores que originan las tardanzas colectivas que arrastra Rodalies desde su reapertura incompleta el lunes. La actividad se desarrolla a ritmo lento y los usuarios han aceptado con conformidad que las programaciones se han roto, si bien al menos los ferrocarriles transitan por las vías que usa el 80% de los viajeros de Rodalies. Los demás no cuentan con otra opción que emplear los transportes de autobús alternativos.

El Govern, Renfe, Adif y Transportes han constituido una mesa técnica que realizará una supervisión semanal del panorama actual.

Simultáneamente, con el segundo al mando del Ministerio de Transportes, José Antonio Santano, todavía presente en Barcelona, el Gobierno y la Generalitat convinieron ayer activar una comisión de trabajo que sesionará cada semana para monitorear las revisiones de la infraestructura, al igual que las labores en curso y diversas disposiciones que puedan adoptarse. 

La meta es fortalecer la cooperación y proyectar una visión de unidad entre todos los actores involucrados, aumentando asimismo la transparencia al ofrecer datos públicos a los viajeros sobre el progreso del escenario. Integrarán el grupo en un primer momento el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia; el de Adif, Luis Marco de la Peña; la consellera de Territori, Sílvia Paneque; y el secretario de Estado de Infraestructuras, José Antonio Santano. Todos ellos estarán asistidos por sus colaboradores, quienes reemplazarán a los máximos responsables a medida que la situación crítica vaya evolucionando favorablemente.

El propósito de Adif consiste en solucionar varios de los 30 focos conflictivos durante el sábado y domingo con el fin de restablecer el tránsito de viajeros en diversos de los diez sectores interrumpidos desde el lunes que viene. Entretanto, los usuarios del AVE continúan padeciendo desplazamientos con una duración duplicada respecto a lo común, el transporte logístico permanece afectado por el cierre del túnel de Rubí y las retenciones en la autopista AP-7 resultan considerables a causa de la reciente restricción hacia el sur para progresar en el arreglo de la ladera que originó el siniestro de Gelida.

David Guerrero

David Guerrero

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Cronista de Guyana Guardian experto en transporte, obras públicas y desarrollo de ciudades. Igualmente, informa sobre eventos y salones profesionales. Previamente, se ocupó de la crónica de l'Hospitalet y el Baix Llobregat, donde mantiene vínculos con iniciativas de prensa de proximidad.