Gran dilema para Deco, el director técnico que, si no lo impide Víctor Font ganando las elecciones y destituyéndole (eso le aseguró el candidato a Jordi Basté), deberá decidir qué hacer con Marcus Rashford al final de la temporada, si pagar 30 millones de euros (no él, sino el Barça) o facilitarle solo el billete de vuelta a Manchester (no él, sino el Barça).
El delantero inglés concentra en su figura la esencia del fútbol como espacio de discusión continua. Según el partido que le salga, el seguidor estándar se lo llevaría a casa a presentárselo a la familia o lo facturaría sin excesivos remordimientos. El partido que ha firmado contra el Mallorca invita mucho más a lo primero que a lo segundo. Fue Rashford en el arranque del partido la única muestra de rebeldía de su equipo cuando percutía por la banda izquierda con insistencia y verticalidad. No incrementó sus estadísticas personales (10 goles y 13 asistencias en 33 partidos), pero originó el primer tanto, conectó con el partido y, más importante, con la grada, por su actitud y porque los futbolistas diferentes al molde habitual despiertan simpatía en el Camp Nou.
Rashford se ha mostrado muy incisivo y constante ante el Mallorca
El delantero inglés lucha por convencer: quedárselo en propiedad le costaría al Barça 30 millones
¿Qué significa ser diferente al molde? Pues chutar a la mínima cuando se tiene un hueco aunque se esté lejos del área, más que nada por falta de costumbre, habituado el público culé a una mayor elaboración de las jugadas. Hay que decir en ese sentido que Flick está transformando el paisaje culé, rompiendo mucho esquema preestablecido. A Hansi Flick, amante de los atajos, le encanta Rashford precisamente por su alergia al efectismo. En eso, Fermín se le parece mucho y tampoco vemos casualidad alguna en el gol de Lamine Yamal desde fuera del área. El técnico es partidario de llegar a portería contraria usando todo tipo de recursos y no solo uno, sino el más eficiente y rápido en cada ocasión. Recordemos que es alemán. Ante el Mallorca la grada, muy silenciosa para nuestro gusto, coreó su nombre y apellido al unísono.
Flick quiere que a Rashford le vaya bien. El entrenador es de los que quedó fascinado con la primera llamada del inglés a la puerta del fútbol internacional. Debutó con Van Gaal en la Europa League con dos goles y repitió después con la misma cifra ante el Arsenal con apenas 18 años y 120 días. Internacional por Inglaterra, Rashford se fue apagando en el United hasta que el Barça le reclutó. Su edad es idónea (28) y se le ve aparentemente feliz.
Hay medios que sostienen citando fuentes del club que la decisión está tomada y que el Barça desembolsará los 30 millones para quedarse con Rashford en propiedad. Una enmienda ante tal afirmación: quedan cinco meses de margen para tomar conclusiones y dar por buena sin fisuras la información que sale del club a estas alturas es una temeridad. No siempre pasa lo que nos cuentan.
Recordemos (viene al caso) que el club azulgrana, después de intentar fichar a Luis Díaz (el favorito de Deco), dio por hecha la adquisición de Nico Williams, así que esperaremos a que sea oficial para celebrarlo. O para lamentarlo, que cada uno reciba la noticia como le venga en gana.
(Rashford la celebrará y mucho).