Un Barça hegemónico vence al Madrid y levanta su sexta Supercopa

Barça,2-R.Madrid,0 

Las blaugrana vuelven a reinar y se llevan su quinto título consecutivo tras superar al conjunto blanco en la final

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Marta Torrejón y Alexia levantan el trofeo juntas en Castalia 

Manuel Bruque / EFE

El Barça cumplió las expectativas y se llevó la Supercopa por quinto año consecutivo ante un Real Madrid que deberá seguir esperando para alzar un primer título que se les resiste. No estuvo fino el conjunto culé, pero aún así, supo sacar rédito del solitario gol de Esmee Brugts en la primera parte para dejar encarrilada la final. Alexia Putellas, de penalti en el añadido, certificó un nuevo título para las vitrinas culés. Los esfuerzos del conjunto blanco por empatar el partido fueron insuficientes demostrando que aún les falta dar un paso al frente para ser una alternativa real a las blaugrana. También en lo institucional y es que, una vez más, Florentino Pérez volvió a ser el gran ausente en el palco de la final de la Supercopa. El presidente del Real Madrid no ha acompañado nunca a las suyas en una gran cita fuera del Di Stéfano.

La gran final esquivó el diluvio que bañó las semifinales, pero contó con un invitado sorpresa: el viento. Un protagonista incómodo que acompañó al descafeinado ambiente de los alrededores de Castalia. El campo no se llenó, aunque sí que mostró una mejor entrada que en las dos semifinales. La fan zone no lució, ubicada en una modesta plazoleta a las puertas del estadio, y solo un puñado de jóvenes aficionados y aficionadas se dejaron caer por allí. Una triste despedida a la que tiene todos los ingredientes de ser la última Supercopa en territorio español. “Estamos en el momento de hacer algo. Los éxitos de la selección le han dado más proyección internacional al fútbol femenino y podemos aprovecharlo”, decía el presidente de la Federación, Rafael Louzán, antes de la final.

El partido no empezó bien. Patri Guijarro, en su primera titularidad después de tres meses fuera por lesión, fue la única chispa de un Barça espeso en el arranque. Costó mucho ver a ese equipo tan reconocible, que circula el balón y mueve al rival hasta someterlo. En su lugar, el Barça opto en varias ocasiones por la velocidad de Pajor al contraataque, pero sin mucha fortuna ante un Madrid bien plantado. El conjunto blanco salió más concentrado y se aplicó ante un rival que siempre le complica las cosas, pero no conseguía acercarse a la portería culé.

En el 19, Ona Batlle fue derribada dentro del área por Yasmim, que se desentendió totalmente del balón, pero Eugenia Gil no señaló la pena máxima y tampoco pidió la revisión de la jugada Pere Romeu.

Llegando a la media hora de partido Vicky López tuvo la más clara con un potente disparo exterior que obligó a Misa a sacar la mano y enviar el balón a córner. Y aquí llegó el gol. Mapi León sirvió desde la esquina y Esmee Brugts esperó el balón en el primer palo para cabecearlo al fondo de la red y convertirlo en el 1-0.

Florentino volvió a ser el gran ausente en la final. Laporta sí que estuvo en Castalia 

El Madrid reaccionó con un contraataque de Linda Caicedo que fue frenado por Graham Hansen en una acción que Pau Quesada pidió revisar. No podía ser roja al estar Irene Paredes por delante de ellas, ni penalti porque el agarrón fue fuera del área, pero nada importó pues en la repetición se pudo ver que había un claro fuera de juego previo del Real Madrid. El partido se calentó tanto en el césped, con una Athenea enfurecida y una Patri Guijarro muy molesta, y en la grada, que protestó airadamente.

Se volvió a jugar y el Madrid aún tendría una ocasión para empatar el partido antes del descanso cuando Sara Däbritz estrelló el balón en la madera después de un mal rechace de Graham Hansen en defensa.

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Alexia se besa el escudo tras marcar el 2-0 de penalti 

Manuel Bruque / EFE

Salió mejor el Madrid tras el paso por los vestuarios, pero de nuevo sin saber transformarlo en ocasiones claras, demostrando que aún están lejos de las blaugrana. El Barça fue de menos a más dando cada vez más trabajo a una Misa resolutiva, pero sin encontrar el gol y el Madrid lo aprovechó para meter un poco de miedo con llegadas de Athenea y Caicedo, dándole picante a los minutos finales. Más aún cuando Sheila García derribó a Alexia Putellas en el área y tras la entrada del VAR la capitana blaugrana sentenció el partido desde los once metros. Lo celebró con rabia todo el equipo culé y la ‘reina’ lo selló con su ya legendaria reverencia a la grada para poner el broche perfecto a la noche.

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