Antonio Pérez (Jaén, 2000) realizó una soberbia actuación este sábado en la final de la Eurocopa de fútbol sala ante Portugal. El cierre jiennense, jugador del FC Barcelona, dejó su huella con un hat-trick en el partido por el título y llevándose los trofeos de mejor jugador y máximo goleador del torneo. El único jugador que ha anotado más goles en una final del europeo fue Vicentín, que marcó cuatro tantos en el 1996 ante Rusia.
El actual jugador culé debutó con solo 18 años en Primera División de la mano del Jaén Paraíso Interior, el club de su ciudad natal y al que llegó siendo cadete procedente del Atlético Jaén de fútbol. “Sigue siendo como era antes. La gente se fija en los jugadores más habilidosos, pero él no destacaba por eso, sino por su nivel táctico. Parece que no está en pista, pero sabe controlar los tiempos del partido”, recuerda Dani Rodríguez, actual entrenador del Jaén Paraíso Interior y quien le hizo debutar en la máxima categoría del fútbol sala español.
“Cuando empecé entrenando al Jaén también lo compaginaba con categorías inferiores. Su madre fue mi profesora en el colegio, y cuando me vio en un campeonato me dijo 'el año que viene voy a traer a mis chiquillos aquí'”, relata Rodríguez.
Antonio, ya asentado en el primer equipo del Jaén, acompañó su trayectoria como jugador profesional con los estudios de Derecho en la universidad jiennense: “Era un jugador muy organizado y nunca me tuvo que pedir favores por sus estudios ni ha tenido un trato especial por ser universitario. Recuerdo alguna vez venir de viajes largos y él diciendo que no podía dejar de estudiar”, recuerda el actual técnico del conjunto andaluz.
Años más tarde, asentado en la élite del fútbol sala español, el Barça lo fichó con tan solo 21 años en una clara apuesta de futuro. Jordi Torras, actual manager de la sección de fútbol sala del Barça y director de la cantera por aquel entonces, recuerda enamorarse de él en un campeonato de selecciones autonómicas sub-19: “Me quedé impresionado por su manera de hacer las cosas y me lo quise llevar al filial pero, hablando con un entrenador suyo en Jaén, me dijo que la intención que tenían era que subiese con el primer equipo de allí. Desde entonces fue sacando la cabeza y sumando minutos importantes, pero el Antonio que he visto en esta Eurocopa ya lo vi en aquel campeonato sub-19”, rememora Torras.
“Tenía pensado un cambio generacional para el Barça y cuando vi cómo estaba rindiendo en Primera División me dije a mí mismo que no lo podía dejar escapar. Todo el mundo me dijo que quizá era demasiado pronto para ficharlo, pero creo que le vino muy bien estar al lado de los mejores jugadores para dar otro salto cualitativo. Es un jugador muy listo y ha cogido lo mejor de cada lado para ir haciéndoselo suyo. El mérito es suyo porque con esta edad no es nada fácil tener un saber estar tan dominador”, relata Torras sobre su llegada a la capital catalana.
Ya en Barcelona jugando con el primer equipo culé, Antonio estudió un Máster y empezó a ejercer de representante de los jugadores de fútbol sala en su Asociación (AJFS). “Se seguirá formando, no va a parar porque es su manera de ser y es un referente solamente teniendo 25 años”, concluye el manager de la sección culé.

