Lenard, el adolescente que dejó la escuela para dedicarse a los videojuegos y ahora es millonario: “Ahora pienso en lo que hice y me parece muy arriesgado”
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El joven de 19 años ha competido en torneos importantes como la FNCS y ha ganado cientos de miles de dólares en premios

Una chica jugando a videojuegos en un PC Gaming

El fenómeno de los jóvenes que abandonan los estudios para dedicarse profesionalmente a los videojuegos se ha vuelto cada vez más visible, pero para muchos padres representa una auténtica pesadilla. La promesa de éxito y reconocimiento en el mundo de los esports contrasta con la realidad. Solo unos pocos alcanzan fama y ganancias sustanciales, mientras que la mayoría enfrenta un camino incierto y lleno de riesgos.
Uno de esos casos excepcionales es el de Lennard, conocido en el mundo de los videojuegos como Rezon. El joven de 19 años es uno de los mejores jugadores de Alemania. En una entrevista para 'Bild' explicó cómo dejó los estudios y se convirtió en millonario con apenas 17 años.

“Abandoné la escuela en noveno grado por Fortnite, eso no se lo recomiendo a nadie”
Fortnite destina parte de sus ingresos a los creadores, reconociendo el valor de quienes desarrollan contenido original dentro del juego. Mapas, mundos y experiencias creadas por los jugadores no solo enriquecen la comunidad, sino que también pueden convertirse en ingresos reales para los más talentosos, como demuestra el caso de Rezon.
En 2024, Epic Games pagó alrededor de 352 millones de dólares a los creators de Fortnite, un récord histórico. De esos pagos, 7 creadores ganaron más de 10 millones de dólares, 14 más de 3 millones y 37 más de un millón, mientras que miles de creadores recibieron desde 1.000 hasta 300.000 dólares según la popularidad y uso de su contenido. A través del programa Support‑A‑Creator, los creadores suelen recibir cerca del 5 % de las compras de 'V-Bucks' realizadas con su código, y con la nueva Creator Economy 2.0, este porcentaje puede llegar hasta un 40 % de los ingresos netos generados por su contenido, recompensando así la creatividad y el compromiso dentro del juego.

El joven explica que le motivó ver cómo otros creadores hablaban de dinero de forma transparente: “Creo que es importante mostrar que cualquiera puede lograrlo. El mejor mes fue diciembre de 2024, en el que gané 600.000 euros pero sé que no todos los días son así y que no durará para siempre”, reflexiona.
Además de crear contenido en el juego, es reconocido en la escena competitiva europea por sus actuaciones en torneos importantes como la Fortnite Champion Series (FNCS), donde ha conseguido podios y buenos resultados. Ha jugado para equipos de esports como Exceed y anteriormente Guild Esports, y también cuenta con una comunidad activa en redes y plataformas de streaming.

Sus padres intentaron reaccionar con cautela cuando fueron conscientes de los ingresos que estaba logrando. Otros miembros de su familia se aseguran de que mantenga los pies en la tierra.
A pesar de su éxito temprano, Rezon es consciente de los riesgos que tomó con su decisión: “Abandoné la escuela en noveno grado por Fortnite, eso no se lo recomiendo a nadie. Ahora lo pienso y me parece muy arriesgado”, termina diciendo en la entrevista. El éxito de algunos jóvenes en el mundo de los videojuegos no depende solo del talento, sino de la combinación de múltiples factores como disciplina, apoyo familiar, planificación y algo de suerte. Para la mayoría, sin embargo, convertir los videojuegos en una carrera profesional no es un camino seguro, sino un riesgo que exige prudencia y preparación.
