Política

Jota, hombre de confianza de Interior que sacó al cuerpo de la crisis de la policía política

Dimite tras una denuncia por violación

José Ángel González llegó a ser el máximo mando policial en 2018 tras una vida entera en la Policía. Le tocaba dimitir en el 2024 pero su buena sintonía con los cargos políticos de Interior le permitió continuar en el cargo. Su dimisión fulminante ha dejado en shock al cuerpo 

El ya ex director operativo adjunto de la Policía Nacional, José Ángel González, durante una rueda de prensa 

El ya ex director operativo adjunto de la Policía Nacional, José Ángel González, durante una rueda de prensa 

EFE

José Ángel González Jiménez es conocido dentro de la Policía como Jota. Un poli de los de siempre. Gran parte de su carrera la dedicó a la unidad de intervención, las conocidas como UIP. Cuando el recién nombrado ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en el 2018 le nombró director adjunto operativo, gran parte del cuerpo respiró tranquilo. Era el fin de la época oscura de Eugenio Pino, José Manuel Villarejo y otros personajes que habían denostado la Policía. Ocho años después, este referente policial, tuvo que dimitir ayer por la noche, sin previo aviso, sin que nadie sospechara nada, después de recibir un auto judicial que ordenaba investigarle por un presunto delito de agresión sexual a una subordinada. El caso judicial acaba de empezar pero el mazazo a la Policía será difícil de remontar.   

Sucintamente, la querella presentada contra él versa en una presunta agresión sexual con penetración, es decir, una violación, a una agente, a la que obligó llevarle a su casa oficial en un coche policial, subir a su casa y mantener relaciones sexuales. Ella se negó -según la denuncia- de manera reiterada. Ante la insistencia, la agente puso a grabar en su móvil. Cuando logró salir de allí, comenzó a sufrir un acoso para que no denunciara y gente de confianza de 'Jota' le llegó a ofrecer un cargo en la Policía que ella misma podría elegir. Ella optó por rechazar cualquier ofrecimiento y denunciarlo.

La agente ha aportado al juzgado videos y whatsapp que atestiguarían su versión. Por ahora, el máximo responsable policial hasta ayer no se ha pronunciado. Lo primero que tendrá que hacer es buscar abogado defensor y preparar su declaración del próximo 17 de marzo.

Este asunto pilló ayer por sorpresa tanto en el Ministerio del Interior como en la Dirección General de la Policía. Aseguran que desconocían la querella y, por supuesto, los hechos, hasta que se hizo público en la prensa. Lo que al principio se vio con cierta incredulidad, al poco, y tras el contenido de la querella, hicieron saltar todas las alarmas.

Jota fue designado personalmente por el director general de la Policía, Francisco Pardo, tras la llegada de Pedro Sánchez al Gobierno por la moción de confianza en el 2018. Uno de sus primeros retos fue resolver el conflicto que hubo en Catalunya en el 2019 tras la sentencia del procés. 

Fuentes policiales aseguran que estuvo mano a mano con los Mossos d'Esquadra para frenar los disturbios que acabaron con más de 600 heridos, cortes de carretera, vías del tren, aeropuerto, etc. González gestionó aquello con éxito, según el balance policial.

Se ganó la confianza de Pardo y Grande-Marlaska cuando supo apaciguar los ánimos dentro del cuerpo en una época negra. Eugenio Pino había fomentado la llamada policía política, dando pábulo a las llamadas cloacas del Estado, con Villarejo a la cabeza.  

La confianza dentro de la cúpula de Interior fue tal que en el 2024, cuando le tocaba jubilarse, el Gobierno llevó a cabo una modificación vía decreto para prorrogarle en su puesto. González ya había decidido que no se retiraría hasta que Pardo se marchase del puesto.

No hubo muestras de lo que estaba pasando. “Afable”, “cercano”, “profesional” son algunos de los calificativos que se dicen de él por quienes le han tratado. Sin embargo, el testimonio de la 'compañera' ha dejado al cuerpo paralizado. A estas alturas, nadie pone la mano en el fuego por él y menos después de conocer los detalles de la querella.

Jota estaba casado, con hijos y nietos. Llevaba una vida familiar en sus minutos de descuento para retirarse definitivamente. Todos sus compañeros esperan una explicación, expectantes para conocer si esta querella solo es la punta del iceberg. 

Carlota Garrido Ortiz

Carlota Garrido Ortiz

Redactora de tribunales

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Testigo de juicios históricos: procés, 11-M, 17-A, Gürtel, Nòos o de los más sanguinarios etarras. Voy tras los casos de corrupción, de la política a lo empresarial y lo policial, para destapar todo tipo de abusos