“Uno de los cambios más importantes que se ha producido en Nepal en los últimos años es el protagonismo que han cobrado los sherpas. Antes eran los sirvientes de los occidentales, muy fuertes físicamente pero sin técnica; ahora son buenos escaladores, están interesados en abrir nuevas rutas, en conseguir récords y son los que controlan el negocio de las expediciones”, resume Billi Bierling, testigo en las últimas décadas de la evolución del alpinismo en este país y coordinadora del equipo del Himalayan Database . Del anonimato de sufridos obreros de alta montaña, dedicados a transportar a sus espaldas pesadas cargas y preparar el camino hacia la cima de los clientes, a una emergente élite de respetados sherpas que buscan picos vírgenes, defienden el estilo alpino y hablan inglés.
Prakash Sherpa, atleta patrocinado por Dynafit, en el Kiajo Ri, en la región del Everest
Mingma G., el único nepalí que ha coronado los 14 ochomiles sin utilizar oxígeno artificial, integrante del grupo que holló el K2 en invierno por primera vez en la historia y uno de los pioneros en trazar recorridos inéditos, es el paradigma de la nueva era sherpa. Mingma, de 37 años, representa el éxito; sus logros alientan la autoestima de este colectivo. Dirige la compañía Imagine Nepal, viaja por todo el mundo y diseña desafiantes proyectos.
Mingma G. Recibido en Katmandú en olor de multitudes tras su K2 invernal, en el 2021
Mingma es uno de los 74 nepalíes que acredita su solvencia con el título de la Federación Internacional de Asociaciones de Guías de Montaña (IFMGA, en sus siglas en inglés), igual que Prakash Sherpa, nacido en la región del Everest, o Pasang Kidar Sherpa, de Rolwaling; ambos han ofrecido su testimonio en sendas entrevistas en Katmandú. Prakash y Pasang también han fundado sus propias agencias y compaginan sus incursiones a los ochomiles más comerciales, las que reportan suculentos beneficios, con la búsqueda de rutas más estimulantes.
Yo dejé la escuela a los doce años, mi padre me envió al monasterio de Kopan, me escapé pues lo que yo quería era ser guía y con 14 empecé como porteador
“De pequeño veía pasar por mi pueblo, Beding, a 3.760 metros de altitud, a grupos de trekking, parecía que se divertían y yo quería ser como ellos, como los extranjeros, deseaba probar comidas diferentes, viajar... Mi madre se ocupaba de los animales, de los yaks y las cabras, y mi padre trabajaba de guía, subió el Everest, el Dhaulagiri, el Manaslu... Y fue la primera persona de Rolwaling que abrió una agencia en Katmandú. Yo dejé la escuela a los doce años, mi padre me envió al monasterio de Kopan, me escapé pues lo que yo quería era ser guía y cumplidos los 14 empecé como porteador”, explicaba Pasang, el pasado noviembre en la capital nepalí. La senda culminada por este hombre de 45 años es la misma que siguen la mayoría de sherpas que ambicionan dedicarse a este mundo. Después de foguearse una temporada como porteadores, hacen de ayudantes de cocina, suben cargas a los campos de altura y cuando ya han acumulado experiencia se dedican al guiaje. Solo los mejores obtienen el título de la IFMGA, todavía una minoría, y los más emprendedores ponen en marcha sus agencias. Pasang abrió en el 2014 la suya, Khangri Trek. Y Prakash fundó Alpinist Climber Expeditions en el 2021. “Calculo que actualmente hay unas 2.000 compañías de trekking y expediciones en Nepal”, concreta Prakash.
Pasang Kidar Sherpa en la cima del Everest mostrando la foto de dos venerados lamas
Pasang Kidar Sherpa en una selfie con Danika Gilbert en la cima del Beding Go, el pasado octubre
Otro denominador común es la prioridad por ascender lo antes posible el Everest. “Yo quería subirlo al menos una vez, oficialmente he estado en la cima en siete ocasiones; después me di cuenta de que los sherpas de mi generación debemos centrarnos en abrir nuevas rutas, cada año investigo montañas vírgenes, donde hay más es en el área del Kangchenjunga y en el Dolpo. Además de ganar dinero lo que me inspira es hacer cosas diferentes”, comenta saboreando un café en el céntrico barrio de Thamel pocas semanas después de firmar un nuevo itinerario en la cara noroeste del Beding Go (6.125 metros), en su Rolwaling natal, con la americana Danika Gilbert. En invierno del 2017, junto con otros tres sherpas, Nima Tenji, Dawa Yangzum y Dawa Gyalje, escalaron en estilo alpino el inédito Langdung (6.357 m.), también en Rolwaling. Dawa Yangzum es la primera mujer nepalí y asiática titulada como guía IFMGA y también la única de su país que ha hollado los 14 ochomiles.
Prakash Sherpa, 31 años
Pertenece a una familia de montañeros: sus abuelos, su padre, un tío... Se han dedicado a esto
Prakash pertenece a una familia de montañeros; sus abuelos, su padre y su tío ya se dedicaban a esto, pero de sus cinco hermanos, dos chicas y tres chicos, sólo uno, Ongchhu, vive como él del alpinismo. “A los 15 años empecé como ayudante de guía en el Mera Peak (6.476 m.); en esa época decidí cambiar de nombre, me llamaba Pemba. ¡Pero había tantos Pemba!”, explica en una cafetería de moda de Katmandú frecuentada por expedicionarios.
Prakash Sherpa en un autofoto con un cliente
Prakash escalando en hielo
Cuenta que gracias al apoyo de una pareja de alemanes pudo estudiar en Katmandú y aprender inglés. “En el 2016 logré mi primer ochomil, el Makalu, sin la ayuda de oxígeno artificial, después me fui una temporada a trabajar a un refugio de Austria y al regresar, en el 2017, me contrató Adventure Consultants (agencia neozelandesa) para fijar cuerdas en el Dhaulagiri. Lo subí sin oxígeno embotellado, vieron que era rápido, aprendí con ellos, les dije que quería sacarme el título de guía IFMGA y me ayudaron”, relata. Además del Everest, el Lhotse, el Manaslu, el Cho Oyu, el Nuptse, el Pumori o el Ama Dablam..., este atleta patrocinado por la firma Dynafit se está especializando en ascensiones veloces. Con el alemán Benedikt Böhm coronaron el Himlung (7.126 m.) En 6h46m y lo bajaron esquiando en poco más de tres horas, en septiembre del 2022. Un año después, subieron el Cho Oyu y regresaron al campo base en 19 horas.
Hace 20 años para los sherpas el alpinismo solo era un modo de ganarse la vida, ahora, para mí y para otros es una pasión, tenemos cuentas en las redes sociales, nos apoyan patrocinadores y disfrutamos buscando cimas solitarias
“Uno de los motivos que me llevaron a montar mi agencia fue poder decidir a qué cimas iba. Hace 20 años para los sherpas el alpinismo solo era un modo de ganarse la vida, ahora, para mí y para otros es una pasión, tenemos cuentas en las redes sociales, nos apoyan patrocinadores y disfrutamos buscando cimas solitarias; me duele ver montañas como el Everest, el Ama Dablam, el Lobuche o el Island Peak llenas de basura”, lamenta.
Setenta y cuatro guías IFMGA no son suficientes, además algunos se han trasladado a vivir a Estados Unidos, Canadá o Australia, desgraciadamente hay algunas compañías que no contratan a buenos sherpas y hay accidentes
Una preocupación compartida por Prakash y Pasang es que no hay suficientes sherpas para atender la creciente demanda de clientes extranjeros. “Setenta y cuatro guías IFMGA no son suficientes, además algunos se han trasladado a vivir a Estados Unidos, Canadá o Australia, desgraciadamente hay algunas compañías que no contratan a buenos sherpas y hay accidentes. Considero que se deberían poner límites en el Everest, pero en general se acepta a todo tipo de clientes”, deplora Prakash.
Los padres no deseamos que nuestros hijos se dediquen a esto; sí, se gana mucho dinero, pero es muy peligroso, preferimos que sean médicos, ingenieros...
“Los jóvenes no quieren ser sherpas, calculo que en diez o quince años, cuando me retire, no habrá suficientes. Los padres no deseamos que nuestros hijos se dediquen a esto; sí, se gana mucho dinero, pero es muy peligroso, preferimos que sean médicos, ingenieros...”, apunta Pasang. Su hijo mayor estudió informática en Estados Unidos y ahora, a sus 25 años, trabaja en Colorado. Una de sus hijas se graduó en gestión hotelera y después de una etapa en Dubái ha conseguido un contrato en un establecimiento de cinco estrellas de Katmandú. La pequeña sigue en el instituto.
Los hermanos y hermanas de Prakash viven en Europa, en Bélgica y Francia, unos, y otros van y vienen de Austria. La juventud nepalí ansía conseguir un visado para ganarse la vida en el extranjero. Prakash está a gusto en el Himalaya, le apasiona la montaña, sabe que tiene la oportunidad de viajar siempre que quiera y está satisfecho de alentar la autoestima sherpa.
Prakash Sherpa, en la cima del Pumori




