Mario Alonso Puig, experto en crecimiento personal: ''La queja y la gratitud crean estados internos opuestos. La primera agota y tensa; la segunda calma y ordena''
Bienestar emocional
El médico compartió una profunda reflexión en su cuenta oficial de TikTok
María José Ortolà, experta en ansiedad: ''Salir del bucle de pensamientos no es dejar la mente en blanco ni eliminar lo que piensas, sino aprender a relacionarte de otra forma con lo que aparece''

Mario Alonso Puig, conferenciante

Mario Alonso Puig es un médico y experto en crecimiento personal muy popular en nuestro país. A lo largo de su carrera divulgativa, ha destacado que debemos actuar siempre desde la bondad y la empatía, así como establecer objetivos claros y precisos que obliguen a nuestra mente a poner el foco en aquellos aspectos que nos acercan a nuestras metas.
Puig defiende que todos debemos hacer un ejercicio de introspección personal para dejar de depender del reconocimiento externo. En su opinión, cuanto más valoremos nuestro propio potencial intrínseco, menos dependeremos de que los demás nos lo reconozcan, por lo que seremos más felices.

En una de sus últimas publicaciones en TikTok, plataforma en la que acumula más de 420.000 seguidores, habló sobre la gratitud y la queja. ''Ojalá fuéramos más conscientes de la diferencia que hay entre vivir en la queja y vivir en la gratitud. Cuando uno vive en la primera, se activa lo que se llama el sistema nervioso simpático. Este sistema es muy útil para estar atento a la hora de cruzar una calle o si vas por la sabana africana, para saber dónde te metes. Pero si está permanentemente activo, genera otro tipo de problemas. Sabemos que la queja mantiene activo este sistema y que no solo genera insatisfacción profunda en la persona, sino que, además, daña su propia salud. Por ejemplo, produce inflamación'', explicó.
El autor de Vivir es un asunto urgente, El camino del despertar y Resetea tu mente: descubre de lo que eres capaz explicó que, con la gratitud, se activa el sistema nervioso parasimpático, que nos permite reconocer que hay cosas en nuestra vida que sí funcionan y por las que realmente merece la pena vivir y sentir.
A modo de conclusión, el conferenciante animó a su audiencia a no dar las cosas por hechas, ya que la vida da muchas vueltas y actividades simples, como acostarse cada noche en una cama o tener comida que llevarse a la boca, son un lujo extraordinario para millones de personas en todo el mundo.
Un gran impacto
Como era de esperar, la reflexión del pensador generó una oleada de comentarios: ''Vivo agradecida con lo que tengo'', ''Mi abuelito Carlos dice que el que vive quejándose convierte su vida en un infierno'', ''Agradezco cada momento de la vida, pero este año lo he pasado muy mal. Cada día es un regalazo'', ''Totalmente. Estamos bendecidos y no queremos darnos cuenta'', etc.