Cultura

Imma Prieto utiliza la obra de Tàpies.

Entrevista

La máxima responsable del Museu Tàpies analiza el desempeño de su primer bienio liderando la institución y proyecta los desafíos venideros.

Imma Prieto, fotografiada la semana pasada en el Museu Tàpies

Imma Prieto, fotografiada la semana pasada en el Museu Tàpies

Ana Jiménez / Propias

Cuando hace algo más de dos ejercicios Imma Prieto (Vilafranca del Penedès, 1975) fue designada responsable de la Fundació Tàpies (actualmente Museu Tàpies), comprendía perfectamente los importantes desafíos que asumía. Por un lado, buscaba revitalizar un entorno que, tanto para ella como para numerosos ciudadanos de Barcelona, representó una referencia creativa durante la década de los noventa con Manuel Borja-Villel al mando. Y, por otro, pretendía posicionar a Tàpies en el foco de las principales discusiones globales, liberándolo de las narrativas teóricas que lo mantenían limitado para observar la realidad mediante su legado artístico. A lo largo de este periodo, la curadora, analista y autora aceleró a fondo los preparativos para conmemorar el Año Tàpies, mientras continuaba esforzándose por otorgar al centro una personalidad y una trayectoria narrativa singulares.

Imma Prieto, en la terraza del Museu Tàpies 
Imma Prieto, en la terraza del Museu Tàpies Ana Jiménez

¿Objetivos cumplidos?

Efectivamente, se están alcanzando los objetivos. Inicialmente resultó preciso realizar diversos diagnósticos: Tàpies carecía de nitidez y el organismo atravesaba una etapa complicada. La conmemoración de los cien años resultó sumamente provechosa al permitirnos definir los ejes estratégicos y operativos. Nuestra intención no era simplemente rendir tributo, sino proyectarnos hacia el porvenir para aportar valor a la actualidad, fomentando así la reflexión. Y ese fue nuestro proceder. Llevamos tiempo reclamando cambios de paradigma en los centros de arte, ya sea desde enfoques feministas, queer o decoloniales; sin embargo, tales avances no se logran solo con palabras o exhibiendo a un creador de Ghana —como ocurrió con Serge Attukwei Clottey, quien cubrió el exterior con una obra amarilla empleando elementos reutilizados de África— sino integrando la urgencia de modificar ciertos esquemas, de cuestionar la narrativa histórica tradicional y de analizar nuestra identidad social en cada acción emprendida. Para conseguirlo, es fundamental priorizar la indagación, la enseñanza y las actividades para la comunidad, que es precisamente nuestra labor. Valoro enormemente la vinculación inmediata con el público.

Artista desdibujado

A diferencia de Miró o Picasso, la juventud actual

¿El público lo ha entendido?

Hoy en día el visitante de proximidad supera al turista extranjero, algo que no ocurría anteriormente. Resulta lógico, pues al priorizar la formación y las actividades comunitarias no se atrae masivamente a los viajeros. Fundamos la Cátedra Tàpies junto a la UPF, difundimos el espacio de meditación o capilla laica que diseñó en la Pompeu y fomentamos interpretaciones inéditas mediante el Premio Internacional de Ensayo y el certamen de Escritura Crítica dirigido a estudiantes de primaria, secundaria, bachillerato y universidad. Se trata de escritos que no analizan a Tàpies, sino que reflexionan partiendo de su legado, y asombra ver cómo las imágenes de sus piezas despiertan temores, incertidumbres o inquietudes, facilitando diálogos sobre temas como el bullying. Es fascinante que la creación artística cumpla esta labor social, ya que ese constituye, en última instancia, nuestro propósito.

Se refiere a un museo, pero al momento de su llegada se trataba de una fundación, algo que según comentó provocaba malentendidos. Sin embargo, ese inconveniente no ocurre con la Miró, por ejemplo.

Al arribar a un sitio, existe una diferencia entre tus deseos y la situación real. Cada época varía y quizás las acciones de Manolo durante la década de los noventa carecerían de éxito actualmente. Debemos mostrarnos abiertos a la transformación. No obstante, Tàpies no equivale a Miró. Me topo con un panorama poco grato: la juventud desconoce la identidad de Tàpies. No se asemeja a Miró ni a Picasso, si bien resulta necesario distinguirlos por corresponder a etapas muy diversas. Sin embargo, la figura de Tàpies se percibe muy difusa, y otorgarle la denominación de museo contribuye a reconocer un centro ubicado en la calle Aragó, el cual suele ignorarse en una vía de gran tránsito. Incluso algunos grupos familiares accedían al recinto para consultar sobre nuestra labor en este espacio.

Derecho al error

Good. * *Draft

El Tàpies acogió unos encuentros de Museu Habitat, de Borja-Villel, con el fin de replantear el entorno cultural catalán. Gran parte de las instituciones le dieron la espalda. ¿Qué conclusiones extrae usted de esta situación?

Sinceramente, considero que se trató de una iniciativa positiva. Y fomentó una intensa cooperación con agrupaciones locales de gran trayectoria. Desconozco si lograron cumplir todos sus objetivos, ya que se toparon con numerosos obstáculos. Proponían interrogantes que resulta necesario abordar con valentía. Pienso que al ejecutarse una propuesta, incluso si genera dudas, resulta fundamental permitir el desacuerdo y dejar que los procesos fluyan. No coincido plenamente con cada persona que transita por este espacio, del mismo modo que me ocurre con mis amistades o relaciones sentimentales. ¡Sea recibida con gusto la discrepancia! La alternativa es la uniformidad de criterio, algo que terminará por destruirnos. En esta urbe, recordando situaciones similares, es posible que se hayan cometido fallos, pero las consecuencias han resultado excesivamente costosas. En ocasiones, el castigo ha resultado más perjudicial que la propia equivocación. La exclusión nos resta fuerzas. La inclusión se vincula con el saber, la validación y el progreso compartido.

Silenciadas por la historia

Las artistas que crearon a la par de Dau al

Marta Palau, André du Colombier, Germaine Dulac... ¿constituye el rescate de personalidades ignoradas o preteridas el rasgo distintivo del actual Museu Tàpies?

Hasta cierto punto es así, si bien es cierto que esto integra mis inquietudes, existe un componente de identidad propia, pues considero que la historiografía no consiste únicamente en repasar lo ya enunciado, que es nuestra labor actual con Tàpies, quien posee una extensa literatura. No obstante, ¿se ha expuesto ya todo? No solo debido a que hoy logramos sumar perspectivas actuales, sino también porque quizás no todo se logró percibir en su época. Retornar al pasado funciona igualmente para rescatar personalidades que permanecieron ocultas. ¿En qué lugar se encuentran las creadoras contemporáneas a Dau al Set? ¿Existieron? Ciertamente. En los momentos en que no analizamos a Tàpies, nos enfocamos en la actualidad, y esta solo es plena si el relato histórico también lo es. Dado que carece de esa plenitud, nos corresponde construir memoria. Resulta una tarea hermosa, aunque a veces poco reconocida. De organizar una muestra de Tàpies-Pollock, habría multitudes esperando, pero no estaría cumpliendo correctamente con mi labor. No es posible continuar perpetuando omisiones.

Pies y Pollock daría éxito, pero no

¿El presupuesto lo permitiría?

Es evidente que disponemos de una partida presupuestaria escasa de aproximadamente tres millones de euros, cifra que dista bastante en recursos personales y financieros de otros centros museísticos locales con los que solemos ser equiparados debido a nuestro valor intelectual. Durante el ejercicio anterior recibimos a 70.000 visitantes, una cantidad reducida, siendo nuestro objetivo alcanzar los 150.000. No obstante, nuestras instalaciones son limitadas. Me resultaría imposible acoger el volumen de público que atraen el Picasso o la Casa Batlló, situada muy cerca de aquí. Aparte de nuestra labor interna, resulta fundamental proyectar a Tàpies a nivel internacional, pues me agobia limitarnos únicamente al ámbito local. Me alegra anunciar que en 2026 tendrá lugar el Año Dual España-India y Tàpies actuará como nuestro representante artístico. Asimismo, en el 27 viajaremos hasta Los Ángeles, al Museum of Latin American Art, marcando su retorno a los Estados Unidos.

Maria Teresa Sesé Monclus

Maria Teresa Sesé Monclus

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