La segunda aventura en coche de Nandu Jubany en el Dakar quedó muy comprometida en la cuarta etapa del rally, la primera parte de la doble jornada maratón. El Optimus MD del cocinero de Calldetenes estuvo parado en medio del desierto durante unas diez horas, poco después del control kilométrico 418, de los 452 de que constaba la especial de coches. Hacia las 10 de la noche (hora saudí; las 20.00 en España) pudo reanudar la marcha. Pero una hora después volvía a detenerse, a unos 10 km de la meta. Al final llegó hacia las 0.40 de la noche: unas 10 horas para recorrer los últimos 35 km.
Según su equipo de comunicación, consultado por este diario, Jubany y su copiloto Marc Solà se habían quedado detenidos por un problema con la bomba de gasolina del coche. El cocinero y su navegante estaban intentando solucionar el problema mecánico con sus propias manos, ya que en la etapa maratón los participantes no pueden recibir asistencia técnica en ningún momento. Si eran remolcados acabarían desclasificados.
En total estuvieron parados unas 10 horas, aproximadamente entre las 2 de la tarde y las 12 de la noche en Arabia, cuando pudieron completar el camino hacia el campamento-refugio instalado en medio del desierto.
Segundo problema
En la etapa Prólogo, Jubany y Solà ya sufrieron un fallo eléctrico que les obligó a ser remocaldos
No está siendo un Dakar fácil para el cocinero con estrella Michelin. En la etapa Prólogo que daba comienzo a esta edición, el día 3, Nandu y Marc Solà ya tuvieron un serio contratiempo al sufrir un fallo eléctrico en el coche, que les obligó a ser remolcados cuando solo habían recorrido 7 km de los 22 de la etapa.
Esta circunstancia les obligó a salir de la última posición (198) en la etapa 1. Se repusieron muy bien en la jornada del domingo, ya que recuperaron 152 posiciones y acabaron en el puesto 46, a 31 minutos del ganador de la etapa.
Pese al susto y contratiempo causado por un cable que se sobrecalentó, Jubany y Solà estaban realizando una gran remontada escalando posiciones. Hasta el inicio de la 4.ª etapa de hoy, los catalanes estaban en el 28.º puesto de la general de coches. Y en la cuarta etapa, hasta que sufrieron el problema de la bomba de gasolina, estaban en una excelente posición 18 (km 418), a solo 35 km del final de la etapa.
