La higiene de los primeros baños públicos de Pompeya estaba lejos de los altos estándares de los romanos y “distaba mucho de ser ideal”
Arqueología
El agua de las Termas Republicanas estaba contaminada con material orgánico y metales pesados

Los Baños Republicanos son las termas públicas más antiguas de Pompeya

En los baños públicos más antiguos de Pompeya, conocidos como Baños Republicanos y que datan de la época prerromana, alrededor del año 130 antes de Cristo, el agua procedente de profundos pozos subterráneos de origen volcánico apenas se cambiaba una vez al día.
Una máquina elevadora, accionada por esclavos a través de una especie de cinta de correr, actuaba como dispositivo de bombeo para abastecer de agua a las termas de la ciudad. Pero las condiciones higiénicas de este sistema “distaban mucho de ser ideales”, explica el doctor Gül Sürmelihindi, de la Universidad Johannes Gutenberg.
Contaminación orgánica en el agua
Sürmelihindi y su equipo han reconstruido la estructura de abastecimiento de Pompeya, que fue sepultada por la erupción del volcán Vesubio en el año 79 después de Cristo, basándose en los depósitos de cal y han descubierto que la desinfección no cumplía con los altos estándares que se solían atribuir a los romanos.
“Las proporciones de isótopos de carbono indican contaminación orgánica en el agua”, afirma el investigador. Su estudio también encontró concentraciones elevadas de plomo, zinc y cobre en los depósitos de carbonato antropogénicos, es decir, los causados por los bañistas, lo que indica contaminación por metales pesados.

Esto sugiere, según explican en un artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Science (PNAS), que se reemplazaron calderas y tuberías de los Baños Republicanos, lo que aumentó las concentraciones de metales pesados. El aumento de los isótopos estables de oxígeno también indica que las piscinas tenían agua más caliente después de la renovación.
Con el tiempo, los antiguos dispositivos de bombeo fueron mejorados gracias a los avances tecnológicos, antes de ser definitivamente reemplazados durante el reinado de Augusto, en el siglo I después de Cristo, por un acueducto alimentado por manantiales kársticos que suministraba más agua y permitía cambios más frecuentes del entorno para el baño.
Sürmelihindi y su colega Cees Passchier utilizaron el análisis isotópico para examinar los depósitos de carbonato que se habían formado en diversas partes de la infraestructura hídrica de la ciudad como el acueducto, las torres de agua, los pozos y las piscinas de las termas.
“Encontramos patrones completamente diferentes en el acueducto y los pozos”, afirma el especialista. Basándose en las diferentes propiedades geoquímicas, pudieron determinar el origen del agua de baño y extraer conclusiones sobre el sistema de gestión hídrica de Pompeya y los cambios en la calidad del suministro.

Los investigadores de la Johannes Gutenberg descubrieron que los pozos aprovechaban aguas subterráneas altamente mineralizadas de origen volcánico. Unos depósitos acuíferos que no eran aptos para el consumo humano. Cuando se construyó el acueducto, aumentó significativamente la cantidad de agua que se podía transportar.
Las termas romanas eran centros sociales con salas de temperatura (frigidarium, tepidarium, caldarium), apodyterium (vestuarios) y a menudo una palestra, que usaban ingeniería avanzada como calefacción por hipocausto para crear diferentes ambientes de baño en un entorno lleno de mosaicos y frescos.
Dióxido de carbono volcánico en el agua
Las más antiguas de Pompeya son las termas de Stabia (del siglo IV antes de Cristo), aunque las del Foro son las más grandes y elaboradas, además de tener secciones para hombres y para mujeres. Los Baños Republicanos, por su lado, fueron los primeros públicos.
Los expertos, por otro lado, encontraron patrones cíclicos peculiares en la proporción de isótopos de carbono de los pozos. Según Passchier, una causa podría residir en la cantidad fluctuante de dióxido de carbono volcánico en el agua subterránea, lo que podría aportar información sobre la actividad del Monte Vesubio mucho antes de su erupción.

