Cultura

Timothée Chalamet: “Mi objetivo es llegar hasta la cima”

Entrevista

El intérprete de 30 años es el gran favorito para alzarse con el Oscar al mejor actor por su trabajo en 'Marty Supreme'

Timothée Chalamet en la gala de los premios de los Globos de Oro

Timothée Chalamet en la gala de los premios de los Globos de Oro

AFP

Si algo impresiona y hasta desorienta en Marty Mauser, el personaje por el que Timothée Chalamet acaba de obtener su cuarta nominación al Oscar, es la seguridad con la que se lanza a convertirse en campeón de tenis de mesa, e incluso a seducir a una mujer casada mucho mayor que él (Gwyneth Paltrow). No sorprende que el actor neoyorquino que en diciembre cumplió 30 años, hijo de un corresponsal francés y una agente inmobiliaria estadounidense que alguna vez fue bailarina en Broadway, encuentre en su personaje de 23 años un reflejo del empuje que le ha llevado hasta donde está hoy. Chalamet no tiene planes de detenerse y a finales de año estará de regreso con la tercera parte de Dune en la que ha vuelto a ser dirigido por Denis Villeneuve.

¿Se siente identificado con Marty?

Es el personaje que más se me parece antes de que tuviese una carrera, y no es algo que diga irónicamente. Tengo que ser cauteloso al admitirlo porque no es el más admirable que haya hecho, pero está muy motivado para lograr sus objetivos. Eso es lo que más me identifica con él, su fuerte motivación y el empuje que tiene para llegar adonde él quiere en su carrera. Marty nunca acepta un no como respuesta. Eso es esencial particularmente en la industria del cine, en la que tienes que lidiar con muchísimo rechazo cuando intentas meterte. En esa instancia, el que tiene que creer en ti eres tú. Lo cierto es que me alegro que Josh haya visto en mí algo que tal vez no habían descubierto otros directores, y que me permitió crear una versión de mí mismo que es muy diferente a la que mostré en Mujercitas, Call me by your name o Wonka. Marty es mucho más brutal que todos mis otros personajes.

Chalamet es firme candidato al Oscar por su actuación en 'Marty Supreme' 
Chalamet es firme candidato al Oscar por su actuación en 'Marty Supreme' A24

Y cuando todo lo que soñaba ocurrió, ¿fue muy difícil de manejar?

Claro. Cuando mi carrera estalló sentí que me habían quitado el suelo bajo los pies, y eso perduró desde que tuve 22 hasta los 26. Por eso, aunque estoy muy orgulloso de Call me by your name y Beautiful Boy, soy consciente que conseguir un papel como este con todo el ruido que me rodea en este momento es algo muy difícil. Estos dos últimos roles son los que me hacen sentir más orgulloso, porque cuando empezaba nadie quería saber nada  de mi. No había distracciones del mundo exterior por más que me hubiese gustado tenerlas. Y con A Complete Unknown y Marty Supreme pude poner a un costado todas las distracciones y darme cuenta que el mayor regalo de mi vida es poder trabajar como actor en el máximo nivel. Yo veo a algunos compañeros de profesión que por diferentes razones no protegen ese regalo y se dejan llevar por las tentaciones. Y yo no quiero seguir ese camino. Quiero honrar este talento y la forma de hacerlo es trabajar como actor y hacerlo de la mejor manera posible.

¿Qué es lo que siente como más personal en su interpretación de Marty?

Puede sonar extraño, pero fueron las escenas de tenis de mesa. Como suele decir nuestro guionista Ronnie Bronstein, el tenis de mesa es una gran metáfora visual en esta película, porque es un deporte humillante. El término “ping-pong” no queda muy pomposo. Y en ese sentido defiendo a mi personaje, porque para él convertirse en campeón es el sueño mas grande del mundo. Yo veo una transmutación con lo que hago yo. Me gustaría que otros actores pudieran decir con la misma comodidad que estan buscando la grandeza de la misma manera en que lo hace Marty. Es que yo lo vivo así. El estilo de vida y los requerimientos que tiene la profesión de actor pueden ser muy extraños pero yo quiero ser el mejor. Puede sonar pedante, pero mi objetivo es llegar hasta la cima. La actitud que tiene Marty Mauser es la misma que hay que tener en el mundo del entretenimiento. Hollywood no es una institución, no es algo que no pueda desaparecer. Por eso las películas tienen que tener mucha vitalidad. Y en ese plano estoy muy orgulloso de ser parte de un filme de Josh Safdie que no sigue una fórmula. No tiene una estructura de tres actos. Y creo que estas son las películas que le dan vida a la industria, y yo quiero ser parte de ellas.

Marty es el personaje que más se me parece por su fuerte motivación y el empuje que tiene para lograr sus objetivos”

¿Cómo fue lo de entrenarse para las escenas de ping-pong?

Me preparé con Diego Schaaf y su esposa, Wei, que fueron los coordinadores de ping-pong y son los que tienes que llamar si haces un filme sobre ping-pong en Hollywood. Ellos trabajaron en Forrest Gump y en Pelotas en juego. Me entrené con ellos a lo largo de 4 o 5 años, mientras descansaba de mis otros proyectos. Y en los 3 meses anteriores al rodaje tuve que aprenderme todas las secuencias como si fueran una coreografía. Las aprendía sin la pelota, como una extraña danza sin ritmo que tenía que memorizarme por anticipado. Y luego le agregábamos el ritmo. Josh es un perfeccionista, y para la última escena de la película tuve que memorizarme 40 secuencias. Yo sabía que no iban a quedar en la película y no entendía muy bien para qué lo estábamos haciendo, pero Josh nos empujó hasta el límite. Y por supuesto me tocó jugar con todos los grandes profesionales del tenis de mesa que aparecen en el filme.

¿Le parece que hay similitudes entre interpretar a Bob Dylan y Marty Mauser?

Sí y no. Lo maravilloso de haber interpretado a Dylan y de haber tenido su mirada, es saber que de haber participado en esta entrevista no te hubiese dicho una centésima parte de lo que yo te he contado hasta ahora. Me encantaría poder ser así, pero yo soy más como Marty, en donde te cuento todo lo que siento y cualquier intento de disimularlo me costaría mucho. Tal vez tenga que ver con que estoy por cumplir los 30 años y no me gustaría mirar para atrás y pensar que me he comportado como si las cosas me importaran menos.

Chalamet en una imagen del filme
Chalamet en una imagen del filmeA24

¿Siente que como figura pública tiene una responsabilidad en todo lo que hace?

Te voy a responder con total honestidad. Inspirado por haber encarnado a Bob Dylan, siento que mi objetivo en la vida es artístico en un 100 por ciento. Ese es el talento que tengo. Bob rechazó ser un ejemplo moral. Y en mi caso, sería muy extraño que después de haber audicionado un millón de veces lidiando con el rechazo, una vez que conseguí una carrera en Hollywood te dijera que quiero ser un ejemplo ético para todo el mundo. Tampoco me interesa ser lo opuesto. Creo que lo maravilloso de interpretar a Marty es que no hay que confundir el aura de la búsqueda de la grandeza con la práctica de esa búsqueda. Trato de no hablar de mi mirada política ni de mis gustos en la moda, porque el eje tiene que estar en que soy un actor y un artista. No me interesa ser el líder ni pensar en mí como algo más importante que lo que realmente soy. Prefiero concentrarme en hacer cosas buenas. Se que cuanto más pones en algo, el resultado también es mejor. Como la actuación suele tener un tono naturalista, muchas veces te dicen que no hay que prepararse de más para poder mantener ese naturalismo. Yo en cambio he ido en la otra dirección, porque lo quiero hacer todo. Call Me by Your Name y Beautiful Boy tenían un tono naturalista que yo le pude dar. Pero con A Complete Unknown y ahora incluso mas con Marty Sumpreme, para mi fue como la culminación de lo que era muy instintivo en mí en los principios de mi carrera. Ahora, 7 u 8 años después, es la acumulación de las experiencias que he tenido en Dune, Wonka y The King lo que me permite saber cómo tengo que hacer las cosas. Sin ser fatalista, hay muchas historias de fracasos a este nivel. Son más los ejemplos de por qué hay que tener cuidado que los que no. Pero sé que si mantengo la cabeza gacha, me concentro en el trabajo y solo hablo de eso, evitaré correr esos peligros.

A veces tengo nostalgia de cuando tenía 21 o 22. Se me pasa cuando me pregunto si de verdad quiero volver a vivir esa etapa. Y la respuesta es no.

¿Hay cosas que hace Marty en la película que le mostraron cuales son los caminos que debe evitar?

Sí y no. Creo que a medida que te vas acercando al final de los veinte, vas dejando de ser egoista como ser humano. Tratas de contener tu personalidad, porque ya tienes una noción de quién eres. Uno refuerza las relaciones con sus padres, y en algunos casos te empiezas a ocupar de ellos o de tus abuelos. Mi hermana me acaba de dar una sobrina, y todo eso ayuda a que uno deje de ser el centro de su universo. No solo es natural, sino incluso saludable. Lo cierto es que nunca pensé que podía convertirme en Marty, porque ya he pasado ese momento en mi propia vida.

¿Podría ser su amigo?

Si, pero manteniendo cierta distancia. A veces tengo nostalgia de cuando tenía 21 o 22. Se me pasa cuando me pregunto si de verdad quiero volver a vivir esa etapa. Y la respuesta es no. Estoy muy feliz en el momento en el que me encuentro. Supongo que sería amigo de él porque apreciaría que esté tan motivado. Cuando ves documentales sobre los inicios de las carreras de muchos grandes, como Michael Jordan, Kobe Bryant o Michael Phelps, te das cuenta que estaban obsesionados con triunfar. Entre mis 20 y mis 25 tenía una mirada romántica sobre los artistas torturados. Adoro a Joaquin Phoenix y Heath Ledger, son mis héroes. Pero quiero estar feliz en mi propia vida. La seguridad en mí mismo que me dejaron A Complete Unknown y Marty Supreme me ayudaron a entender que no tengo que vivir en el dolor como el personaje de Beautiful Boy.