La Galería de las Colecciones Reales aspira a consolidarse como nuevo referente cultural
Patrimonio Nacional
El museo que dirige Víctor Cageao programa dos grandes exposiciones para atraer al público este 2026

Copia efectuada por Rubens de un cuadro perdido de Tiziano que representa al emperador Carlos V e Isabel de Portugal

Si al Museo del Prado, según confesó su director, Miguel Falomir, en la presentación del programa de exposiciones de este 2026, “no le hace falta ni un visitante más”, la Galería de las Colecciones Reales es todavía un museo “jovencito” que no ha alcanzado todo su potencial, reconoce Víctor Cageao, pese a su ubicación privilegiada, en un imponente edificio moderno al pie de la catedral de la Almudena y junto al Palacio Real.
El director de la Galería de las Colecciones Reales, sin embargo, sostiene que lo importante no es el dato de visitantes, del que se muestra muy satisfecho y que espera que aumente con la “buena sinergia” que proporciona la entrada conjunta con el Palacio Real, sino conseguir que el museo presente una oferta que guste al público y que lo convierta en referente de las instituciones museísticas españolas, por cuanto se nutre de fondos de los Reales Sitios repartidos por todo el país.
Y con ese objetivo, ha explicado Cageao a la prensa este miércoles, se ha diseñado la programación para este 2026, que tendrá como líneas maestras, igual que en el 2025 con las exposiciones de los tapices de los pecados capitales o la dedicada a la reina Victoria Eugenia, que se puede visitar hasta el próximo abril, la consolidación y la proyección del museo.

Con 167.000 objetos en su patrimonio, una de las características de la Galería de las Colecciones Reales es la rotación que imprime en la muestra permanente, compuesta por 715 piezas, que cada año se modifica con salidas y entradas, algunas procedentes de los Reales Sitios y otras de nueva adquisición, como el retrato de Felipe V de Jean Ranc, que se exhibirá en breve y ha costado 250.000 euros al Ministerio de Cultura.
Asimismo, el museo recibe préstamos de otras instituciones con las que colabora, y este año podrá colgar de sus paredes un cuadro de Rubens cedido por la Casa de Alba, la copia de una obra perdida de Tiziano que representa al emperador Carlos V e Isabel de Portugal, y otro de Velázquez que se halla en la National Gallery de Londres, el Felipe IV en castaño y plata, que hasta ahora solo había salido una vez de la pinacoteca británica.

Las dos grandes exposiciones que se inaugurarán este 2026 son Tejiendo la vida cortesana, que abrirá sus puertas en junio, e Insólitas maravillas, que lo hará a finales de año. En la primera se exhibirán tejidos y bordados fundamentalmente de los siglos XVIII y XIX pertenecientes a las colecciones reales, mientras que en la segunda, se podrán ver piezas exóticas y curiosidades, como un cuadro atribuido a Velázquez en el que hay una cuerna de ciervo en el centro de un bodegón de caza y que está restaurándose en los talleres de las Galerías, junto a otras de las piezas que se mostrarán este año, como un reloj del siglo XIX elaborado en oro y con detalles de porcelana de Sèvres o una talla policromada del apóstol san Mateo que procede de la capilla de la Dormición del monasterio de las Descalzas Reales, datada a finales del siglo XVII o principios del XVIII.
Además de las dos grandes exposiciones temporales, la Galería de las Colecciones Reales presentará este año una serie de muestras monográficas más pequeñas, como la que en la actualidad exhibe una selección de los juguetes reales conservados. En mayo, se inaugurará la consagrada a Fernando Brambila, que pintó en el siglo XIX todos los Reales Sitios por encargo de Fernando VII, algunos de ellos ya desaparecidos o en ruinas, como el de Solán de Cabras o la Moncloa. Y también habrá otras dedicadas a las miniaturas, a los relojes o a los pequeños muebles y cajas para guardar piezas de orfebrería u otros utensilios de uso cotidiano. Por último, la fotógrafa Isabel Muñoz está trabajando en el entorno del monasterio de El Escorial para poner de relieve su riqueza natural en una nueva muestra del programa Cuadernos de campo.