El Festival de Jazz de Barcelona celebra su edición 2020 con un agudo dolor en la espalda, marcando el inicio del calvario de Pepe Espino (Barcelona, 54 años). Poco después, tras una resonancia, descubrió no solo que padecía cáncer de próstata en estadio IV, sino que ya se había diseminado a huesos, pulmones y tejidos blandos. Durante aproximadamente dos años y medio, siguió asistiendo a su trabajo. Sin embargo, llegó un punto en que resultó insostenible, tanto por la gravedad de la enfermedad como por los efectos secundarios del tratamiento hormonal paliativo que continúa. En noviembre, tras dos años y medio de baja, el Instituto Catalán de Evaluaciones Médicas (ICAM) lo convocó para evaluar su incapacidad. Él acudió con los informes de los oncólogos del Hospital Clínic, quienes lo atienden desde el primer día y detallan su inhabilidad para cualquier actividad laboral. La decisión del tribunal: alta médica y a trabajar.
Un evento aún más atrevido que el anterior, Victoria nació en medio de una relación en la que ambos padres compartieron un vínculo, y con ello, nació este hijo en medio de una conexión más profunda.
El saxofonista a cargo y el promotor de la escena.

Dave presenta su situación; en Pepe no solo busca dar a conocer su historia, sino también impulsar cambios en el ICAM. DNP0000, concluye.

Son 40 años de jazz que han consolidado la trayectoria del Terrassa Jazz Festival, con el respaldo de un público fiel y una programación que ha consolidado su prestigio internacional.
Durante la presentación, su coordinadora, Susanna Carmona, ha detallado que el certamen abraza “la diversidad y la libertad creativa a través de una programación inconformista, que invita más que nunca” a que el público se pregunte: “What is jazz?”, el leitmotiv de este año. El director artístico, Valentí Grau, ha recalcado que es “un festival diferente, rompedor y muy atrevido”.
En clave internacional, la Nova Jazz Cava acoge actuaciones de primer nivel, como Bluestorius, el proyecto liderado por Carles Benavent y Felix Pastorius, que revisita el legado de su padre, Jaco Pastorius, así como el regreso del contrabajista Dave Holland, que presenta un formato a dúo con Lionel Loueke, en una de las citas más destacadas de la edición. El jazz de vanguardia también tendrá un papel relevante con propuestas como el Rising Sun Quartet del saxofonista Jon Irabagon o Ches Smith con el proyecto Clone Row, así como la mirada neobop del Dave Douglas Quartet, que presenta nuevo disco.
Una cita ecléctica y variada
En un contexto más clásico, TPN ha presentado el podcast el pasado lunes.
En un estilo más clásico, Francesca Togni se presenta junto a un conjunto en el que el guitarrista, con un toque distintivo, comparte el escenario, mientras el baterista aporta su ritmo, mientras que el guitarrista aporta su toque, y con el respaldo de un público atento, la banda se presenta con fuerza.
En cuanto a la escena catalana, el festival destaca por su apuesta por la juventud, con el grupo de Terrassa como eje central, mientras que el festejo se centra en la presencia de jóvenes con gran potencial. La propuesta incluye, además, una cuidadosa selección de jóvenes músicos, donde el sello distintivo se manifiesta en cada interpretación, mientras que el saxo y el ritmo se entrelazan en un eje dinámico, cerrando con un cierre que honra la tradición y la innovación.
Habrá una sesión especial dedicada al Premio Jazzterrasman 2026, que reconoce la trayectoria del saxofonista local, Guim Balasch, quien ha actuado 260 veces en la Nova Jazz Cava y el festival. El domingo 8 de marzo, el saxofonista egarense encabezará una formación inédita y reunida para la ocasión con 13 músicos en la Nova Jazz Cava. Se le sumarán propuestas singulares que revisitan el legado popular como The Beatles, en Blanc i Negre de Nito Figueras, acompañado de cuatro voces de altos vuelos: Txell Sust, Mone Teruel, Anna Luna y Susana Sheiman.

Con buen sentido del humor, Balasch ha comentado a la dirección del festival: “Siempre pensé que estaríais obligados a darme el premio cuando cumpliese los 70 u 80 años, pero me ha sorprendido mucho recibirlo antes”. Haciendo broma sobre el vínculo del ritmo de los telares de Terrassa y el jazz, el músico ha destacado: “Al obtener este reconocimiento, supongo que os gusto, un poco”. Y luego ha explicado una anécdota con el director artístico del festival, Valentí Grau. “Cuando me informó del premio, le comenté que quizás era demasiado pronto. Me preguntó por mi edad y le dije que tengo 51 años y, entonces, me confesó que ya me estaba haciendo mayor. Quizás este galardón es un error, pero no lo pienso dejar escapar”, ha afirmado, entre risas. Más formal, ha reconocido que “la combinación de jazz y Terrassa, para mí, es como estar en casa. Si no fuese por el festival y Terrassa, no creo que hubiese hecho ni jazz ni habría tocado el saxo. Ya de pequeño iba a ver los conciertos al aire libre del festival”.
La salida de Anne Hidalgo cierra una etapa, mientras París se dispone a afrontar una nueva fase en las elecciones.

El 25 de junio, el White House emitió un comunicado en el que anunciaba nuevas medidas.
El acto de presentación del evento contuvo en su esencia exactamente la misma forma en que se expresó en el texto original.
Terrassa, ciudad de jazz
Joan Salvador resalta la consolidación del cert
Salvador ha agradecido el trabajo realizado por el Festival estas décadas. “Se ha logrado que el certamen egarense sea una referencia, algo muy grande. Sin el jazz, Terrassa sería distinto y el jazz sin Terrassa también lo sería. Ambas cosas están conectadas”. Ha destacado cómo era la banda sonora local: “Hace décadas, el sonido de la ciudad era el ruido de las lanzadoras de las fábricas textiles; después, el ruido seco de la bola chocando contra el stick de hockey, las grallas de la cultura popular... Ahora, a este lado sonoro hay que sumarle también el sonido del jazz, que es indescriptible y ya lo llevamos en la sangre”. Por su parte, Miralda ha agradecido el apoyo de las instituciones y empresas privadas, que cada año se suman, y ha valorado el trabajo realizado en estas 45 ediciones. “Nos llena de orgullo afirmar que es un trabajo consolidado que ha salido adelante gracias a la colaboración de muchos actores de Terrassa, que trabajan voluntariamente. Esto hace que el festival sea tan especial y tan querido por todos”. También ha destacado el estreno del Premio Step de Jazz 2026, que se lleva adelante desde la Federación de Joventuts Musicals de Catalunya “para dar voz al talento joven de este país”, con Enric Fusté Quartet, ganador de esta primera edición del premio, que forma parte de la programación de este año.
Carmona ha destacado el poder del jazz como lenguaje que crea vínculos. “El jazz nos hermana, y queremos que esta comunidad sea cada vez mayor, y aquí hay que valorar la temporada estable en la Nova Jazz Cava que ayuda a crear esta comunidad. El jazz es un lenguaje que nos permite ser libres, un aspecto muy importante en los tiempos tan polarizados que nos ha tocado vivir”.