David Harbour, actor de 'Stranger Things': “El nuevo modelo, que entiende que los trastornos de salud mental son enfermedades y que hay que tratar a las personas sin estigmas, es hermoso y liberador”
SALUD MENTAL
El actor considera que pedir apoyo psicológico refleja un valor personal enorme y es un paso esencial hacia el bienestar emocional

Actor David Harbour en la premier del Tribeca Festival 2021

Hablar de salud mental sin prejuicios empieza a verse como una necesidad social. La apertura y la sinceridad permiten visibilizar problemas que durante décadas se han ocultado, reduciendo el estigma que impide a muchas personas buscar ayuda. Cuando figuras públicas o personas del día a día comparten sus experiencias, crean un espacio de diálogo y comprensión que fortalece la conciencia colectiva. La normalización de la conversación sobre terapia, ansiedad, depresión u otros trastornos contribuye a que la salud mental sea tratada con la misma seriedad y naturalidad que la salud física, fomentando un entorno más empático y accesible para todos.
David Harbour es una de las estrellas de la serie 'Stranger Things'. Gracias a su papel como Jim Hopper se ganó el corazón de los seguidores de la serie. En una entrevista para 'Future of Personal Health', el actor ha querido hablar sin tapujos sobre su historia personal: “Quería que la gente supiera que, aunque ahora estoy viviendo mis sueños, no siempre fue así”, empieza diciendo.

“Dejar de beber me obligó a enfrentar muchos demonios que salieron a la superficie y desde ese momento estuve en terapia”
Harbour es consciente del gran impacto que las palabras de las figuras públicas pueden tener en la sociedad y no duda en utilizar su influencia de forma positiva: “Podría haber una madre de un niño recién diagnosticado con una enfermedad mental que tema que su hijo sea un marginado. Quería hablarle a ella y a los millones que conocen y aman a personas que están sufriendo. Mi trastorno de salud mental es algo con lo que vivo, pero no me define. Incluso si te define, puedo asegurarte que hay formas de vivir una vida tremendamente satisfactoria”, comenta.
Siendo joven, el actor fue diagnosticado con trastorno bipolar. El punto más difícil de su vida llegó cuando tomó la decisión de dejar de beber alcohol: “Hacerlo me obligó a enfrentar muchos demonios que salieron a la superficie y desde ese momento estuve en terapia. Logré hablar una vez por semana con un trabajador social clínico que me cobraba según mis posibilidades”, explica.

En su caso particular, el enfoque correcto fue compaginar la psicoterapia con una medicación responsable recetada por un profesional: “No he tenido un brote maníaco desde que empecé el psicoanálisis con un buen terapeuta. La medicación sola es solo la mitad de la batalla”, relata.
La combinación de psicoterapia y medicación suele ser más eficaz que la medicación sola, especialmente a la hora de reducir las recaídas de episodios maníacos o depresivos y estabilizar los síntomas a largo plazo. Un análisis de 39 ensayos clínicos aleatorizados concluyó que añadir terapias psicoeducativas, cognitivas o familiares a la farmacoterapia disminuye las tasas de recurrencia del trastorno en comparación con la medicación y cuidados habituales únicamente.
Episodios maníacos
Durante la entrevista, Harbour explica como su pensamiento se volvía caótico y desordenado: “Los nombres, los números y los colores adquieren un un simbolismo retorcido. En esos momentos aparece un narcisismo fundamental que me hace pensar que soy el centro de las cosas, para bien o para mal”, cuenta durante la entrevista.

Prejuicios
Con sus palabras, el actor de 'Stranger Things' defiende que las personas con enfermedades mentales no son violentas: “Si alguien sufre, necesita tu ayuda, no tu desconfianza o tu miedo. Cuando pierdes la razón, caes en una depresión o te enciendes con una manía, te comportas de forma distinta. Eso hace que la gente juzgue tu comportamiento y, por ende, te juzgue a ti. El nuevo modelo que entiende que los trastornos de salud mental son enfermedades y que hay que tratar a las personas sin estigmas es hermoso y liberador. Si alguien busca tratamiento por problemas psicológicos, creo que es lo más valiente que puedes hacer”, termina diciendo.
Esta visión no solo libera a quienes padecen estas condiciones del peso del prejuicio, sino que también contribuye a construir una sociedad más empática y consciente de la salud mental, donde pedir ayuda es visto como un paso hacia el bienestar y no como un motivo de vergüenza.
