Cultura|s

La racha prodigiosa de Rob Reiner

/ Antivirales

La actualidad cultural deja detalles que nunca se contagiarán en las redes, compartirlos mejora la conversación

'This is Spinal Tap', el docuficción de Rob Reiner

'This is Spinal Tap', el docuficción de Rob Reiner

REDACCIÓN / Otras Fuentes

Una pregunta que puede iniciar una interesante conversación de bar es: qué director ha tenido una mejor racha, entendida como una serie de películas buenas no interrumpidas por ninguna más floja. La opción conservadora es decir que Hitchcock entre 1954 y 1964, diez años en los que tuvo tiempo para filmar nada menos que nueve películas y la serie de televisión Alfred Hitchcock presenta. Entre los filmes que filmó en esa década están Vértigo, Psicosis, Los pájaros, Atrapa a un ladrón y Marnie, la ladrona. Pero hay más aspirantes: los hermanos Coen, del 2007 al 2013; Almodóvar, del 88 al 99 y uno que, desgraciadamente, hasta la semana pasada quizá no hubiera venido a la mente en este contexto. De 1984 (This is Spinal Tap) a 1992 (Algunos hombres buenos), el fallecido Rob Reiner mantuvo una línea prodigiosa de películas que redefinieron el cine comercial (o sea, como Hitchcock) sin hacer concesiones a la calidad y encima redefinió cada género con el que se atrevió, desde el falso documental (la propia Spinal Tap) a la comedia romántica, con Cuando Harry conoció a Sally. Esta se estrenó en 1989, después de redefinir la comedia de acción/ cuento de hadas con La princesa prometida.

Célebre escena de 'Cuando Harry encontró a Sally', protagonizada por Meg Ryan y Billy Cristal (1989)
Célebre escena de 'Cuando Harry encontró a Sally', protagonizada por Meg Ryan y Billy Cristal (1989)REDACCIÓN / Otras Fuentes

Antes de Hubbell Gordimer estuvo Tom Hatcher

Cuando ya estaba en el pico de su fama, Robert Redford, rodó el drama romántico definitivo de los setenta, Tal como éramos. La cámara lo acaricia en el papel de Hubbell Gordimer, el atleta wasp y inexorablemente rubio que se deja querer y a ratos se enamora de Katie, su compañera comunista interpretada por Barbra Streisand. Vestido con su uniforme blanco de la marina o corriendo en microshort por Malibú, ningún hombre ha sido cosificado con tanta intención como Redford en esa película. Detrás de esa historia de amor entre una mujer que no se cree guapa y un hombre que quiere ser percibido como algo más que un guapo hubo una historia real, una relación un tanto turbia. El autor de la novela del mismo título, que empezó como un guión, era un legendario guionista y libretista de Broadway, Arthur Laurents, el autor original de Gipsy y West Side Story y del guion de películas como La soga o Anastasia, tuvo una especie de protegido, lo que hoy se llamaría un sugar baby, desde 1955 hasta 2006. Alguien que se parecía a Hubbell Gordimer y, por tanto, a Redford. Tom Hatcher era un bellísimo rubio de ojos azules que trabajaba en una tienda para caballeros de Beverly Hills. Fue Gore Vidal quien alertó de su presencia a Laurents, que acudió allí raudo y se convirtió en su protector durante décadas.

Robert Redford y Barbra Streisand, en 'The Way We Were', de Sydney Pollack 
Robert Redford y Barbra Streisand, en 'The Way We Were', de Sydney Pollack Sunset Boulevard / Getty

Magnum no siempre quiso a Martin Parr

A Martin Parr se le enterró hace unas semanas, convertido ya en un clásico vivo de la fotografía. Los obituarios recordaron que fue presidente de Magnum, pero su entrada en la célebre agencia no fue nada fácil. En 1994, Parr solicitó ser miembro de pleno derecho. La vieja guardia, liderada simbólicamente por un anciano Cartier Bresson, pero encabezada en la práctica por otro veterano, Philipp Jones Griffiths, se opuso a la entrada de Parr con furia y malas artes. Jones Griffiths distribuyó entre todos los miembros una carta en la que tildaba al británico de “enemigo” de todo lo que supone Magnum. El día de la accidentada votación —que incluso se tuvo que repetir—, removieron cielo y tierra para asegurarse los votos contrarios y sacaron de su hotel a un enfermo Burt Glinn, confiando en que inclinaría la balanza, pero éste vio suficientemente humanismo en Parr, que terminó entrando. Él y Jones Griffiths nunca se dirigieron la palabra.

Martin Parr, fotografiado este 31 de octubre de 2025
Martin Parr, fotografiado este 31 de octubre de 2025JOEL SAGET / AFP

La alianza entre Faithfull y Jarman

Marianne Faithfull, otra de las ilustres fallecidas de 2025, tuvo una carrera undulante entre la música y el cine, una vida interesante en la que era difícil trazar arcos narrativos. Todos sus obituarios destacaron Broken English, el que se consideró su álbum de regreso, o su álbum revelación, el que hizo en 1979, bajo sus propias reglas, una vez liberada (por el momento) de sus adicciones y de la sombra de los Rolling Stones. Broken English no es solo un disco, es también el título de la película promocional que lo acompañaba, y que firmó nada menos que Derek Jarman. El artista protopunk estaba también entonces en un proceso de reinvención y filmó para Faithfull una especie de collage audiovisual juntando tres de las canciones del álbum, entre las cuales está el mayor hit de ese disco y de la carrera de Faithfull, The ballad of Lucy Jordan, que entre ambos convirtieron en un monólogo interior sobre una ama de casa que desciende hacia la locura. Jarman haría después algo similar para The Smiths con The Queen is Dead. El vídeo se encuentra fácilmente en YouTube.

Portada de 'Broken English', disco de Marianne Faithfull publicado en 1979
Portada de 'Broken English', disco de Marianne Faithfull publicado en 1979REDACCIÓN / Otras Fuentes
Etiquetas