Carlos Almagro, profesor de autoescuela, sobre sacarse el carnet a día de hoy: “Llevo más de 20 años trabajando y jamás he visto que sea tan difícil como ahora”
Autoescuela
Un veterano del sector explica por qué el examen teórico del carnet de conducir es hoy más exigente que nunca y lanza un mensaje claro a los alumnos: constancia y paciencia.

Uno de los problemas más habituales que detecta este profesor es la desmotivación

Sacarse el carnet de conducir se ha convertido en una auténtica carrera de fondo para muchos aspirantes. Lo que antes parecía un trámite relativamente rápido, hoy genera frustración, suspensos repetidos y sensación de estancamiento. Así lo asegura Carlos Almagro, que lleva dos décadas preparando a alumnos para el examen teórico.
“Jamás he visto que el carnet sea tan difícil como ahora mismo”, afirma con rotundidad tras 20 años de experiencia. Según explica, el aumento de la dificultad no es una percepción puntual, sino una comparación directa con lo que ocurría hace cinco, diez o incluso quince años.
El teórico ya no es lo que era
Almagro lo tiene claro: antes, aprobar el examen teórico era mucho más accesible. “¿Hace 20 años costaba tanto sacarse el teórico? No. ¿Hace 10 años? Tampoco”, insiste. En su opinión, el nivel actual está en su punto más alto, algo que muchos profesionales del sector corroboran en el día a día.

El incremento de preguntas más rebuscadas, cambios constantes en la normativa y un enfoque más técnico del examen han hecho que muchos alumnos necesiten más tiempo del esperado para aprobar.
La frustración, el gran enemigo del alumno
Uno de los problemas más habituales que detecta este profesor es la desmotivación. “Es muy fácil frustrarse y abandonar cuando ves que no avanzas a la velocidad que te gustaría”, explica. Por eso, lanza un mensaje tranquilizador: sentirse bloqueado o tardar varios meses es completamente normal.

De hecho, advierte de comparaciones poco realistas. “Cuando alguien dice ‘yo me lo saqué en dos semanas’ o ‘en tres semanas’, muchas veces no es verdad”, señala. El proceso requiere tiempo, adaptación y repetición.

La clave: constancia diaria. Lejos de recetas milagro, Almagro insiste en una fórmula sencilla pero efectiva: estudiar un poco cada día. “Con constancia y dedicándole un poquito diario, esto al final se lo saca todo el mundo”, asegura.
Para él, el error está en querer resultados inmediatos. El carnet de conducir no es una carrera de velocidad, sino de resistencia, y asumirlo desde el principio ayuda a reducir la ansiedad.
El testimonio de este profesor pone palabras a lo que muchos alumnos sienten: que el examen teórico es hoy más exigente que nunca. Sin embargo, su conclusión es optimista. Aunque cueste más y el proceso sea más largo, aprobar sigue estando al alcance de cualquiera que mantenga la constancia.