España dice adiós a las opciones de podio en el Europeo al ser derrotada por Dinamarca (31-36).

Balonmano

El increíble rendimiento de Marcos Fis (9 goles) se ve opacado ante el imponente Emil Nielsen con sus 14 intervenciones.

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Jan Gurri defendido por Magnus Saugstrup ante Nielsen 

Bo Amstrup / EFE

El conjunto de los hispanos dijo adiós a los metales en el Europeo 2026 siete días antes de su cierre. Como era de esperar tras caer frente a Alemania y Noruega y no acumular puntos, la selección española no logró rebasar el duelo decisivo anticipado ante el anfitrión danés (31-36), un contrincante inalcanzable -un dream team formidable, poseedor del título mundial y olímpico, respaldado por 15.000 seguidores en Herning, con el arquero más brillante del mundo...-, y agotó sus posibilidades de llegar a las semifinales. 

Las dos contiendas finales, frente a Francia el lunes y ante Portugal el miércoles, únicamente le serán útiles para foguear a sus promesas emergentes, y tratar de obtener el tercer lugar con el fin de pelear por la 5.ª posición.

Inyección de descaro

Marcos Fis actuó como el elemento dinamizador que inyectó energía al conjunto español, a pesar de no contar con el respaldo necesario.

El aspecto más rescatable del revés ante Dinamarca fue la participación audaz de los deportistas noveles que simbolizan el recambio en un equipo nacional situado entre dos épocas. Destacó especialmente un brillante Marcos Fis, descendiente del legendario hispano-cubano Julio Fis, que con solo 18 años evidenció su capacidad de mando mediante sus 9 goles en 11 intentos. 

El lateral del Fraikin Granollers se hizo presente en la conclusión de la primera parte, justo cuando España cedía por una ventaja de 4 tantos. La participación del joven oriundo de Ciudad Real brindó un soplo de audacia al grupo. Mediante sus tres aciertos, España obtuvo un registro de 4-4 en los 10 minutos definitivos, logrando frenar al coloso danés antes de alcanzar el intermedio (14-16).

Segundo tiempo

Nielsen blindó su portería y mediante 14 paradas impidió que España tuviera esperanzas de conseguir una remontada.

Prosiguió su derroche de desparpajo y atrevimiento en la reanudación. Con el cuarto y con el quinto, de penalti ambos, acercaba a la selección a un solo gol (15-16, 16-17), y Daniel Dujshebaev, muy lejos de su mejor nivel, invitó a soñar con la remontada al instalar el 17-17 a los 34 minutos.

Resultó ser una ilusión, ya que España se desmoronó por completo durante ocho instantes críticos en los que recibió una racha de 1-7 (el 18-24 de Kirkelokke) originada por las intervenciones de un Emil Nielsen extraordinario. El guardameta azulgrana -hasta el mes de junio, ya que partirá hacia el Veszprém- evidenció su condición de número uno mundial mediante un despliegue de atajadas que detuvieron el contraataque de España.

Ante el -6 del 18-24, Ribera se decantó por un sistema 5:1 de mayor presión, Marcos Fis siguió castigando la red con osadía, pero no tuvo suficiente respaldo, y Dinamarca incrementó su distancia a 8 puntos (23-31 de Gidsel). La hazaña tendrá que esperar.

Aunque no dejó de dar la batalla en el encuentro, España terminó cediendo, sobre todo al chocar contra la solidez de Nielsen. “Lo más difícil era los uno contra uno ante el portero, no hemos marcado en situaciones claras, y tendríamos que haber apretado más en defensa”, reconocía el pivote Abel Serdio.

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